Contactar | asociaciones | Mapa del sitio | Sitios Web | listas correo | webmail | Facebook | Twitter | Canal Youtube | cavecal | ceav | RSS

Portada del sitio > La Federación > Publicación «Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid: 25 años (...)

25 aniversario de la Federación «25 años haciendo ciudad»

Publicación «Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid: 25 años haciendo ciudad: 1980-2005»

Al final del artículo hay un enlace para descargar la publicación completa en formato PDF

Lunes 10 de noviembre de 2008 · 1592 lecturas · rss article rubrique


Índice

Presentación

Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto

El movimiento vecinal en Valladolid

1980 El movimiento vecinal crea la Federación de Asociaciones
1981 Una ciudad para los vecinos
1982 Encuentro Estatal de Asociaciones de Vecinos en Valladolid
1983 Participación activa en la vida municipal
1984 Oposición al recargo municipal del IRPF
1985 Crisis en las relaciones con el Ayuntamiento
1986 Un periodo malo para la Federación
1987 La revisión de los valores catastrales
1988 El saneamiento integral
1989 Impugnación de los Presupuestos Municipales
1990 En defensa del patrimonio histórico-artístico
1991 Nuevos frentes de trabajo
1992 El Vertedero y la Planta de Residuos de Santovenia
1993 Urbanismo y medio ambiente
1994 Defensa del Campo Grande y del Plan Estratégico
1995 Un año marcado por el cambio del gobierno municipal
1996 En contra de la privatización del agua
1997 Propuestas para la vivienda y críticas a la política de cultura
1998 Movilizaciones por la Ronda Interior Sur
1999 Iniciativas para la integración y la convivencia social
2000 La oposición a la duplotasa y la exigencia de una gestión eficaz en defensa del medio ambiente
2001 En defensa de la salud pública: no a las antenas de telefonía
2002 Una ciudad compacta, equilibrada y solidaria
2003 En defensa del patrimonio municipal del suelo
2004 ¿Una oportunidad para la participación?
2005 La nueva ciudad y los nuevos vecinos

Tres presidentes para 25 años

Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

Presentación

Esta modesta publicación, que pretende robar veinticinco años al pasado, es un homenaje a todos aquellos que pasaron por el asociacionismo vecinal y que, desde el anonimato, lograron hacer nuestra Historia, que también es historia de Valladolid.

Se presenta como un paseo, constructivo y crítico, que va del ayer al hoy de la mano de testimonios de fuera (página 5), no todos los que hubiéramos querido ofrecer, y de dentro (páginas 61 y siguientes), y de referencias de la actividad desarrollada (páginas 9 a 60), extraídos de las actas y documentos de la Federación, a las que se acompañan reproducciones de recortes de prensa y de carteles, folletos y publicaciones.

En su conjunto, es una perspectiva en el tiempo del intenso trabajo social de hombres y mujeres que desde sus barrios, desde sus asociaciones, tanto ayudaron a cambiar la peor cara de Valladolid.

Porque en esta ciudad, como otras, nada ha caído del cielo, nada ha sido dado gratis. Cada casa, cada calle, cada escuela, cada centro de salud, cada parque, cada polideportivo…, se ha peleado, trabajado, sufrido; como cada asamblea, cada pleno municipal, cada votación, cada fiesta…

Más que nadie sabemos qué es hacer ciudad y qué es pelear por conseguir el título de vecino.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza

Celebrar el 25 aniversario de la creación de la Federación Vecinal de Valladolid contribuye a alimentar la memoria colectiva de nuestra sociedad en una dirección muy interesante y poco cultivada. Uno de los objetivos de la recuperación de la memoria ciudadana consiste en hacer ver a los habitantes de la ciudad que los niveles de libertad conquistados actualmente y los derechos de asociación, expresión y participación que ahora disfrutamos todos, más en concreto los vallisoletanos, no han sido un regalo de los políticos, ni una moda efímera que se ha impuesto de la noche a la mañana. La situación actual de democracia y libertad que vivimos ha sido trabajosamente labrada desde abajo por numerosos miembros conscientes y esforzados de nuestra comunidad que desde hace años vienen arriesgando sus intereses, perdiendo su comodidad e incluso sufriendo padecimientos en los movimientos vecinales.

Los miembros de la sociedad que han realizado aportaciones básicas para conquistar los actuales espacios de libertad no sólo han sido eminentes individualidades políticas o élites ilustres que desde arriba han tomado grandes decisiones políticas o dictado importantes leyes democráticas, han influido, tan o más decisivamente si cabe, miles de ciudadanos conscientes y responsables que desde la iniciativa popular y espontánea han decidido trabajar, la mayoría de las veces a contracorriente, por consolidar los derechos y la autonomía de la sociedad civil entre nosotros. Entre estos arriesgados grupos que lideraron la lucha por la libertad podemos distinguir grados de motivación y diferentes medios de acción empleados a lo largo de la Historia, pero ocupan un puesto preeminente las Asociaciones de Vecinos.

Habría que arrancar de los antiguos movimientos populares de cofradías asistenciales o gremiales y más tarde de las sociedades de socorros mutuos, movimientos sociales primarios que eran movidos por motivos religiosos y sobre todo por un afán de solidaridad desde abajo, inicialmente para solucionar problemas de salvación en el más allá y posteriormente para resolver cuestiones de subsistencias y servicios en el más acá. Fue una práctica muy común y extendida en la sociedad vallisoletana de los siglos XV al XVIII. Desde el siglo XIX, la forma más antigua y primaria de asociarse para luchar por los propios derechos, como sabemos, fue el asociacionismo obrero, que lleva ya más de 175 años de existencia en España y un siglo largo en Valladolid. Este tipo de asociación, como sabemos, fue la pionera, marcó los caminos y enseguida se institucionalizó en los sindicatos y se organizó motivada por unos evidentes intereses de clase.

Nos ocupamos ahora de otro movimiento social, esta vez más espontáneo y más tardío, que fue el que llevaron a cabo los vecinos en defensa de sus problemas cotidianos de convivencia y subsistencia. Por esto, las Asociaciones de Vecinos tienen un plus de valor histórico, porque añaden a las cofradías, a las sociedades de socorros mutuos, a los sindicatos y a los partidos el valor solidario colocado por encima del interés material de clase, de la mera subsistencia, o del poder político. Que un vecino particular se asocie para defender intereses de toda una comunidad, que una asociación vecinal haga propuestas para toda una ciudad, no deja de tener el mérito añadido de anteponer lo general sobre lo particular, de primar la ciudadanía sobre la clase social, más allá del obrero que trabaja por su clase, del individuo que defiende su subsistencia o del político que persigue el poder.

Por eso decíamos más arriba que no se había cultivado debidamente la memoria de estos movimientos sociales, que merecen un plus de atención por haber conseguido elevar el nivel de libertades y de formación ciudadana en España, la mayor parte de las veces en la oscuridad pública y el anonimato histórico, colaborando decisivamente a que hoy disfrutemos de la cultura cívica y del valor de la participación democrática en nuestras ciudades.

En nuestro caso español y más especialmente en el vallisoletano, hemos cometido los historiadores otra injusticia con este movimiento social cuando hemos interpretado la Transición y tratado de identificar a sus heroicos protagonistas. Con demasiada frecuencia hemos colgado las medallas de la Transición en las solapas de políticos, monarcas e incluso partidos, pero quien merece probablemente la mayor medalla es el movimiento vecinal y ciudadano que se sitúa en los mismos orígenes de la llegada de la democracia a nuestra ciudad. En el proceso de Transición, la aportación de las Asociaciones de Vecinos y todo un movimiento socio-político-cultural generado a su alrededor ha sido definitiva y trascendental para echar a andar el proceso de democratización de la ciudadanía. Porque no es comprensible que en el espacio de diez años se produzca en una sociedad como la española una transformación del calibre del cambio social acaecido entre 1975-85 sólo por movimientos inducidos desde arriba. Los cambios sociales se generan desde abajo, en su origen son decisivos los movimientos sociales de base, porque son lentos y requieren procesos largos de asentamiento de nuevos hábitos, necesitan un movimiento prolongado de educación cívica, no se producen si no cambian previamente las demandas sociales y las exigencias ciudadanas de formación y reivindicación populares. Entre 1975-78 se produjo un cambio político desde arriba que fue posible sólo gracias a que el cambio social y económico más importante ya estaba sólidamente iniciado. Esta transformación profunda de la sociedad, la aparición de nuevos valores cívicos y sociales, los procesos de cambio familiar, de secularización, de creciente autonomía de la sociedad civil ya había arrancado con anterioridad gracias, entre otros, a los movimientos populares como las Asociaciones de Vecinos que educaron a los vecinos en la libertad, la participación política, a reclamación y el ejercicio de los derechos, la inquietud por los intereses generales y la formación en valores solidarios y democráticos.

Que ahora celebremos un cuarto de siglo de vida asociativa de los vecinos de Valladolid no quiere decir que todo comenzara en 1980, ni mucho menos. Las primeras asociaciones de vecinos en la ciudad de Valladolid (una historia que está por hacer y que se está abordando en estos momentos en tesis doctorales) arrancan en 1968 y conectan con algunas experiencias previas que se camuflaban bajo la apariencia de asociaciones deportivas o culturales, en unos momentos en que el derecho de asociación estaba restringido y los partidos políticos prohibidos. Es en el entorno de Delicias, de las parroquias de Santo Toribio y de Pilarica, donde se forman los primeros movimientos sociales de vecinos que coincidían en realizar una oposición política al franquismo y una labor callada de formación ciudadana y un trabajo solidario en favor de los intereses generales de la comunidad. En ellos se encontraron los cuatro grupos sociales que protagonizaron las movilizaciones de la oposición al franquismo, la recuperación del movimiento obrero y la conquista de la libertad política: hombro con hombro lideraban los curas obreros, los estudiantes revolucionarios, los obreros de JOC, HOAC y CCOO, y los políticos particularmente del PCE, ORT y LCR.

La grandeza del movimiento ha consistido en comportarse como una verdadera escuela de formación cívica, como un estímulo de la autonomía para la sociedad civil, como un derroche de pedagogía de participación democrática. En efecto, la dedicación de la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid, desde que se constituyó a principios de los ochenta, estuvo orientada escalonadamente a estos cuatro destinos: a la resolución de problemas ciudadanos (55%), a la formación en valores cívicos (26%), a practicar la oposición política frente al gobierno central y municipal (10%), y a los esfuerzos por consolidar una organización propia y su articulación con otros movimientos sociales (9%).

