El Ayuntamiento de Valladolid aprobó hoy la modificación provisional del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la ciudad para adaptarlo al proyecto urbanístico de los terrenos que quedarán liberados por el soterramiento del ferrocarril, que fue apoyada con los votos de PP y PSOE, y de la que se abstuvo Izquierda Unida.
El único representante de IU en el Pleno, Alfonso Sánchez, mantuvo su postura debido a que no apoya muchos de los aspectos que incluye el proyecto diseñado por arquitectos como Richard Rogers o Luis Vidal. Entre las objeciones, el edil citó que algunos de los barrios superan los límites de edificabilidad, que «no se recogieron las alegaciones» de grupos políticos y agrupaciones sociales y que no se debió tramitar como una modificación puntual, sino como una revisión del PGOU.
Se dio también el visto bueno a la aprobación, con los únicos votos a favor del Grupo Popular, de la modificación del plan urbanístico en otro Area Homogénea, en este caso la 8-2, con el nombre de ’Los Argales’, con previsión de acoger unas 5.800 viviendas en sus 268 hectáreas de superficie.
Adaptar el PGOU
El portavoz del Grupo Socialista, Javier Izquierdo, defendió la posición de su partido contraria a la promoción de viviendas más allá de las rondas, debido a que dentro de sus límites se pueden construir «40.000» viviendas más. De hecho, ironizó con que en la ciudad hay tres tipos de AH dividas en las que están «en el cielo», las que están en el «purgatorio», como ésta, y las que están «en el cielo de los justos», como el caso de Valdechivillas.
Además, planteó que la modificación de la normativa urbanística que entrará en vigor el 19 de septiembre debería impulsar al Ayuntamiento a adaptar las áreas homogéneas que se aprobaron en los últimos meses, como el caso de Los Argales. De hecho Izquierdo enfatizó que el PGOU «no vale para nada».
Los otros dos temas urbanísticos, que afectan a la modificación del PGOU y el PECH en la Plaza de Santa Ana y la aprobación del estudio de detalle de la parcela de Arco de Ladrillo, 16, donde la ONCE obtuvo la cesión de terrenos para su futura sede provincial, fueron aprobados con el apoyo unánime de los tres grupos.
La polémica no sólo se redujo a lo relacionado con el Plan Parcial de Valdechivillas, sino que el ruego de Izquierda Unida para que el Ayuntamiento cambie el nombre a la calle Doctor José Ramón del Sol, también motivó la tensión entre Alfonso Sánchez y el alcalde. El concejal de IU defendió que el ginecólogo fue el rector que ordenó el primer cierre de la Universidad de Valladolid.
Sánchez insistió en que Del Sol actuó en «connivencia» con el régimen del general Francisco Franco y que permitió la respuesta policial de «represión y castigo» contra las movilizaciones de los estudiantes.
León de la Riva, quien pidió a Sánchez que se callara porque está «más guapito» cuando elevó la voz durante el turno de palabra de edil, aludió que el cierre del curso académico en 1975 fue una orden directa del ministerio franquista que señaló que «había que dar ejemplo» con una universidad. Asimismo, ensalzó los méritos «universitarios, docentes, académicos y clínicos» de quien fuera su «maestro» en el ejercicio de la ginecología.
Por último, el concejal de Planificación, Infraestructuras y Movilidad, Manuel Sánchez, explicó ante una pregunta de Alfonso Sánchez que en el proyecto del patio del colegio José Zorrilla de la Avenida de Palencia se ha reducido el espacio que se destinará al aparcamiento de vehículos de la Policía Municipal y que se incluirá un «parque infantil de tráfico». El edil se comprometió a presentar el nuevo proyecto a los grupos de la oposición y a la asociación de vecinos del barrio.
Aguas de Valladolid
El concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Valladolid, Alfredo Blanco, explicó hoy que la Alcaldía no aceptó el decreto de la reclamación a Aguas de Valladolid (Agualid) de la devolución de los pagos del canon por vertidos que paga el Consistorio a la CHD debido a que la cantidad reflejada era «incorrecta».
En una pregunta formulada por el concejal del PSOE José Francisco Martín en el Pleno Municipal celebrado hoy, Blanco explicó la situación de la devolución de los pagos y enfatizó que «no se han perdonado las deudas».
Blanco apuntó que el error se debe a que el acuerdo tomaba las cantidades de los años comprendidos entre 1998 y 2007, pero que un acuerdo ya alcanzado entre el Consistorio y la empresa que gestiona el abastecimiento de aguas en la ciudad reducía la cantidad, que inicialmente, según el PSOE, era de 3 millones de euros.
A este respecto, Martín criticó que el alcalde, Francisco Javier León de la Riva, actúa como «cabeza de león» con los ciudadanos al embargarles nóminas por el impago de una multa «de 20 euros», mientras que es «cola de ratón» con los «poderosos», ya que a Agualid le permite retrasar los pagos durante 12 años.

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