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Federación Vecinal de Valladolid Antonio Machado


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Asociación de Vecinos de Simancas

Vecinos de Simancas se oponen a que el Ayuntamiento sufrague la iglesia construida en Entrepinos

El presupuesto municipal contempla una partida de 100.000 euros para el proyecto, que nació como iniciativa de un grupo de familias

Lunes 25 de febrero de 2008 · 210 lecturas · rss article rubrique


Comunicado público

La Asociación de Vecinos de Simancas presentará alegaciones al presupuesto del Ayuntamiento para 2008, entre cuyas partidas de gasto se recoge una transferencia de capital de 100.000 euros para la iglesia de la urbanización Entrepinos, una iniciativa privada que pusieron en marcha varias familias, a instancias del Arzobispado de Valladolid, y que los vecinos se oponen a costear.

La Asociación considera indignante que un proyecto privado, que únicamente responde al antojo de un puñado de personas, sea finalmente sufragado por las arcas públicas, de modo que, queramos o no, estemos o no de acuerdo con la idea, lo pagamos todos a través de nuestros impuestos.

Para cualquiera es obvio que antes que una segunda iglesia, el municipio necesita una residencia para mayores, nuevas instalaciones deportivas, la urbanización y el asfaltado de decenas de calles y otras muchas dotaciones que son, esas sí, de interés general.
La Asociación llama la atención sobre el hecho de que precisamente al lado de la colosal iglesia, ya construida, se levanta en Entrepinos un minúsculo centro cívico municipal de una sola sala, que prácticamente parece una caseta de obra, y un consultorio médico que apenas llega a la mitad del tamaño del templo y que ha costado también la mitad.
Teniendo en cuenta que los presupuestos de Simancas son de 7,7 millones de euros, la partida destinada a la iglesia supone el 1,3% de las cuentas del municipio, pero además, es el triple del dinero que se prevé gastar en el centro de salud, el 72% de lo que se destina a turismo (incluido el presupuesto para Pingüinos del próximo año), casi la mitad de lo que se destina a seguridad (policía municipal), casi la mitad de lo que se destina a enseñanza y casi la mitad de lo que se destina al deporte en el municipio durante todo el año.

Nos parece un escándalo que se utilice el dinero de todos para complacer a un grupo, y que el alcalde, que ha negado en diversas ocasiones la implicación municipal en este proyecto, finalmente haya sucumbido a las presiones y haya comprometido el dinero de todos los vecinos de Simancas en este capricho.

La Asociación de Vecinos ha iniciado, además, una campaña de firmas contra la financiación de la iglesia por parte del Ayuntamiento, que acompañarán al escrito de alegaciones.

La historia de la iglesia

El asunto se remonta a diciembre de 2005, fechas en torno a las cuales se recibió en los buzones de la urbanización en primer lugar una carta del arzobispo, Braulio Rodríguez, seguida de una circular firmada por un grupo de familias, en las que se instaba a los residentes a colaborar en la financiación de una iglesia, presupuestada en 650.000 euros, que este grupo había promovido construir en terreno dotacional municipal, también previamente cedido por el Ayuntamiento.

Según los propios promotores, la idea de que los vecinos costearan el templo la había sugerido el propio arzobispo, que conocía una iniciativa similar en Valdelagua, en la provincia de Salamanca. Así, el Arzobispado adelantaba el dinero, que los vecinos irían reintegrando progresivamente, a través de las aportaciones de quienes, voluntariamente, quisieran colaborar.

En un primer momento, los responsables de la idea dieron un plazo de poco más de un mes para la aportación de donativos, que, sin embargo, ante la escasez de respuesta, ampliaron posteriormente de forma indefinida.

La campaña de recaudación se intensificó a partir de la navidad de 2005, y el grupo visitó casa por casa a buen número de vecinos para intentar convencerles de que aportaran alguna cantidad, mientras justificaban la escasa participación a las fechas navideñas “y la cuesta de enero”, afirmaba el tesorero del grupo, Domingo Manzano.
Transcurrido el plazo inicial, se habían reunido, según los propios interesados, unos 20.000 euros, de modo que quedaba mucho por recorrer para garantizar el reintegro de 650.000 al Arzobispado.

A principios de 2006, el principal responsable de la iniciativa, José Manuel Omaña, declaró a la prensa que confiaba en que la generosidad de los vecinos sacara adelante el proyecto. “Creemos que en los tiempos que corren”, dijo públicamente, “es bueno que los católicos demostremos nuestro nivel de implicación con la Iglesia, y renovemos nuestra mentalidad en cuanto a la forma de colaborar en su sostenimiento”.

“Esperamos una buena respuesta”, añadió, “porque desde luego, de alrededor de 600 ó 700 familias en Entrepinos, con que sólo colabore una tercera parte, dependiendo de su poder adquisitivo, estaría hecho, y si no lo conseguimos, es que somos capaces de poca cosa”.

No obstante, en aquellas declaraciones, Omaña ya hizo, también, referencia a la aportación municipal. “No vamos a despreciar el dinero de nadie”, declaró, “pero la idea es que mayoritariamente seamos los propios vecinos los que nos hagamos cargo, aunque también pensamos que sería justo que el Ayuntamiento aportara dinero”, algo que el alcalde, Miguel Rodríguez Ramón, del PP, se apresuró a desmentir, afirmando que el Ayuntamiento no se había comprometido, ni tenía intención de hacerlo, con este proyecto.

La Asociación de Vecinos de Simancas entiende vergonzoso, en primer lugar, que el alcalde haya mentido en su día, reiteradamente, a preguntas de la prensa, de la Asociación de Vecinos y de la oposición en los plenos municipales, sobre su intención en este asunto, y en segundo lugar, que se disponga arbitrariamente del dinero de los simanquinos, que, si nadie lo remedia, sufragaremos de forma obligatoria, y no ya voluntaria, a través del pago de impuestos y tasas, una infraestructura religiosa que muchos no compartimos, que no es necesaria, puesto que ya existe una iglesia en el pueblo, y que de ningún modo corresponde a un Ayuntamiento costear.

Por último, la Asociación insta a los vecinos de la localidad a participar con su firma en la campaña en contra de esta decisión, y advierte de que, si nadie lo remedia y no cambia la actitud del equipo de Gobierno del Partido Popular, es posible que en los presupuestos de los próximos años se reproduzcan más partidas similares, camufladas dentro del capítulo de “Promoción y Reinserción Social”, hasta que se complete la financiación del templo, mientras otras infraestructuras que redundarían en beneficio de todos, católicos y no católicos, seguirán sin dotación económica.

Asociación de Vecinos de Simancas


Fotografía: Sandra Movilla, El Norte de Castilla.