Es natural que su actuación estuviera sujeta en primer término al suelo firme de los problemas inmediatos de la ciudad, esta preocupación va creciendo del 43 % de sus objetos de atención en los ochenta al 57 % en los noventa. Los problemas ciudadanos que le han preocupado principalmente han sido el urbanismo que acaparó el 15% de sus actuaciones, el transporte público y el tráfico (6%), la vivienda (5%), los impuestos (4%), el problema de la droga (2,5%), los servicios de sanidad (4%), asistencia (3,5%), agua (3%), enseñanza (2%), ocio y cultura (2%), empleo (2%), consumo (1%), y finalmente en menor medida se ocupó de la violencia de género (1,5%), la inmigración (1%) y la atención a la vejez (1%).

Es muy meritoria la segunda dedicación a la formación en los valores cívicos, que asimismo asciende del 22% de los actos en los ochenta al 29% en los noventa. Los valores que primaron en su programa formativo y movilizador fueron el pacifismo, la participación política, el respeto al medio ambiente, la igualdad de la mujer, la acogida al inmigrante, el desarrollo sostenible y la solidaridad con otros pueblos.

La tercera esfera de dedicación, decíamos, fue la oposición social a los gobiernos central y municipal, con la particularidad de que esta orientación, que era una tentación muy legítima, vino descendiendo del 14% de sus actividades en los ochenta al 6% en los últimos años. Una oposición que resultó más bien discreta y no se sobrepuso a la educación en valores, teniendo en cuenta que los ochenta fueron gobernados por un equipo municipal socialista (en cuyo momento las asociaciones se implicaron en dos huelgas generales, participaron en elecciones bajo partidos minoritarios y se colocaron enfrente del poder contra la OTAN). Sin embargo, durante la década de los noventa y en el cambio de siglo, cuando el municipio está regido por los populares, la Federación practica una oposición social menos absorbente en su programa, aunque más focalizada en la oposición personal contra la figura del alcalde.

Finalmente, el último grupo de actividades, que también descendió desde el 19 al 5%, se dedicaron a consolidar la organización de la Federación, a divulgar su actividad y a relacionarse encuadrada en organizaciones regionales, nacionales e internacionales. Dentro de sus modestas posibilidades, llevó adelante en este sentido una interesante labor de difusión, mediante programas de radio, publicaciones de revistas, celebración de conferencias, debates consistoriales, etc.

La sensibilidad de las Asociaciones de Vecinos ha sido tal que, repasando los temas dominantes de las dos décadas y media, podemos observar un reflejo fiel de las preocupaciones de la sociedad vallisoletana en la coyuntura de los ochenta y los noventa. Los vecinos asociados se centran en secundar las huelgas generales planteadas, en realizar la oposición a la entrada de España en la OTAN, en difundir el pacifismo y el antimilitarismo, y en educar a sus asociados en la participación ciudadana. Algunos problemas concretos se dibujan ya como importantes, como la preocupación por un crecimiento urbanístico desordenado y la especulación con la vivienda. En los noventa desciende la presión pacifista y se adueñan de las acciones vecinales casi por completo los problemas concretos del crecimiento urbanístico (depresión del ferrocarril, reforma del casco histórico, crecimiento meridional de la ciudad, aparcamientos subterráneos, poblado de la Esperanza, rondas de la nueva ciudad) y las consecuencias del deterioro de los servicios públicos (residuos, hospitales, cementerios, abandono de centros sociales). Ya en el primer lustro del siglo XXI, se modernizan notablemente las preocupaciones de los vecinos federados, aparecen proyectos ambiciosos (Ciudad intercultural, Agenda local 21, Valladolid sostenible, etc.), se movilizan por problemas globales (desastres ecológicos, guerra de Iraq), surgen problemas nuevos (vejez, igualdad de la mujer, violencia doméstica y contaminación electromagnética, inmigración) y continúa obsesionando el problema de la ordenación urbanística y la vivienda (rondas, saneamiento de ríos, aparcamientos, transporte público y tráfico, privatización del agua, diseño de la nueva ciudad sin el ferrocarril, especulación y carestía de la vivienda).

Podemos concluir que los vallisoletanos estamos endeudados con las Asociaciones de Vecinos, que necesitamos restaurar su memoria, reconocer sus aportaciones a nuestra nueva cultura política y apreciar el imprescindible cimiento que echaron en nuestra sociedad para que la implantación de la democracia y los valores cívicos se generalizaran entre nosotros. Sus preocupaciones han sido fiel reflejo de los problemas de la ciudad en los últimos veinticinco años, sin ellas seguro que la Transición democrática habría sido más difícil, la modernización de la ciudad se habría retrasado, el desorden urbanístico y la especulación se habrían incrementado y los ciudadanos habrían carecido de un referente de civismo y una escuela de democracia imprescindibles.

Pedro Carasa Soto
Profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Valladolid

Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

El movimiento vecinal en Valladolid

1980

El movimiento vecinal crea la Federación de Asociaciones

El 22 de febrero de 1980, la Junta Constituyente (1) , compuesta por representantes de las Asociaciones de Vecinos de Huerta del Rey, Belén, San Andrés, La Victoria, La Cañada, San Pedro Regalado, Delicias, Zona Sur, Girón y Pajarillos y de las Asociaciones Familiares de Rondilla y Pilarica, aprueba los Estatutos de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Valladolid “Antonio Machado”.

La coordinación en el trabajo reivindicativo iniciado por las asociaciones de vecinos en los barrios de Valladolid a finales de los años sesenta del siglo pasado dio lugar a la creación de la Federación de Asociaciones de Vecinos. Las asociaciones consideraron necesario dotarse de un órgano unitario y estable que, respetando la autonomía de cada asociación, hiciera más eficaz la defensa de los intereses de los vecinos. Por otra parte, ante la nueva situación abierta con la constitución de los ayuntamientos democráticos en 1979, el movimiento ciudadano precisó contar con un órgano unitario y representativo para ser aceptado como interlocutor válido por el Ayuntamiento y tener una presencia pública definida y reconocida.

Dando continuidad a la dinámica seguida por la Coordinadora de Asociaciones, la Federación de Asociaciones de Vecinos puso en funcionamiento tres comisiones de trabajo: La de Urbanismo, para que el futuro Plan General de Ordenación Urbana (entonces Comarcal) atendiera las demandas de los barrios, entre otras, la extensión de la ciudad hacia el norte para evitar la congestión de la zona sur los colegios públicos, a la vez que se reivindicaba que todos los centros tuviesen La de Enseñanza, para conseguir plazas escolares para todos y guarderías en los patios y zona libres que necesitaban los alumnos. La de Cultura, para lograr locales y ayudas para actividades propias para estos fines, pidiendo ya la descentralización del presupuesto municipal de Cultura.

La financiación de los ayuntamientos, mediante un adecuado reparto de los ingresos públicos y sin generar más cargas fiscales a los ciudadanos, así como una práctica política de una auténtica participación ciudadana, y el proceso de municipalización del servicio de autobuses urbanos, fueron demandas de la Federación en 1980.

(1) Los Estatutos fueron redactados por una Comisión compuesta por: Porfirio Barrio y Fernando San Miguel (Huerta del Rey), Mª Vega Velasco y Rosa Isabel San José (Belén), Tomás Martín y Francisco Rodríguez (San Andrés), Juan Cornejo y Mª Josefa García (Rondilla), Miguel Hervás y Jaione Zugasti (La Victoria), Miguel Sánchez y Miguel Ángel Velasco (La Cañada), Juan José de Vega y Miguel Vidal (Pilarica), Carlos Fernández y Claudio López (San Pedro Regalado), Millán Santos e Isabel Cristóbal (Delicias), Rafael Alvarez y Luis del Pozo (Zona Sur), Mercedes Villán y Emilio Cañibano (Girón), Mª Carmen Fernández y Moisés Martín (Pajarillos).

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1981

Una ciudad para los vecinos

Sin descuidar otros asuntos, el avance de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid centró buena parte del trabajo de la Federación: información de las propuestas del avance e impulso a la elaboración de alegaciones desde los barrios para procurar soluciones a las demandas de los vecinos. El futuro de la ciudad y los equilibrios norte-sur y este-oeste, aunque muy condicionados por actuaciones urbanísticas anteriores y compromisos adquiridos, estaban en juego.

Como se hizo ver en el acto informativo organizado por la Federación a principios de julio en el Patio Herreriano, el avance del Plan General planteaba propuestas positivas, pero desde los barrios se echaba en falta decisiones para abordar determinadas situaciones: la gran densidad de población en algunos barrios, el saneamiento de espacios urbanos deteriorados, la falta de dotaciones sociales y de zonas verdes. El representante del barrio Belén ya demandaba el soterramiento del ferrocarril.

No sólo en el desarrollo urbanístico se quería que la ciudad fuera para los vecinos, también en la gestión de la Administración Pública. “Pedimos la palabra” fue el lema de la campaña realizada para promover una nueva Ley de Régimen Local. Se trabajó en la puesta en marcha de un programa de Participación Ciudadana en el ámbito municipal y se empezó a participar en los Consejos Municipales de Enseñanza, Abastos (Consumo) y Deportes.

Otras actividades que animaron la vida federativa este año fueron: Campaña anti-OTAN, campaña antifascista, festival del movimiento ciudadano, entrevista con el Ministro de Obras Públicas para tratar problemas urbanísticos de Valladolid, asistencia a los Encuentros Estatales de Asociaciones de Vecinos en Valencia y Zaragoza, seguimiento de los planes de urbanismo, negociación, puntuación y entrega de viviendas sociales por el MOPU, y gestiones de apertura de los primeros Consejos de Distrito.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1982

Encuentro Estatal de Asociaciones de Vecinos en Valladolid

Se afianza la presencia de la Federación de Asociaciones de Vecinos no ya en su ámbito local sino también en el estatal. En junio de 1982 se celebra en Valladolid, organizado por la Federación, el XIII Encuentro Estatal de Asociaciones de Vecinos. Se incrementan las relaciones con el Ayuntamiento, asegurando la presencia del movimiento ciudadano en los Consejos Municipales: Enseñanza, Sanidad, Deportes, Cultura, AUVASA y ASVA, y presionando para el desarrollo de unas Normas de Participación Ciudadana en la gestión municipal y la constitución de los Consejos de Distrito.

La Federación participa en el Pleno Municipal defendiendo sus propuestas para el Plan General de Ordenación Urbana. Impulsa el proceso reivindicativo iniciado en algunos barrios contra el tráfico por el viario de la ciudad de mercancías peligrosas -especialmente gasolinas que motivó la presentación en el Parlamento de una pregunta al Gobierno Central. Consecuencia de la fuerte protesta vecinal fueron el cierre al tráfico de la calle Cadenas de San Gregorio y el inicio por el Ministerio de Obras Públicas de proyectos de rondas y construcción de nuevos puentes sobre el Pisuerga. Se critica la política cultural del Ayuntamiento y el funcionamiento de la Fundación Municipal de Cultura.

