Contactar | asociaciones | Mapa del sitio | Sitios Web | listas correo | webmail | Facebook | Twitter | Canal Youtube | cavecal | ceav | RSS

Federación Vecinal de Valladolid Antonio Machado


Portada del sitio > Áreas > Medio ambiente > El 14 por ciento de los vallisoletanos sufre ruidos por la noche superiores (...)

Ruido y contaminación acústica

El 14 por ciento de los vallisoletanos sufre ruidos por la noche superiores a lo permitido por la ley

Las obras deberán contar con un estudio de acústica para obligar a las constructoras a controlar los niveles sonoros de sus obras y se obligará a poner pantallas acústicas en varias vías circulatorias, como las rondas

Lunes 5 de enero de 2009 · 304 lecturas · rss article rubrique


La capital vallisoletana es una de las ciudades españolas con menos contaminación acústica, pero el equipo de Gobierno quiere atajarlo en aquellas zonas donde los niveles sonoros son superiores. El Ayuntamiento de Valladolid contrató hace más de un año la elaboración de un mapa de ruido a Audiotec. Se trata de un estudio pormenorizado encaminado a reducir la contaminación acústica de la ciudad mediante la redacción de un mapa estratégico y distintos planes de acción que en los próximos días serán entregados por la citada empresa, pero algunas prácticas están claras con antelación ante la situación detectada: «Hay necesidad de llevarlas a cabo y voluntad política de ejecutarlas». El concejal de Desarrollo Sostenible, Jesús Enríquez Tauler, lo ha manifestado así a El Día de Valladolid, al tiempo que ha revelado que una de las acciones más inmediatas será la de instalar pantallas acústicas en distintos puntos, siendo uno prioritario ante el exceso de ruido detectado. Precisamente, uno de cada siete vallisoletanos está expuesto a ruidos nocturnos por encima de lo permitido, pero estos números se rebajan hasta la mitad al referirse a la contaminación acústica en las horas diurnas.

En concreto, en la tabla de población afectada por niveles sonoros superiores a los objetivos de calidad establecidos en el Real Decreto 1367/07 (65 decibelios en horario diurno y tarde, y 55 decibelios en horario noche), está en torno al 7% en la primera opción y al 14% la segunda. Por edades, los vallisoletanos de menos de 55 años son los expuestos en mayor medida a la contaminación acústica, siendo los menos afectados el tramo de población entre los 55 y 60 años.

Con la elaboración del mapa de ruido de la ciudad, el Ayuntamiento de Valladolid da cumplimiento a la directiva europea sobre Gestión y Evaluación de Ruido Ambiental (2002/49/CE) y ha permitido diagnosticar esta situación que sirve de base para la consecución del oportuno plan de acción.

Así, los ciudadanos más afectados por la contaminación acústica son los residentes o viandantes de la avenida de Zamora, desde Parque Alameda, y su continuación hasta Parquesol por la calle Manuel Jiménez Alfaro, más conocidas por Ronda Interior Sur. Se trata de la vía con más circulación rodada de la capital y, por ende, el lugar que cuenta con un mayor exceso de ruido. A la hora de redactar el mapa del ruido, precisamente, las mayores deficiencias detectadas en este sentido han estado localizadas en estas calles hasta el punto de que el mayor número de molestias vecinales por ruido es por este entorno debido al relevante volumen de paso de vehículos, tanto de coches, como de camiones y autobuses. Estas razones llevarán al equipo de Gobierno local a actuar con urgencia mediante la colocación de pantallas antisonoras, aislando de esta manera los núcleos residenciales de la zona, según ha aclarado el propio edil. No obstante, como la problemática tampoco es nueva, las nuevas promociones inmobiliarias de Manuel Jiménez-Alfaro cuentan con taludes de tierra a modo de pantalla y tapias de madera, que separan las vías de circulación de las viviendas.

Otra de las medidas en marcha, ésta ejecutada por los propios constructores, ha sido la de colocar ventanas con una cámara de aire y un cristal más ancho de lo habitual, para evitar así la entrada de ruidos del exterior. Pese a estas acciones, la colocación de pantallas acústicas será la solución definitiva para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de esa y otras zonas, como remarca el edil. Al hilo de esto, Enríquez Tauler subraya que su implantación deberá hacerse de manera paulatina al tiempo que confirma que para el próximo ejercicio serán colocadas las primeras en este punto de la Ronda Interior Sur. La tramitación administrativa para instalarlas podría ser un tanto dificultosa, avisa con tiempo el concejal, porque dependerá de la titularidad de cada vía pública.

