Objetivo, la estabilidad de la torre
Las actuales catas arqueológicas, en esta ocasión, van más allá. La Dirección general de Patrimonio de la Junta de Castilla y León ha solicitado la realización de estudios derivados de la excavación total de la zona del aparcamiento para evaluar la incidencia real del vaciado proyectado, de acuerdo a las directrices del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Valladolid, y otros análisis específicos debido a la proximidad de las instalaciones con la torre campanario de la Iglesia de Santa María de la Antigua. Precisamente, los nuevos sondeos será para clarificar ciertos datos y confirmar otros tantos otros. Así, el director de Patrimonio, Enrique Sáez, ha manifestado que las nuevas catas deben aportar información sobre «los efectos de la construcción del muro pantalla y el efecto que la redistribución de las corrientes freáticas pueden ocasionar en el subsuelo; los efectos a corto y largo plazo para que la estabilidad del templo y, especialmente de la torre, pudieran derivarse de la ejecución del vaciado previsto en el terreno próximo, tanto durante las posibles obras como una vez finalizadas; y el estado de cimentación de la torre y de las primeras hiladas de la misma». En definitiva, los responsables del área patrimonial quieren un estudio completo ante la posibilidad de encontrar hallazgos arqueológicos, pero también aportaciones sobre la estabilidad de la torre.

- Los sondeos arqueológicos han obligado a acotar toda la zona donde está proyectado construir el subterráneo.
- Fotografía: Jesús Luque, El Día de Valladolid.
La torre, precisamente, es uno de los monumentos más emblemáticos y más reconocibles de la capital vallisoletana. Por esto, el estudio específico requerido también aportará información referida a la cercanía o lejanía de los muros perimetrales del futuro aparcamiento subterráneo con respecto a la mencionada torre, que es además el elemento más antiguo conservado del templo, declarado como Bien de Interés Cultural.
Por otro lado, los que han resaltado públicamente su preocupación por la estabilidad de la torre han sido Ecologistas en Acción, la Federación de Vecinos Antonio Machado e Izquierda Unida. Estas asociaciones y organismos creen fundamental un estudio en este sentido sobre todo porque la desviación de las corrientes freáticas del subsuelo, derivadas del paso del Esgueva, podrían afectar al propio asentamiento de la iglesia.

- Numerosos operarios de la empresa Strato, Gabinete de Estudios sobre Patrimonio Histórico y Arqueológico, se afanan en los sondeos arqueológicos contiguos a la Iglesia de Santa María de la Antigua.
- Fotografía: Jesús Luque, El Día de Valladolid.
El equipo de Gobierno municipal, por su parte, insisten en que se asegura la estabilidad del inmueble religioso con la construcción del aparcamiento hasta el punto de que la utilización del método de muros pantalla para la posterior realización del vaciado de tierra, es una de las técnicas más seguras para trabajos de estas características. Tanto el concejal responsable de estas actuaciones, Manuel Sánchez Fernández, como el propio alcalde de la ciudad, Francisco Javier León de la Riva, así lo han asegurado en varias ocasiones, al tiempo que databan los restos encontrados a la cantina conocida como El Gabino.
En definitiva, la Dirección General de Patrimonio quiere proteger al «máximo» cualquier cuestión relacionada con la conservación de La Antigua, mientras que los contrarios a la construcción del aparcamiento insisten en que traerá consecuencias «desastrosas» su creación. El Ayuntamiento de Valladolid confía en que los resultados de las catas les sean favorables tras la presentación del correspondiente informe durante el próximo mes de diciembre. Así, tras su debate en la oportuna Comisión de Patrimonio, su intención es comenzar las obras en el mes de enero.
Las catas en La Antigua sacan a la luz restos de varios siglos
Las excavaciones arqueológicas abarcan un área de mil metros cuadrados y otros tres metros de profundidad
Cimientos de las bodegas de antiguas casas molineras derribadas hace dos décadas, estructuras de una villa romana, una necrópolis medieval de la iglesia, así como varios elementos de civilización romana con canalizaciones o utensilios como cerámicas y las bóvedas del paso del cauce del río Esgueva podrían salir a la luz en las catas arqueológicas que están realizándose en la actualidad en los jardines anexos a la Iglesia de Santa María de la Antigua. Son muchos los asentamientos que pudieran arrojar estos estudios. En concreto, los sondeos abarcarán la excavación de un área cercano a los mil metros, el cincuenta por ciento de la superficie de la planta del estacionamiento que quiere llevarse a cabo en este punto, y alcanzarán una profundidad de tres metros, según las directrices marcadas por la Dirección de Patrimonio de la Junta, el organismo que insistió al Ayuntamiento en realizar más catas para cerciorarse de dos cuestiones: el valor de los posibles restos encontrados y la estabilización estructural de la torre del templo. Así, la amplitud de los trabajos actuales permite observar completamente la dimensión de los restos.

- Cimentaciones aparecidas en las excavaciones arqueológicas junto a la iglesia parroquial de La Antigua.
- Fotografía: Jesús Luque, El Día de Valladolid.
La Antigua, es el templo más antiguo de la capital vallisoletana junto con la Colegiata de Santa María. El edificio religioso data del siglo XII y, delante de la puerta principal, está catalogada una vivienda romana erigida entre el siglo I antes de Cristo y el siglo III de nuestra era, y el sistema de calefacción denominado hipocaustum, hecho que lleva a apuntar que la antigüedad de algunas construcciones del entorno podrían tener, al menos, 1.700 años. Todos los arqueólogos consultados por este periódico, en este sentido, inciden en que en esta zona podría aparecer «de todo». José Ignacio Herranz, experto en arqueología urbana, determina que es probable que los sondeos aporten más datos sobre la fundación de la ciudad, al tiempo que exige que las catas arqueológicas alcancen el nivel geológico, y no solamente se queden a tres metros. «Puede haber sorpresas», determina el experto perteneciente a la Universidad de Valladolid.
Vestigios claros
Este arqueólogo, además de otros, tienen claro que en la zona aparecerán más restos romanos. Nadie lo duda a tenor de que esta zona es uno de los núcleos fundacionales de la ciudad, primero por parte de los romanos y luego por el Conde Ansúrez. Asimismo, coinciden en que limitar el plazo de una excavación o sondeo es un error, al tiempo que animan a hacer unas catas en profundidad. La importancia de los posibles vestigios está clara por la aparición hace siete años de otro núcleo romano en cercana Bajada de la Libertad. De todo, dependerá la construcción o tamaño del futuro aparcamiento.

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