Se consolida la Fiesta de las Asociaciones, iniciada el pasado año dentro de la programación de Ferias, siempre con contenido reivindicativo, en la medida de lo posible ligado al barrio donde se organizara. Se asume el compromiso de editar la revista “Barrio” y se publica el folleto “Las asociaciones de vecinos, hoy”.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1983

Participación activa en la vida municipal

Desde la independencia de funcionamiento de las asociaciones y respetando las candidaturas que se presentaban a las elecciones municipales, la Federación participó activamente en la campaña electoral defendiendo los intereses de los vecinos. Realizó un balance de cuatro años de gestión municipal con reivindicaciones pendientes para los próximos cuatro años y promovió debates por barrios y a nivel de ciudad.

Se intensificó el trabajo con actos informativos sobre los impuestos y tasas municipales y los presupuestos municipales para 1984. En marzo se celebró una Semana Ciudadana con debates sobre Sanidad, Pacifismo y Asociacionismo Vecinal, organizando una marcha reivindicativa a Santovenia. Se continuó con la campaña contra el tráfico de mercancías peligrosas, ligando esta reivindicación con la de la construcción de rondas fuera del casco urbano. En colaboración con el Ayuntamiento, aunque con gran dirigismo municipal y poca participación de docentes, se organizaron unas Jornadas de Enseñanza. La Federación fijó públicamente su posición en defensa de Valladolid como municipio no nuclearizado y de ciudad por la paz, así como en la denuncia contra los presupuestos de gastos militares en España y contra la OTAN. Desde octubre la Federación realiza y dirige el programa de radio “A viva voz” en la emisora Radiocadena.

A nivel regional desde Valladolid se impulsó y se trabajó mucho en la organización y desarrollo del Primer y Segundo Encuentros de Asociaciones de Vecinos de Castilla y León, celebrados en Tordesillas y Medina del Campo. También Se participó en la 1ª y 2ª Asambleas de la Coordinadora Estatal de Asociaciones de Vecinos.

Se incorporan como nuevos miembros de la Federación las Asociaciones de Vecinos de Overuela, Las Flores, San Nicolás y Torrelago.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1984

Oposición al recargo municipal del IRPF

La Federación de Asociaciones de Vecinos promovió con eficacia una campaña en contra de la pretensión de aplicar un recargo municipal sobre la cuota líquida del IRPF como fórmula de financiación de la Hacienda Municipal. Se consideró que ésta no era la forma adecuada para dar autonomía y capacidad financiera a los Ayuntamientos para hacer frente a los gastos de prestación de servicios públicos. La propuesta fue retirada a nivel nacional.

Los debates sobre una fiscalidad justa y la insuficiencia financiera de los ayuntamientos, implícitos en las políticas de financiación de las haciendas locales, llenaron largas jornadas de difusión de las propuestas de la Federación que aportó al debate local y nacional un amplio y documentado trabajo de estudio y análisis del Proyecto de Ley de financiación de las Haciendas Locales.

La campaña contra la eliminación de las medianas del Paseo Zorrilla con motivo de un desfile militar, llevada a cabo por acuerdo de la Junta Directiva de la Federación, no estuvo suficientemente asumida por todas las asociaciones. En la Asamblea de la Federación, celebrada al siguiente año, se constata que se ha puesto mucho énfasis en estas campañas, perjudicando el desarrollo de otras actividades, autocriticando el escaso funcionamiento de las comisiones de trabajo.

Ingresa como miembro de la Federación la Asociación de Vecinos del Barrio España.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1985

Crisis en las relaciones con el Ayuntamiento

El mantenimiento de reuniones periódicas con el equipo de gobierno municipal no funcionó a pesar de la insistencia de la Federación, tanto verbal como por escrito. Por otra parte la participación de los representantes de la Federación en las reuniones de los Comités de Fundaciones y Empresas Municipales se realiza con problemas: las reuniones son a primeras horas de la mañana y no por la tarde y las convocatorias se hacen con márgenes de tiempo muy pequeños. Esta situación provoca que no se puedan analizar las propuestas y tomar posturas con la participación suficiente de las asociaciones. Del mismo modo, el Ayuntamiento tampoco dio información de los Presupuestos para el año 1986 con tiempo suficiente, tal como prometió, para poder analizarlos en profundidad.

La Federación de Asociaciones de Vecinos criticó la nueva Ley de Bases de Régimen Local, entre otras razones, por no reconocer a las Asociaciones de Vecinos como asociaciones de utilidad pública. Se hizo una amplia campaña divulgativa de esta posición ante Senadores y Diputados y Asociaciones de Vecinos regionales y estatales.

El plan de trabajo en contra del recargo del IRPF se cumplió como estaba previsto, pero no el de elaborar una plataforma reivindicativa conjunta, al no implicarse la mayoría de la asociaciones. Eco amplio obtuvo en la Federación su posicionamiento ante una ley de aborto cicatera.

Ingresa como nuevo miembro de la Federación la Asociación de Vecinos de Ribera de Curtidores.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1986

Un periodo malo para la Federación

Releyendo las memorias de las actividades de la Federación, se reconoce en ellas que este año ha sido un periodo malo. Decreció la participación de las Asociaciones en la Junta Directiva. No funcionó bien la Ejecutiva. No hubo continuidad en los trabajos que se iniciaban. Aún con todo se acometieron campañas y actividades de calidad y contenido.

Por acuerdo de la mayoría de las Asociaciones, la Asamblea aprobó la participación de la Federación de Asociaciones de Vecinos en la campaña “Salgamos de la OTAN”. Se hizo un trabajo serio, cumpliendo la Federación un papel fundamental en la campaña realizada en Valladolid. Como complemento de la misma, la Federación organizó un interesante ciclo de charlas y debates: “Vecinos por la paz”.

Un conflicto de la policía municipal con miembros de las Asociaciones en la Campaña Anti- OTAN, fuerza la creación de una Comisión Mixta Ayuntamiento-Federación, que por la propia debilidad de la Federación y el escaso interés del Ayuntamiento no llega a funcionar.

Iniciativas que se empezaron y no tuvieron la debida continuidad: creación de una oficina de consumidores, apoyo a las reivindicaciones de los estudiantes de enseñanzas medias, escaso apoyo a las reivindicaciones de los vecinos de La Cañada sobre el futuro del barrio. No se hizo el necesario balance crítico de los cuatro años de gestión municipal.

Se acordó impugnar la partida de los Presupuestos Municipales de 1986 de doscientos cincuenta millones de pesetas, con la que se financiaba la construcción del polideportivo Pisuerga, presentándose un recurso contencioso-administrativo contra el acuerdo del Ayuntamiento para financiar esta obra.

La sentencia del Tribunal Constitucional sobre la imposición del recargo municipal da la razón a los planteamientos defendidos por las Asociaciones de Vecinos.

Se incorporó la Asociación de Vecinos de Santo Tomás de Medina del Campo como nuevo miembro de la Federación.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1987

La revisión de los valores catastrales

En la memoria de actividades de este año destaca, además de las campaña sobre las márgenes del ferrocarril y los accesos a los barrios afectados por esta barrera, la crítica a los impuestos y tasas municipales y, concretamente, a la contribución urbana. Con intervención en el Pleno Municipal y manifestación, la Federación de Asociaciones de Vecinos protestó por la revisión de los valores catastrales de las viviendas, ya que suponía una fuerte subida de la contribución urbana y repercutía al alza en el IRPF. La Federación pedía en consecuencia la reducción del tipo aplicable a la contribución urbana por debajo del 20 % actual y la supresión en la declaración de la renta del 3 % de rendimiento de las viviendas utilizadas como domicilio.

Por acuerdo de la Asamblea Estatal de la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos, celebrada en Mérida el pasado año, se eligió a la Federación de Valladolid como Secretaría Permanente de la Coordinadora. Se hizo un trabajo serio, que supuso una gran dedicación de tiempo al mismo, concluyendo en la Asamblea Estatal de Puertollano con la constitución de la Confederación Estatal de Asociaciones de Vecinos (CAVE), celebrada en 1988.

A instancias de las asociaciones más directamente afectadas por el trazado urbano del ferrocarril, la Federación inicia con firmeza el debate de los problemas y las soluciones posibles: depresión o desvío del ferrocarril.

Las Asociaciones de Vecinos del barrio del Hospital y de Parquesol son admitidas como nuevos miembros de la Federación.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1988

El saneamiento integral

Se defendió el rechazo al pago obligatorio de los recibos de la Cámara de la Propiedad y salió adelante una plataforma reivindicativa de los barrios, llevándose a cabo una campaña de asociacionismo con desigual repercusión en las Asociaciones. Se empezó a trabajar en el estudio del Plan Director de Saneamiento Integral. Como contrapartida a la eliminación de actividades en los barrios en el programa de las Ferias y Fiestas de la Ciudad, se consiguió el compromiso (incumplido) de aumentar las ayudas para fiestas en barrios. La Federación manifestó su desacuerdo con el proyecto de los Presupuestos Municipales para 1989, criticando las inversiones no ejecutadas en los barrios en 1988.

La Audiencia Territorial de Valladolid dictó sentencia favorable al recurso presentado por la Federación en relación con la financiación de la construcción del Polideportivo Pisuerga.

La Federación apoyó la convocatoria de huelga general del día 14 de diciembre. Para la Federación se trataba de defender a los vecinos en temas que les afectaban: el paro, la congelación de rentas salariales, el poder adquisitivo de las pensiones, la reducción del salario social y el funcionamiento de los servicios públicos.

Las Federaciones de Asociaciones de Vecinos presentes en la Asamblea Estatal de Puertollano, celebrada en marzo, reconocieron el importante trabajo llevado a cabo por la Federación de Valladolid en la preparación y desarrollo de esta Asamblea constituyente de la Confederación Estatal de Asociaciones de Vecinos. Cabe destacar también la ponencia presentada por la Federación de Valladolid en relación con la financiación de las Haciendas Locales.

Se incorporan a la Federación las Asociaciones de Vecinos de San Lorenzo de La Flecha y de los barrios de Arcas Reales y de las Villas de Valladolid.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1989

Impugnación de los Presupuestos Municipales

Desde la defensa de una política a seguir con el patrimonio municipal de suelo para favorecer el acceso a la vivienda a los colectivos sociales de rentas más bajas, la Federación impugnó la aprobación de los Presupuestos Municipales en las partidas correspondientes a la venta del 25 % de suelo de Villa Paulita, de la venta del Matadero, de la venta del patrimonio municipal de suelo y de la privatización de la Imprenta Municipal. También se impugnó la nueva tasa de saneamiento, al considerar que no se podía cobrar por un servicio que no se prestaba.