Pero además de este punto, los principales agentes detectados donde en algunos tramos del día existe contaminación acústica son la circulación rodada en las arterias de la ciudad, entre las que destacan las de acceso al núcleo urbano; las empresas instauradas en los distintos polígonos industriales; o el ocio nocturno, aunque el control de los niveles de ruido de los bares se ha controlado «satisfactoriamente».

Como acciones a realizar para intentar minimizar los posibles niveles acústicos, la colocación de pantallas en los accesos a zonas industriales, como en el nuevo barrio del Pinar de Jalón, deberá ser la práctica habitual. Pero el Ayuntamiento de Valladolid también promoverá la pavimentación de las arterias más concurridas con asfaltos que reduzcan el ruido al contacto con la rodadura de los vehículos. En la actualidad existen varios tramos del paseo de Zorrilla asfaltados con este material elaborado a partir de caucho del reciclado de neumáticos, aunque tiene un coste más elevado que el aglomerado habitual. El equipo de Gobierno dará prioridad a su utilización, «en la medida de lo posible y de forma paulatina porque estas medidas tan costosas no llegan en el mejor momento presupuestario con la crisis económica», según señaló Enríquez Tauler.

Otra de las líneas de trabajo es atajar el ruido por las noches. El ocio nocturno es el principal causante, si bien las medidas adoptadas por el Consistorio ha permitido reducir la contaminación acústica. La acción principal ha sido el establecer la obligatoriedad de instalar una doble puerta en los bares de copas, para evitar así que salga tanto ruido al exterior. Los técnicos municipales también son muy exigentes con la insonoridad de los locales. Así, el edil señala que en los últimos años son más las quejas por el propio bullicio de la gente en la calle que de los propios bares.

Las obras deberán contar con un estudio de acústica

El Ayuntamiento de Valladolid aprobará una normativa para obligar a las constructoras a controlar los niveles sonoros de sus obras

La construcción de edificios y las obras en calles son otro de los aspectos de contaminación acústica pendiente de resolver, pendiente de minimizar. El concejal de Desarrollo Sostenible, Jesús Enríquez Tauler, lo ha confirmado a este periódico, al tiempo que revela nuevas medidas a incluir en la normativa municipal para reducir los niveles sonoros. Precisamente, una de las acciones a llevar a cabo es la obligatoriedad a realizar un estudio acústico a todas las empresas que realicen cualquier obra en la ciudad. Se trata de una medida instaurada ya en otros municipios, pero que a partir de primeros del año próximo también se hará efectiva en la capital vallisoletana, tanto para obras de carácter público como para las de iniciativa privada.

Todas las empresas deberán contar con un informe, un estudio de acústica donde estén detalladas todas las características de la obra, es decir, un proyecto de ejecución que incluya las medidas para reducir el exceso de ruido, así como los niveles estimados en este sentido. Junto a la elaboración del documento, las mismas constructoras estarán obligadas a presentar un certificado de niveles acústicos de cada una de las máquinas que sean utilizadas en una determinada obra. Esta actuación será la primera que ponga en marcha el Ayuntamiento de Valladolid en este contexto, con doble objetivo: reducir el exceso de ruido y reactivar la funcionalidad del Centro Municipal de Acústica, mediante la posibilidad de medir en estas instalaciones los niveles.
Junto a esta normativa está el control acústico a los vehículos. Tras la gratuidad del control de los niveles sonoros de los coches durante el pasado año, los agentes de la Policía Municipal llevan parando en la vía pública y sancionando si procede a los conductores de los turismos que excedan de los límites sonoros permitidos. Esta multa lleva consigo un análisis del vehículo en concreto, en su mayoría motocicletas, en las dependencias municipales situadas en el Camino Viejo de Simancas.

Estos aspectos forman parte de una ley regional, derivada de una normativa nacional, que obliga a las localidades de más de 100.000 habitantes a realizar un mapa de ruido. Así, la mencionada ley tiene tres fases de aplicación: «La primera elaborar los citados mapas sonoros, la segunda informar a la población de donde se encuentran estos puntos para que se adopten medidas como la inclusión de mayores elementos de aislamiento en las fachadas a la hora de construir viviendas, y la tercera, reducir y controlar los niveles de ruido en las infraestructuras, lo que hará que en el futuro el ruido sea un punto más en el diseño de las vías de comunicación», según el Departamento Acústica y Vibraciones de la Fundación Cidaut.


Fuente: Texto: Luis Amo, Fotografía, El Día de Valladolid, 05-01-2009.