Se participó en la elaboración del Reglamento de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Valladolid, aportando propuestas y críticas al proyecto presentado. Se recurrieron los acuerdos de la Fundación Municipal de Cultura, que suponían la expulsión de la representación de las Asociaciones de Vecinos.

Las comunicaciones entre la Federación y las Asociaciones mejoraron con la prestación de más servicios: boletines y dosieres "La Federación informa", guía de actividades culturales de las AA. VV., documentos monográficos, y con una mayor participación de las asociaciones en Junta Directiva y reuniones de trabajo. Se apoyó a los barrios de la Cañada y las Villas en sus problemas con el abastecimiento de agua y a la Asociación Vecinal de Belén en relación con la creación de viviendas sociales en el barrio.

La seguridad ciudadana y los problemas del tráfico, policía y delincuencia, la desaparición de la cerámica de Silió y la casa cuartel de la Guardia Civil en Vadillos, el tratamiento de las márgenes y del cauce del río Esgueva, el destino de los terrenos militares, las actuaciones a seguir con relación a aparcamientos subterráneos en el casco histórico y en los barrios, el funcionamiento de los puntos de préstamo de libros, son otros de los asuntos abordados a lo largo del año.

Se participó en la asamblea constituyente de la Confederación Regional de Asociaciones de Vecinos (CAVECAL) y se asumió el encargo de la Secretaría General. Las puertas de la sede de la Federación se abrieron para facilitar la actividad de otros colectivos sociales: ecologistas, educación de adultos, mujeres, universitarios, etc.

Fueron aceptadas como nuevos miembros las Asociaciones de Vecinos de Fuensaladaña, Herrera de Duero, Peñafiel y Vadillos-Circular-San Juan.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1990

En defensa del patrimonio histórico-artístico

La Federación de Asociaciones de Vecinos realizó un informe sobre las diferentes agresiones que desde la gestión urbanística municipal y privada se estaban cometiendo contra el patrimonio histórico-artístico de Valladolid: edificios en Acera Recoletos, 10; en calle Prado 1, 3, 5 y 7; Casa de la Beneficiencia, Palacio de Fernández Muras y Colegio Mayor Reyes Católicos. También se instó la recuperación del Palacio del Marqués de Villena, la Casa del Sol y la iglesia de San Benito El Viejo, y la remodelación integral del Museo Nacional de Escultura.

Con motivo del complejo de viviendas construido en el área de intervención 33 (Calle San Ignacio), la Federación inició acciones administrativas y judiciales contra lo que consideraba una sistemática agresión al patrimonio histórico-artístico.

En relación con otros asuntos que ocuparon el trabajo, además de dar continuidad a los iniciados con anterioridad, la Federación participó en la Comisión Ciudadana "Por una alternativa para el tráfico". Hubo reuniones para tratar el soterramiento del ferrocarril. Se urgió la creación de los Consejos Municipales de Salud y Medio Ambiente. Se hizo un seguimiento de problemas medioambientales (Nicas). Ante la demanda de aparcamientos para residentes en los barrios se defendió la alternativa de la creación de cooperativas.

La discrepancia con el Ayuntamiento creció por la inexplicable congelación de la puesta en valor del Plan Parcial Alameda y otros. La opción por la depresión del ferrocarril en su paso por la ciudad se consolida ya como una reivindicación casi unánime.

Se promovió un plan de trabajo para coordinar y apoyar el trabajo de las asociaciones de vecinos de los pueblos, como en el caso de Zaratán.

Las Asociaciones de Vecinos de Las Batallas y de Pinar de Antequera se integran en la Federación.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1991

Nuevos frentes de trabajo

El Programa de Realojo del Poblado de la Esperanza y la necesidad de concienciación del reparto de cargas sociales en toda la ciudad motivaron la creación de la coordinadora "Droga y Marginación" para impulsar soluciones solidarias, justas y eficazmente integradoras.

La Planta de Residuos Tóxicos en Santovenia fue objeto de un intenso trabajo: reuniones con distintos colectivos, constitución de una coordinadora de rechazo, campaña de información y de movilizaciones.

La Comisión de Urbanismo promovió un debate sobre el soterramiento del ferrocarril y propuso la solicitud al Ayuntamiento de un estudio de su viabilidad. También abordó las desigualdades de las distintas zonas de la ciudad. Se elaboró un informe sobre terrazas y veladores en la vía pública y su incidencia en la movilidad y en el paisaje urbano con propuestas bien acogidas por el Ayuntamiento.

Con relación a los aparcamientos subterráneos en el Casco Histórico, la Federación presentó un recurso contra la modificación del Plan General que facilitaba su construcción, con intervención en el Pleno, movida en la calle y campaña en contra de la construcción del aparcamiento de la Plaza España.

Se puso en marcha la Escuela del Movimiento Vecinal. En los meses previos a la campaña electoral se elaboró y presentó una plataforma reivindicativa conjunta.

La Asamblea de la Federación aprobó una declaración en contra de la Guerra del Golfo.

Se dan de baja las Asociaciones de Vecinos de Arcas Reales y del Barrio España. También las de Fuensaldaña, Herrera y Medina del Campo. Ingresa en la Federación la Asociación de Vecinos de XXV Años de Paz. La Federación decide no participar en la Confederación Regional de Asociaciones de Vecinos (CAVECAL).

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1992

El Vertedero y la Planta de Residuos de Santovenia

La instalación de un vertedero y de una planta de residuos tóxicos en Santovenia fue el problema que más tiempo ocupó a la Federación en este periodo, dando continuidad a lo iniciado el pasado año. El trabajo desarrollado fue importante, aunque el seguimiento realizado por las asociaciones fue desigual. Las actuaciones fueron muy diversas, lográndose un posicionamiento de Ayuntamiento, Diputación y Grupos Parlamentarios favorables a nuestra reivindicación. En contra sólo la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

Entre los asuntos atendidos, además de los ya planteados en años anteriores y no resueltos, se pueden destacar: la reivindicación de la elaboración del proyecto de tratamiento de las márgenes del Esgueva y del inicio de las obras; seguimiento de la construcción de la Ronda Este, cuestionando su enlace con la Ronda Exterior Sur y carretera de Segovia y la defensa de la construcción de aparcamientos subterráneos para residentes en suelo público.

Se tuvo éxito en la oposición a la instalación de una incineradora de aceites industriales en la Cisterniga. Con los colectivos afectados por la desaparición del Matadero Municipal se llegó a la conclusión de la necesidad de su traslado y de la no privatización del servicio. También se trabajó en una comisión de estudio y tratamiento de ruidos en la vía pública.

Las relaciones con el Ayuntamiento avanzaron hacia un mayor entendimiento y colaboración, sin perjuicio de discrepancias en asuntos concretos. Se alcanzó un acuerdo para un protocolo de colaboración entre el Ayuntamiento y la Federación. Por primera vez se interviene con capacidad decisoria en la elaboración de la propuesta de concesión de subvenciones a las asociaciones de vecinos.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1993

Urbanismo y medio ambiente

Ningún año ha sido fácil resumir la actividad de la Federación, pero cada vez resulta más difícil dada la amplitud de los asuntos en los que se trabaja. Los relacionados con el desarrollo urbano de la ciudad y la defensa del medio ambiente son los que reciben más atención, sin olvidar otros a los que también se les dedica un gran esfuerzo.

En relación con el urbanismo se empezó a tratar la reivindicación de la construcción de la Ronda Interior Sur por parte de la Junta o el proyecto para el saneamiento integral del Pisuerga, que se venía pidiendo desde hace años. A los redactores de la adaptación del Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid se les hizo llegar el interés de la Federación por el desarrollo de los Planes Especiales de Reforma Interior y por el soterramiento del ferrocarril. Las necesidades de comunicación entre barrios de la ciudad separados por el ferrocarril y el Pisuerga fueron ampliamente debatidas, demandado un nuevo puente entre el Puente Mayor y el de la Ronda Norte.

A la campaña en contra del vertedero y planta de residuos de Santovenia se le dedicó un amplio trabajo dentro del marco de la Coordinadora Antivertedero, pero también se prestó apoyo a la entidad organizadora de las primeras jornadas regionales sobre Residuos Industriales y se participó en la Feria de la Salud organizada por el Ayuntamiento.

La problemática de la marginación en Valladolid se empieza a tratar en la Federación, aunque cuestiones como la del realojo del Poblado de la Esperanza siempre estuvieron presentes. En este campo cabe destacar el apoyo prestado a la construcción de un Centro de Ayuda a extoxicómanos en el barrio de Pilarica y a la Junta Directiva de la Asociación, que se vio obligada a dimitir por la insolidaridad mostrada por buena parte de los vecinos del barrio y por la mayoría de los socios de la Asociación, actitud que motivó su expulsión de la Federación.

Ingresan como nuevos miembros las asociaciones de la Villa de Laguna de Duero y la de Santovenia y se da de baja a la de Las Batallas.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1994

Defensa del Campo Grande y del Plan Estratégico

La Federación formó parte de la Plataforma Ciudadana en Defensa del Campo Grande, oponiéndose al plan que pretendía convertir el Paseo Central en vial de circulación y construir un aparcamiento subterráneo en la Acera de Recoletos. La acción popular que se logró movilizar posibilitó el cambio del plan hacia objetivos y medidas que respetaban mejor el Campo Grande y su entorno. En esta misma línea de actuación se enmarca el mantenimiento de la oposición a la construcción del aparcamiento de la Plaza España. El trabajo conjunto con otras entidades y organizaciones sociales consiguió paralizar la obra y crear condiciones de construcción supeditadas a los hallazgos arqueológicos.

Pero también se participó activamente en el Consejo y Comité Ejecutivo, promovido por el Ayuntamiento, para la elaboración y aprobación del Plan Estratégico de la Ciudad de Valladolid. O estudiadas las distintas alternativas sobre la instalación de grandes superficies comerciales, se consideró y se propuso la proyectada para el barrio de Pilarica como la más adecuada para un desarrollo equilibrado de la ciudad. Propuesta que fue aceptada por el equipo de gobierno municipal de entonces, más tarde abandonada por el que le sustituyó y ahora, pasados once años, vuelve a ser asumida de nuevo.

Con todo, la Federación consideró las Jornadas sobre Marginación Social realizadas este año como una de las actividades más interesantes llevadas a cabo. Constatando la complejidad de los problemas de marginación en la sociedad actual, así como la escasa experiencia de las Asociaciones de Vecinos para actuar frente a ellos. Estas jornadas sirvieron como llamada de atención para intervenir seriamente en los graves problemas de marginación que se viven en Valladolid.

Sin pretender un resumen completo de las iniciativas de la Federación, cabe apuntar también el inicio de la campaña en defensa de los usos sanitario y asistencial para el edificio del antiguo Hospital Militar, la reclamación de más inversiones para viviendas sociales por parte de la Junta, el apoyo al movimiento de insumisión o el compromiso de asignar el 0,7% de los ingresos de la Federación a planes de colaboración con pueblos que sufren especialmente los peores efectos del sistema económico dominante. Asimismo, la Federación asumió como propios asuntos de tanto calado ideológico como la eliminación del servicio militar obligatorio y la insumisión.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1995

Un año marcado por el cambio del gobierno municipal

El trabajo de la Federación continuó centrado en las iniciativas a las que venía dedicando atención: oposición a las contribuciones especiales, defensa del Campo Grande, control y denuncia de la actividad del Vertedero de Santovenia, exigencia de la continuidad del uso sanitario del Hospital Militar, presentación de alegaciones a la adaptación del Plan General de Ordenación Urbana, o la elaboración de un documento de propuestas y reivindicaciones con ocasión de la campaña a las elecciones municipales, entre otros asuntos.

Sin embargo, la actividad de la Federación de Asociaciones de Vecinos está definida en este año más por lo que se le impone desde fuera que por lo que las Asociaciones y la Federación son capaces de hacer. El Partido Popular gobierna desde junio con mayoría absoluta el Ayuntamiento y desde el principio establece un marco restrictivo para impedir una participación ciudadana independiente y crítica con la gestión municipal.

El equipo de gobierno municipal modificó los estatutos de las Empresas Municipales de Agua (ASVA) y de Autobuses (AUVASA), para expulsar de sus Consejos de Administración a los representantes de los Sindicatos y de las Asociaciones de Vecinos y controlar con su mayoría las decisiones a tomar sobre el futuro de estas empresas, de las que empieza a temerse su privatización. La Federación recurrió ante los tribunales estos acuerdos, que años más tarde dictaron sentencia favorable para el movimiento vecinal.

La Federación sufrió un serio recorte en la subvención comprometida. Se trató de dividir a las Asociaciones a la hora de distribuir las subvenciones. Se suspendieron las subvenciones para la celebración de fiestas en barrios con el fin de restar protagonismo a las asociaciones de vecinos que las organizaban. Se dejaron de lado las normas del Ayuntamiento para desarrollar la participación ciudadana y el Alcalde puso en marcha unas formulas llamadas Concejos abiertos, que la Federación entendió como meros instrumentos de campañas de imagen del Alcalde sin ningún compromiso de actuación para el Ayuntamiento. Las restricciones llegaron hasta la prohibición de acceso al público a un Pleno Municipal, que la Federación denunció ante la opinión pública y por vía judicial.

Se denunció la huelga de médicos en la Sanidad Pública por los graves perjuicios que conllevaba. Como en años anteriores se organizó la marcha en bici reivindicando la defensa de la Esgueva. La Federación mantuvo reuniones con el nuevo concejal de Limpieza sobre el nuevo plan de recogida de basuras. Se defendió la Oficina de la Paz y al Centro de la Mujer de los ataques del nuevo Ayuntamiento.

Ingresaron en la Federación las AA. VV. de La Antigua y, de nuevo, la de Barrio España.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1996

En contra de la privatización del agua

Junto con otras organizaciones sociales y políticas, la Federación de Asociaciones de Vecinos llevó a cabo una campaña contra la privatización de la gestión del Servicio Municipal de Abastecimiento de Agua y Saneamiento de Valladolid. Se celebraron asambleas informativas en los barrios. Se repartieron 100.000 folletos. Se solicitó la celebración de un referéndum con el apoyo de 33.000 firmas. Diez mil ciudadanos salieron en manifestación en contra de la privatización de la gestión del agua.

La Federación continuó con su oposición al aparcamiento subterráneo de Plaza España, al considerar inadecuada la ubicación de un aparcamiento rotatorio en el centro urbano. La evolución de los hechos acaecidos en la construcción del aparcamiento de la Plaza España (filtraciones de agua, inundaciones en garajes de edificios próximos, quejas de los vecinos), dieron lugar a que la Federación presentase una querella contra el Alcalde por presunto delito de prevaricación al decretar la apertura del aparcamiento pese a los informes técnicos desfavorables.

El 10 de marzo de 1996 en Asamblea General se modificaron los estatutos de la Federación, que pasó a denominarse desde entonces Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos y Consumidores de Valladolid "Antonio Machado". Como novedades a destacar, el reconocimiento de que su funcionamiento se basa en la Constitución Española de 1978 y en la ampliación y definición de sus objetivos sociales. Además de recoger los fines fundacionales, se incluyen otros muy precisos que definen el proyecto de la Federación: la reivindicación de un modelo de ciudad que resuelva los problemas de la vivienda, la sanidad, el transporte, el empleo y la degradación del medio ambiente, el fomento de la participación y la convivencia ciudadana, la promoción de la solidaridad, la libertad, la paz, la ecología y el progreso social, el rechazo a actitudes racistas y antidemocráticas y la defensa de los intereses de los vecinos como consumidores.

La Federación presentó en el Pleno Municipal el Decálogo de propuestas para un Valladolid por la Paz elaborado y apoyado por distintas organizaciones sociales de la ciudad.

Las Asociaciones de Vecinos de la Federación decidieron no participar en la organización de fiestas en los barrios, mientras se mantuviese la gestión centralizada de las mismas desde el Ayuntamiento.

Se admite como nuevo socio a la Asociación de Vecinos "San Antonio y San José" de Arroyo- La Flecha.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1997

Propuestas para la vivienda y críticas a la política de cultura

La oposición a la privatización de la gestión del Servicio Municipal del Agua siguió siendo el asunto que más dedicación exigió. Primero, continuando con la movilización ciudadana en su contra; después, cuando culminó la privatización, desarrollando un seguimiento continuo de la gestión y, en concreto, sobre la calidad y la presión del agua, ya que se temía, como así sucedió, el abandono del tratamiento del carbón activado en la potabilizadora. De hecho hubo que denunciar que casi un 20 % de los últimos recibos emitidos este año aparecían con un cobro indebido de la tasa de saneamiento.

El problema de la vivienda en Valladolid fue objeto de análisis en una jornada organizada por la Federación, dentro del plan de trabajo seguido para hacerse presente en el proceso de elaboración y aprobación del Plan Municipal de Viviendas. Las asociaciones federadas defendieron como líneas fundamentales: impulsar la promoción pública de viviendas y la recuperación y remodelación de la vivienda ya construida. También se denunció la política de vivienda que se iba a seguir en el suelo público de la Diputación en Villa del Prado, gestionado conjuntamente con el Ayuntamiento.

Con relación a la política cultural del Ayuntamiento, el informe de 1997 del representante de la Federación en el Comité de la Fundación Municipal de Cultura decía: "No se habla, ni se debate sobre política cultural; el grupo de gobierno no ha presentado ninguna iniciativa. La cultura de esta ciudad pasa por una programación rutinaria que, dependiendo de la inspiración de los técnicos, es más o menos aceptable... Las sugerencias que desde los grupos de oposición y desde este representante se hacen caen continuamente en saco roto o se limitan a decir que se estudiarán".

Se denunció la política municipal de subvenciones a AA. VV. por primar las actividades de carácter lúdico festivo y de ocio en contra de las actividades que favorecen la creación y ampliación de un tejido asociativo con fuerza para participar en los asuntos de interés social.

Como en años anteriores la Federación criticó públicamente la privatización de los servicios de cementerios municipales, manteniendo su oposición a las tarifas que se aplican.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1998

Movilizaciones por la Ronda Interior Sur

La construcción de la Ronda Interior Sur, que era competencia de la Junta, había sido y seguía siendo una importante reivindicación no sólo de los barrios de Zona Sur, sino también de toda la ciudad y, por tanto, de la Federación. El inicio de las obras había acumulado un notable e injustificado retraso. Con la llegada al gobierno municipal del Partido Popular, la Junta inició las obras de la primera fase, anunciando su terminación para 1999. La segunda fase, la que salvaba las vías del ferrocarril y llegaba hasta la carretera de Madrid, con proyecto aprobado sólo contaba con un pequeño presupuesto para iniciarse en 1999. Antes estos retrasos y los problemas de tráfico que la ciudad sufría en esta zona, la Federación apoyó a lo largo de este año las actuaciones y las manifestaciones promovidas por las asociaciones de la zona para urgir la terminación de la Ronda Interior Sur.

El proyecto del Ayuntamiento para construir un túnel en La Rubia y dar continuidad al Paseo Zorrilla con ampliación de la calzada también encontró respuesta en la Federación de Asociaciones de Vecinos, defendiendo el mantenimiento de los Jardines de La Rubia y una ordenación del Paseo Zorrilla menos agresiva, considerando además que la inversión del túnel resultaba innecesaria con la construcción de la Ronda Interior Sur.

La Federación hizo el correspondiente seguimiento del Plan URBAN, apoyando las propuestas de la Asociación de Vecinos del Barrio España, en particular las relacionadas con las soluciones a las expropiaciones de viviendas. El análisis y conclusiones de la Jornada de Vivienda, celebrada el pasado año, sirvieron de base para la presentación de alegaciones al Plan Municipal de Viviendas.

Con relación a la política municipal de transporte público, que siempre ha sido asunto de especial atención por parte de la Federación, se criticó el incremento de las tarifas de los autobuses urbanos (en torno a un 40 % en los casi cuatro años de gobierno del PP), que no estaban justificados por la renovación de la flota financiada en gran medida con fondos europeos. La Federación pedía el aumento de la frecuencia de paso y el cumplimiento de los horarios y precios asequibles.

También se reivindicaron asuntos como el destino del cine Castilla en el barrio Girón, la declaración como Parque Natural del Cerro de las Contiendas y el deterioro del Hospital Río- Hortega.

La Federación acató la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, contraria a la querella presentada contra el Alcalde por la apertura de del aparcamiento de Plaza España. Sin embargo, manifestó no compartir las razones en que se basaba, considerando que ninguna autoridad puede saltarse la ley, justificándolo en una supuesta urgencia y obviando posibles perjuicios que ello pudiera ocasionar a los ciudadanos. Más aún, cuando constaban hechos demostrados de que la apertura se realizó sin cumplir medidas de seguridad obligatorias.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

1999

Iniciativas para la integración y la convivencia social

Mediante la participación en el Proyecto Integra, la Federación organizó dos cursos de formación ocupacional, destinados a personas sin trabajo e inmigrantes. Con los mismos objetivos se realizó otro curso, financiado desde el Plan URBAN. También la Federación organizó la Semana “Valladolid: Ciudad Solidaria, Ciudad Intercultural”, aunque no tuvo la participación deseada. Asimismo, con el fin de crear una Red de Mediadoras Sociales en las Asociaciones de Vecinos, se promovió un curso de formación en el que participaron mujeres de diferentes barrios de la ciudad.

La JOC-E, el Consejo Local de Juventud, UGT, CC. OO. y la Federación suscribieron e hicieron público un documento de denuncia por la falta de sensibilidad del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento ante la mayoría de los problemas sociales, por el acoso a las asociaciones y colectivos, por sus atentados a la libertad sindical, por la privatización de las actividades sociales y por su forma de gobernar a espaldas de la ciudadanía.

Para impulsar la participación ciudadana en la gestión de los asuntos públicos, resultaba y resulta frustrante la lentitud con que actúa la Justicia. Después de diez años se resuelve en
1999 definitivamente a favor el recurso presentado por la Federación contra la construcción de un edificio de viviendas en la calle San Ignacio, que ocupó en parte espacios libres establecidos en el Plan General, cuando ya resultaba imposible ejecutar la sentencia. También en mayo se hizo firme la sentencia que anulaba la licencia de obra y de actividad del vertedero de residuos tóxicos de Santovenia, ya en pleno funcionamiento.

Para fomentar una participación activa y fundada en las elecciones municipales de 1999, la Federación hizo pública una Carta Electoral, que recogía sus propuestas para superar las desigualdades sociales, ganar en calidad de vida y crecer en democracia. Asimismo, para contar con un compromiso firme con quienes iban a ser elegidos como representantes municipales, firmó un pacto por la Participación Ciudadana específico con el PP, el PSOE e IU.

Se dan de baja de la Federación las asociaciones de Laguna, La Cistérniga y San Nicolás y entran como nuevos miembros las de Parque Alameda, Covaresa y Arturo Eyries. Se reintegra la Asociación Familiar de las Delicias.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

2000

La oposición a la duplotasa y la exigencia de una gestión eficaz en defensa del medio ambiente

El incumplimiento por parte del Ayuntamiento de los compromisos adquiridos en los años ochenta en relación con impuestos y tasas, en particular con la tasa de saneamiento, derivado de la privatización del Servicio Municipal de Agua y Saneamiento, dio lugar a que la Federación se opusiese a la imposición de una nueva tasa de depuración. En el Pleno Municipal la Federación dijo: “No nos oponemos, pues, a pagar porque contaminemos. Nos oponemos a que para solucionar determinados problemas, motivados por la gestión y el estado de la Hacienda y los Servicios Municipales, se utilice una vez más sólo el incremento de la presión fiscal sin que se adopten otras medidas”.

En continuidad con los trabajos que en defensa del medio ambiente se venían realizando, este año se llevaron a cabo múltiples iniciativas entre las que como novedad cabe destacar las de presionar al Ayuntamiento para que la campaña “Día sin coche” tuviera una eficacia real; la participación en la coordinadora redactora del Plan de Movilidad; y, sobre todo, el trabajo realizado en torno a la Agenda Local 21 de Valladolid, que al año siguiente culminó con la presentación de alegaciones al proyecto, que prácticamente en su totalidad fueron obviadas por el Ayuntamiento. Especial importancia tuvo la celebración del “Taller de prospectiva sobre el tráfico en Valladolid”.

En este año la Federación empezó a llamar la atención sobre el peligro que, con el procedimiento iniciado para adaptar el Plan General de Ordenación Urbana, se pusieran las bases para permitir liberar prácticamente la totalidad del suelo municipal, convirtiendo grandes superficies de suelo rústico en suelo urbanizable y haciendo posible un modelo de ciudad extendida, generador de grandes problemas urbanos por el coste de los servicios y de las infraestructuras, la destrucción de espacios libres y zonas naturales y el aumento del tráfico.

Siguiendo el ejemplo de las asociaciones de Rondilla y Pajarillos, se iniciaron las gestiones para crear una Cooperativa Vecinal de Viviendas con el objetivo de construir a precio de coste viviendas de protección oficial en suelo público.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León anuló la decisión del Alcalde de impedir el acceso a los ciudadanos a un Pleno Municipal en 1995, así como el acuerdo que en ese Pleno el Ayuntamiento adoptó por la mayoría absoluta del PP y mediante el que se expulsó a los representantes de los Sindicatos y de las Asociaciones de Vecinos de los Consejos de Administración de las Empresas Municipales de Agua (ASVA) y Autobuses Urbanos (AUVASA).

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

2001

En defensa de la salud pública: no a las antenas de telefonía

La oposición a la instalación de antenas de telefonía, tal como se estaba llevando a cabo en el casco urbano de Valladolid, y el apoyo a los colectivos más afectados fue el asunto al que la Federación dedicó especial atención y tiempo durante este año: reuniones con los colectivos afectados y con el Ayuntamiento, concentraciones de protesta y manifestaciones, elaboración de mapa de antenas, alegaciones a la Instrucción del Ayuntamiento y a la normativa de la Comunidad Autónoma, participación en plataformas y reuniones a nivel nacional.

En materia de medio ambiente, además, se participó en la Plataforma por un Duero saludable, consiguiendo que no se instalase un central térmica en Tordesillas, se continúo trabajando en la Plataforma antivertedero de Santovenia, se presentaron alegaciones a la modificación del Reglamento del Ruido y a la Agenda Local 21 y se promovió la constitución y funcionamiento del Foro Ciudadano Valladolid Sostenible.

Durante su primer año de andadura la Comisión de la Federación para la igualdad entre hombres y mujeres realizó entre otras actividades: puesta en funcionamiento de un punto de información para las mujeres que sufren malos tratos, elaboración y difusión de un tríptico con la violencia que sufren las mujeres, elaboración de una guía de recursos contra los malos tratos, una encuesta para conocer el grado de participación de las mujeres en el movimiento vecinal de Valladolid, etc.

La Federación apoyó la iniciativa de Cruz Roja para la construcción de un Centro de Acogida para Inmigrantes y Personas Indomiciliadas. Consideró públicamente como un fracaso social que este proyecto no saliera delante al igual que el de ACLAD, que se vio obligada a renunciar a su proyecto de atención a personas drogodependientes en Delicias. La Mesa para el realojo del Poblado de La Esperanza y la política de dispersión geográfica de las cargas sociales contó con la participación y apoyo de la Federación, así como la manifestación convocada por la Asociación de Pajarillos en defensa de un realojo rápido y digno.

Las reivindicaciones presentadas para mejorar el servicio de autobuses urbanos, salvo alguna, no fueron atendidas. La Línea 17 se suprimió, faltando AUVASA a la palabra de no eliminarla hasta crear la Línea Circular. No se aceptó que el bonobús joven no tenga caducidad. Se denunció la supresión de la Línea Cero que atendía a las personas con problemas de movilidad, así como las condiciones en que se concedió a Caja Duero la emisión de la “tarjeta bonobús”.

La Federación de Asociaciones de Valladolid volvió a formar parte de la Confederación Regional de Asociaciones. La Asociación de Aldeamayor Golf ingresó en la Federación.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

2002

Una ciudad compacta, equilibrada y solidaria

En relación con la modificación del Plan General de Ordenación Urbana se desarrolló un intenso programa de trabajo. La Federación mostró su oposición a las propuestas del equipo de gobierno municipal, que ofrecían una ciudad dispersa, favoreciendo los intereses del sector inmobiliario. La liberalización del suelo de la mayor parte del municipio para ser urbanizable hipotecaba el futuro de Valladolid, a juicio de la Federación. De ahí que sus contrapropuestas al proyecto presentado se dirigieran al desarrollo de una ciudad compacta, equilibrada y solidaria, procurando una mayor calidad de vida para los barrios.

La Federación de Asociaciones de Vecinos también presentó alegaciones a la modificación del PGOU de Santovenia y a la construcción de un aparcamiento en la Plaza Zorrilla de Valladolid. Llevó a los tribunales de Justicia el exceso de edificabilidad que el Ayuntamiento autorizó en el edificio de la sede central de Caja Duero.

La movilización para la eliminación de los riesgos que suponen las antenas de telefonía para la salud siguió adelante, llevando a cabo distintas iniciativas. Se apoyó la constitución y el funcionamiento de la Asociación de Afectados por Antenas de Telefonía. Se celebró una Audiencia Pública en la que la Federación presentó sus propuestas para una nueva ordenanza reguladora de la implantación de infraestructuras de radiocomunicación en Valladolid.

El vertedero de residuos tóxicos de Santovenia se cerró por orden judicial tras la sentencia del Tribunal Supremo, que consideró no ajustadas a derecho las actuaciones de la Junta y del Ayuntamiento de Santovenia para conceder la licencia de obras y de actividad. Sin embargo, mediante la aprobación de una ley especial, la Junta de Castilla y León permitió de nuevo su apertura. La Federación elevó una queja al Defensor del Pueblo por esta nueva violación de la legalidad.

La Cooperativa Vecinal de Viviendas fue presentada públicamente el 27 de junio de 2002. Obtuvo la concesión de dos parcelas de suelo público en Villa del Prado para la construcción de 86 viviendas con pioneras innovaciones ambientales.

En los barrios de San Andrés, la Victoria, Parque Alameda, Belén, Huerta del Rey y Zona Sur se desarrolló el programa "Abre tus oídos: si te pega, no te quiere". El objeto del programa fue contribuir a la prevención de la violencia doméstica.

La Federación apoyó la huelga general de junio contra el "decretazo" laboral y las iniciativas a favor de la Escuela Pública. Asumió la Secretaría y la Tesorería de la Confederación Regional de Asociaciones de Vecinos de Castilla y León, que celebró en Valladolid su Asamblea General.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

2003

En defensa del patrimonio municipal del suelo

La Federación presentó un recurso contra los Presupuestos Municipales de 2003 porque con ellos el Ayuntamiento dilapidaba el patrimonio de suelo municipal. Pretendía vender suelo municipal por importe de 29.680.000 euros. La Federación consideraba que buena parte de esta venta era ilegal, porque sus ingresos no se destinaban a reinvertirlos en la conservación y ampliación del patrimonio municipal del suelo. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, al que esta vez hay que reconocer su rapidez y eficacia, paralizó la venta de suelo presupuestada por importe 24.680.000 euros, considerando no ajustada a la ley la aprobación de los Presupuestos del Ayuntamiento de 2003.

Con este recurso la Federación pretendía no sólo que el equipo de gobierno municipal respetase la ley, sino asegurar también que el Ayuntamiento de Valladolid contase con un patrimonio municipal capaz de intervenir en el mercado del suelo, para favorecer el acceso a la vivienda con precios asequibles y desarrollar de forma equilibrada el crecimiento de la ciudad.

A la vez que la Federación se hizo presente en el proceso de modificación del PGOU, contando con la colaboración de profesionales urbanistas, elaboró un modelo alternativo de desarrollo de Valladolid, denominado Proyecto Antípodas, con unos objetivos muy distintos a los del ya aprobado por el Ayuntamiento y la Junta. Frente a las pretensiones desarrollistas y descontroladas del mercado inmobiliario, construir una ciudad de forma sostenible y con planteamientos globales, con calidad de vida en todos sus barrios y con especial implicación en aquellos que han sido menos atendidos por el desarrollo urbano.

Para abordar la problemática de la droga en Valladolid se creó un grupo de trabajo, a cuyas reuniones asistían representantes de Cruz Roja, ACLAD, Cáritas y Proyecto Hombre. Se apoyó a las asociaciones de los barrios que vienen reivindicando soluciones con objetivos integrales y no sólo policiales, asumiendo sus propuestas y defendiéndolas en la "Mesa de Convivencia", convocada por la Subdelegación de Gobierno.

Ante el nulo interés del Ayuntamiento por hacer algo realmente eficaz durante la campaña del "Día sin coche", la Federación decidió no colaborar en este evento en tanto se mantenga el enfoque actual. La pretensión de la Federación de participar más en la elaboración del Plan de Movilidad fue desestimada.

Tras la sentencia favorable, las Asociaciones de Vecinos cuentan con un representante en el Consejo de Administración de la Empresa Municipal de Autobuses Urbanos (AUVASA). Se inicia un plan de trabajo junto a otras organizaciones sociales en proyectos sociales y sindicales, tales como la elaboración de los Presupuestos Participativos, para presentar conjuntamente propuestas a los Presupuestos de 2004. También se abrió un frente de trabajo conjunto con ocasión de la catástrofe del Prestige y las iniciativas de Nunca Mais.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

2004

¿Una oportunidad para la participación?

Con una actitud positiva, pero con desconfianza fundada y esperanzas limitadas, la Federación ha participado en el proceso abierto por la Ley de Grandes Ciudades para dotar a los Ayuntamientos de cauces de participación y de control de la gestión más eficaces y descentralizados. La Federación presentó sus propuestas para los Reglamentos Orgánicos del Ayuntamiento, del Consejo Social, de Participación Ciudadana y de Desconcentración Administrativa en Distritos. También presentó una propuesta para desarrollar en Valladolid la iniciativa de Presupuestos Participativos.

En cuanto a asuntos de trabajo continuado, se ha hecho un seguimiento detenido de la gestión municipal de Servicios Sociales, constatando las limitaciones en sus prestaciones, la falta de personal agravada aún más cuando, como suele ser habitual, no se cubren las bajas, la necesidad de adecuar la distribución de los CEAS a las demandas de la población. También se presentaron alegaciones al Reglamento de Escuelas Municipales Infantiles en base a la edad cubierta, al concepto de familia que refleja y al calendario de funcionamiento.

Desde la Comisión de Servicios Sociales se trabajó en la programación del Proyecto "Nuevos Vecinos", para abordar la problemática de la población inmigrante, articular la relación entre distintas culturas y etnias y afrontar la convivencia social con garantías.

Desde la Comisión de Urbanismo de la Federación se han seguido entre otros asuntos: la venta del suelo liberado por el soterramiento del ferrocarril, la extensión del tramo soterrado, la conveniencia de la existencia de un Área Metropolitana para dar respuestas adecuadas a problemas y servicios comunes. Se presentó recurso contra la aprobación del PGOU de Valladolid, alegaciones al Plan de Movilidad Urbana y aportaciones al Plan Municipal de Vivienda.

Se siguió apoyando las movilizaciones contra las normativas actuales y las que se pretenden aplicar en el PGOU en relación con las antenas de telefonía. Se participó en la Semana Alternativa de Movilidad con la Asamblea Ciclista, Ecologistas, CCOO y Stop Accidentes. Se presentaron 189 propuestas al nuevo Plan de Acción de la Agenda Local 21 y alegaciones a los aparcamientos de Plaza España y Plaza Zorrilla por incumplimientos de la documentación en materia de licencia ambiental.

A la llamada "Ordenanza para la protección de la convivencia ciudadana y la prevención de las actuaciones antisociales" la Federación también presentó alegaciones y recurso, entre otras razones por la vulneración de derechos fundamentales en la exigencia de fianza a los organizadores de actos, la responsabilidad de los directivos en actos y por las sanciones de reuniones y manifestaciones sin permiso, y por la no concreción de hechos sancionables. La Federación denuncia así el talante represor y arbitrario de esta norma municipal.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

2005

La nueva ciudad y los nuevos vecinos

Dos importantes retos de muy distinta naturaleza han vertebrado el trabajo de la Federación en este año de conmemoración del 25 Aniversario.

En primer lugar, la llegada del Tren de Velocidad Alta y las operaciones urbanísticas anexas supondrán la oportunidad de suprimir la barrera creada por el tren y conseguir, si hay una adecuada gestión, una ciudad espacial y socialmente cohesionada. La Federación está participando activamente en la definición de esa “nueva ciudad” con reuniones monográficas con todas las asociaciones implicadas, sesiones de trabajo con urbanistas, arquitectos y otros especialistas, artículos en prensa, reuniéndose y presentado propuestas a la Sociedad Valladolid Alta Velocidad 2002 y con la convocatoria, mediante un convenio con la Escuela de Arquitectura, del Concurso de ideas para el tratamiento de los suelos liberados por el soterramiento.

Por otro lado, el movimiento vecinal abordó la creciente presencia en los barrios de Valladolid de los “nuevos vecinos”, las personas inmigrantes. Un compromiso humano y social que la Federación y las asociaciones miembros enfocan desde la solidaridad y la aportación de cauces para su integración social que se ha materializado en la participación en la elaboración del Plan municipal para la integración de la población inmigrante 2005-2008 y especialmente en la culminación del proyecto “Los nuevos vecinos”, que pretende conocer la percepción en los barrios del fenómeno de la inmigración y de avanzar ideas para la actuación desde las asociaciones vecinales.

Muchos otros temas han sido tratados: se han presentado alegaciones a la modificación del PGOU en materia de aparcamiento y estacionamiento, a los Presupuestos Municipales para 2005, de nuevo por el uso ilegal de los ingresos provenientes de la venta de patrimonio municipal del suelo, y se ha llevado a los Tribunales la modificación del PGOU de Valladolid.

El nuevo Plan de acción 2005-2007 para la Agenda Local 21 configura una política municipal que no nos permite ser optimistas, como tampoco lo hace los proyectos de construcción de aparcamientos subterráneos en Circular, Paseo de Zorrilla y Portugalete; los convenios urbanísticos “a la carta”; el nuevo Plan de Movilidad que no da solución a los problemas de tráfico, ruido y contaminación atmosférica; y la lentitud, cuando no los obstáculos, en la implantación de los instrumentos de participación de la Ley de grandes ciudades.

No obstante, se han abierto nuevos cauces de participación a través de los Consejos de Salud y especialmente con nuestra presencia en el Consejo Social de Valladolid.

La Cooperativa de Viviendas continúa con su proyecto en Villa de Prado e inicia los de La Victoria y Las Flores. Por el contrario, VIVA desestimó el proyecto de la Federación para el área del que fuera poblado de La Esperanza.

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
Índice
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

Tres presidentes para 25 años

Se hace camino al andar

En estas fechas se cumplen los primeros veinticinco años de la legalización de la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid a la que, al concluir una de las muchas reuniones que para su fundación mantuvimos en la parroquia de San Andrés, decidimos llamar Antonio Machado. Y fue así porque alguien recordó, analizando la trayectoria de tantos años de coordinación entre los barrios de la ciudad, la voz del poeta de que "se hace camino al andar".

En efecto, "no hay camino, se hace camino al andar, son tus huellas el camino y nada más". Pocas señales había, pocas marcas conocíamos, el camino teníamos que trazarlo y marcarlo nosotros, con los riesgos de desaciertos y también con la perspectiva de aciertos, con grandes objetivos y posibles pequeños logros y, sobre todo, con muchas dificultades y escasos medios.

En el espeso panorama político y social de aquella España, las asociaciones vecinales éramos una apuesta por la autoorganización de los vecinos y de los barrios. Pilarica y Delicias dieron los primeros pasos y Rondilla despertó con firmeza a partir del conflicto con la Constructora Imperial. Al “amparo” de la represiva legislación del momento, se configuraron como Asociaciones de Cabezas de Familia. Luego, de la Zona Sur nos vinieron los enfoques de la necesidad de un nuevo urbanismo. Y así cada barrio fue aportando su particular visión de los muchos problemas existentes.

La coincidencia en la formulación de los conflictos y reivindicaciones sobre la vivienda, la falta de centros escolares de todo tipo, la carencia de centros de salud y de espacios verdes, y, en general, de infraestructuras básicas, nos llevó a abordarlos desde una Coordinadora de Barrios, donde ordenamos y fuimos poniendo en común las reclamaciones, apuntamos las soluciones y organizamos lo que podríamos llamar la lucha vecinal por el derecho a una ciudad digna y de todos.

Fueron tiempos de mucha efervescencia política donde todos -partidos, sindicatos y organizaciones socialesbuscábamos, en nuestros respectivos ámbitos de actuación, la legitimación activa ante los ciudadanos, lo que obligaba a permanentes debates para decidir nuestra postura ante los muy distintos problemas a los que nos enfrentábamos. Precisamente, en ese contexto plural y de confrontación de ideas, se fue forjando el sello inconfundible del asociacionismo vecinal: carácter reivindicativo, independencia y pluralismo.

La creación de la Federación, surgida de una necesidad funcional y por los retos que planteaba la nueva sociedad vallisoletana, nos hizo trabajar globalmente y, a la vez, sin perder la perspectiva del espacio territorial de cada barrio y asociación. También se dio un paso muy importante: incorporar a cada reivindicación un plus añadido de análisis y valoración de alternativas para cada problema, plasmando con claridad lo que queríamos y cómo lo queríamos.

De ahí ese carácter generalista y globalizante, que incluye el urbanismo, la enseñanza, la salud, el trafico, la fiscalidad, el medio ambiente, la cultura, la paz y el antimilitarismo, la asistencia social, los problemas de la droga, la reinserción social, la inmigración, el ocio, los festejos, etc., que nos ha definido. Y siempre, por encima de coyunturas, un sentido solidario y de justicia social que ha impregnado el quehacer de la Federación en estos veinticinco años.

Lo dicho, "caminante, son tus huellas el camino y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar, golpe a golpe, verso a verso". Como cantó el poeta, nuestro Antonio Machado.

Juan Cornejo Pérez
Presidente de 1980 a 1983 y de 1992 a 1995

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

La Federación, una escuela de formación cívica

Llevo treinta y cuatro años, muchos años, en el movimiento vecinal de Valladolid, movimien- to que ha sido para mí una escuela de formación en la que he tenido la suerte de participar y trabajar junto a muchos otros vecinos y vecinas. Con ellos he aprendido a compartir lo bueno y lo malo, y entre ellos he hecho grandes amistades, muchas que aún conservo y otras que ya no están con nosotros, pero si en mi recuerdo junto con las vivencias que compartimos. A unos y a otros mi agradecimiento.

En estos años el trabajo no ha sido siempre fácil, a veces por falta de medios, a veces por influencias ajenas a las propias asociaciones y otras porque fue puesto en entredicho por gen- tes que desconocen nuestra trayectoria o que simplemente quieren desprestigiar a entidades y vecinos en provecho propio.

Pero también hemos pasado ratos muy buenos, como con las fiestas de Federación que reta- ron por los distintos barrios y, sobre todo, adquirimos compromisos de gran trascendencia. Recuerdo, entre otras, nuestra colaboración en la redacción del PGOU de 1982, la lucha por impedir la aprobación del recargo del 4%, la oposición a la entrada de España en la OTAN o a la retirada de las medianas del Paseo de Zorrilla para la celebración del día de las Fuerzas Armadas que nosotros festejamos en Fuente el Sol; la cadena humana que unió Pajarillos con el Ayuntamiento, la crítica de las Leyes de Bases de Régimen Local y de Haciendas Locales, las contribuciones urbanas, el Área de intervención 33, la polémica sobre la construcción del polideportivo Pisuerga, nuestro trabajo en la erradicación de drogas y marginación o en la desaparición del Poblado de La Esperanza.

Era más joven en los inicios de esta aventura, en la que continúo. He invertido en ella mucha ilusión, muchas ganas de cambiar las cosas, muchas horas, muchas reuniones y muchas bron- cas, siempre bajo un lema que sigue vigente: mejorar junto con mis vecinos la calidad de vida de nuestra ciudad y de nuestro propio barrio. Hoy por hoy no me arrepiento de nada de lo hecho, me satisface la consecución de algunos objetivos y me pesan algunas decepciones cómo fue, por su final, la creación de una infraestructura estatal, la CAVE, proyecto en cuya fundación tuvimos una destacada participación.

Las asociaciones de vecinos se crearon en los barrios como respuesta a las necesidades de sus habitantes, supusieron la unión de los vecinos ante problemas colectivos para darles respues- ta. En su origen participaron en ellas militantes de los grupos políticos más dispares, aunque fundamentalmente de ideología de izquierdas. Más tarde, consolidada la democracia, muchos de ellos abandonaron nuestros colectivos para dedicarse a tareas dentro de sus organizacio- nes políticas, sindicales y sociales.

Nuestra tarea fundamental ha sido ser mediadores entre los vecinos y las administraciones.

Nuestro objetivo, trasladar sus quejas y demandas, trabajando en equipo con reuniones y asambleas y ejecutando todas las medidas de presión posibles y razonables para llevar a buen puerto las reivindicaciones que consensuamos. También hemos atendido a la necesidad de unión de las distintas asociaciones para la defensa de los problemas generales de la ciudad, fundando la Federación de Asociaciones de Vecinos.

Las asociaciones de vecinos hemos trabajado sin ánimo de lucro toda la vida, hemos contribuido activamente a la consecución de una democracia participativa, aún a riesgo de ser la cenicienta de ese régimen democrático, hemos cambiado el curso de muchas barrabasadas que trataban de imponernos desde las administraciones y, sin embargo, todavía no tenemos el reconocimiento que nos merecemos. Peor aún, perdemos esa cuota de participación conseguida en las administraciones.

Y, como reflexión final, añadiré que los vecinos nos estamos volviendo cada vez más individualistas, más egoístas y más insolidarios. La sociedad actual nos lleva a un consumismo exacerbado de bienes materiales, entre ellos casas a precios desorbitados con hipotecas que nos atan de por vida. En los barrios ya no nos conocemos, no nos hablamos, no compartimos, nos molestan los que no son de nuestra misma etnia o raza, nos cuesta admitir a los nuevos vecinos. Hemos convertido nuestros barrios en ciudades dormitorio y así vamos al garete, las asociaciones no se regeneran, no crecen, seguimos estando los de siempre.

Con todo, la experiencia valió la pena y la alternativa de que cada vecino asuma, en su mismo entorno, a través de la participación y la reivindicación organizadas en el asociacionismo vecinal, los problemas comunes y sus posibles soluciones, que son la base de una auténtica democracia y referente esperanzador de que las cosas pueden ser y hacerse de otra manera.

José Miguel Gutiérrez de Diego
Presidente de 1984 a 1991

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria

Cuando en marzo de 1996 fui elegida presidenta por la Junta Directiva de la Federación, sentí alegría, responsabilidad y preocupación. Alegría porque creo que con esta elección se valoró mi trabajo en la Asociación de Vecinos de San Andrés y en la propia Federación; responsabilidad porque los dos presidentes anteriores habían dejado el listón muy alto; y preocupación porque acabábamos de estrenar un nuevo Ayuntamiento con un alcalde, Javier León de la Riva, que ya en su discurso de investidura arremetió contra la Federación y el movimiento asociativo vecinal.

No obstante, empecé mi trabajo con ganas e ilusión y con un equipo de compañeros y compañeras que durante todos estos años han hecho posible un trabajo social ímprobo: que recogiésemos 33.000 firmas contra la privatización del servicio municipal del agua y 5.000 contra la tasa de depuración; que lleváramos al alcalde a los Tribunales acusado de un delito de prevaricación por la apertura del aparcamiento subterráneo de la Plaza España, financiando colectivamente la querella con 10.000 bonos de 50 pesetas cada uno, pues los recursos económicos de la Federación y de las asociaciones de vecinos se vieron sensiblemente mermados al no renovar el Ayuntamiento el protocolo de colaboración vigente; que siguiéramos participando en la Confederación de Asociaciones de Vecinos de España (CAVE); que impulsáramos la Confederación regional (CAVECAL); que organizáramos cursos de Reciclaje de residuos urbanos y de Catering para parados de larga duración, inmigrantes y personas en riesgo de exclusión social, financiados a través del programa INTEGRA del Fondo Social Europeo, y cursos para la formación de Mediadoras Sociales para atajar la violencia doméstica , que estuvieron trabajando en seis barrios de la ciudad; que creáramos la Cooperativa Vecinal de Viviendas; que, junto con profesores y alumnos de la Escuela Superior de Arquitectura, lleváramos a cabo el proyecto Antípodas con el objetivo de regenerar los barrios históricos de la ciudad; que impugnáramos ante el Tribunal Superior de Justicia los presupuestos municipales del año 2003, paralizando la venta ilegal de suelo público; que convocáramos un concurso de ideas junto a la Escuela de Arquitectura sobre el tratamiento del espacio que liberará el soterramiento del ferrocarril; y tantos otros asuntos

Con la Asociación Vallisoletana de Afectados por las Antenas de Telecomunicaciones
(AVAATE), que la Federación impulsó y apoyó, trabajamos en la problemática de las antenas de telefonía móvil y en marzo de 2002 celebramos una Audiencia Pública en el Ayuntamiento para pedir un control de las mismas y una normativa que protegiese la salud de los vecinos.

Apoyamos el proyecto de Cruz Roja de construir el Centro de Emergencia en el barrio Girón. Esta lucha quizás ha sido de los momentos más duros de mi trabajo debido a la crispación y al enfrentamiento social que se produjo en la ciudad.

La Federación también se manifestó en la calle contra la privatización del agua, contra la política municipal de asfixia del movimiento vecinal y, más recientemente, contra la invasión de Iraq.

La Federación, a pesar de todos los intentos del Ayuntamiento de desprestigiar al movimiento ciudadano independiente, que llegó incluso a crear asociaciones ficticias y hasta otra federación, ha mantenido y acrecentado su actividad reivindicativa, incrementado y diversificado su campo de intervención social y el número de asociaciones que la forman, contando con el reconocimiento de vecinos y vecinas de Valladolid y de un amplio espectro de instituciones y colectivos sociales, siendo para toda la ciudad un claro referente de opinión e independencia.

A pesar de los problemas, sinsabores, dificultades y desencuentros con el Ayuntamiento, me he sentido muy a gusto colaborando con las Asociaciones de Vecinos y creo que no han mermado mi capacidad de lucha y trabajo por conseguir unos barrios y una ciudad más equilibrada y solidaria.

Carmen González Ramos
Presidenta de la Federación desde 1996

Índice
Presentación
Cuando los vecinos se movilizan, la ciudad avanza, Pedro Carasa Soto
El movimiento vecinal en Valladolid
1980 / 1981 / 1982 / 1983 / 1984 / 1985 / 1986 / 1987 / 1988 / 1989 / 1990 / 1991 / 1992 / 1993 / 1994 / 1995 / 1996 / 1997 / 1998 / 1999 / 2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005
Tres presidentes para 25 años
Se hace camino al andar, Juan Cornejo Pérez
La Federación, una escuela de formación cívica, José Miguel Gutiérrez de Diego
Un objetivo, hacer de Valladolid una ciudad solidaria, Carmen González Ramos

*

AGRADECIMIENTOS


Esta publicación no hubiera sido posible sin la decisiva intervención de ÁNGEL CEBALLOS BUENDÍA, miembro de la Comisión Ejecutiva de la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid y de la Asociación Familiar Rondilla, que impulsó y coordinó su edición,

y de Judith Ferreira Alves, de la Asociación de Vecinos “Pisuerga” de Huerta del Rey, que se encargó de su edición gráfica.

Nuestro agradecimiento también a Pedro Carasa Soto por el artículo de apertura y a cuantas personas colaboraron aportando sus ideas, textos y fotografías.