La Sociedad Alta Velocidad afrontará en los próximos meses la cuarta inversión más cuantiosa del proyecto de soterramiento hasta el momento. Después de las adjudicaciones del nuevo complejo ferroviario (118 millones), la variante de mercancías (108) y los túneles del Pinar de Antequera (76,2), ahora le toca el turno a una obra complementaria en pleno casco urbano, que tiene como objetivo mejorar el tráfico en el entorno de la estación y liberar suelo en esta zona de cara a la creación del bulevar dibujado por Rogers. El Ayuntamiento recibió ayer oficialmente el proyecto de nuevo túnel para coches de Arco de Ladrillo, una infraestructura cuyo coste alcanza los 31,8 millones de euros, y que comenzará a construirse a partir del próximo mes de junio, cuando se haya abierto el primer tramo de la Ronda Exterior y haya concluido la reforma de la avenida de Salamanca. Fuentes consultadas explicaron que la obra saldrá a licitación en el consejo de administración de la Sociedad Alta Velocidad que se celebrará en diciembre o enero, dependiendo de las agendas de los responsables de este órgano.
Este paso inferior, de 780 metros de longitud y sentido único en dirección al Paseo de Zorrilla, encauzará bajo tierra el tráfico de turismos procedentes de la Carretera de Madrid hasta García Morato, a la altura del antiguo Hospital Militar, ahora sede del 112. Además, el túnel contará con un brazo subterráneo con salida a Puente Colgante. Su tamaño obligará a que incluya un centro de control de tráfico con personal las 24 horas para atender posibles urgencias, que se vigilarán con un sistema de cámaras.
Desmontaje por piezas
Antes de afrontar este tajo, habrá que demoler el actual viaducto. El proyecto, redactado por la empresa Intecsa Inarsa, contempla utilizar maquinaria de hilo diamantado para trocear el tablero, cuya longitud total alcanza los 235 metros. Las mismas fuentes explican que el método elegido para el despiece, con un periodo de ejecución de unos tres meses, es el más adecuado en este entorno residencial, ya que genera «una baja contaminación acústica, prácticamente no produce polvo y no provoca vibraciones».
La obra empezará por el vano de las vías del tren. Se colocarán cimbras de seguridad y desde este punto se comenzará el cortado en trozos de tres por dos metros y con un peso que oscilará entre las 25 y las 30 toneladas. Estos bloques se retirarán con una grúa y se depositarán en camiones para su posterior traslado al vertedero autorizado, donde se procederá a la demolición total.
Durante el tiempo que dure esta operación, la velocidad del tráfico ferroviario se limitará a 30 kilómetros por hora en este punto. Los responsables del Adif planifican ahora esta obra y estudian si será necesario el desmontaje del monumento de Arco de Ladrillo para que no resulte dañado. Por otra parte, hay que reservar los espacios para el posado y carga de los bloques de hormigón. Como es lógico, el viaducto quedará totalmente cerrado al tráfico de coches durante los tres meses que duren los trabajos. Una vez eliminado este puente, las máquinas comenzarán la construcción del túnel, que se realizará con el sistema de muros pantalla. El periodo de ejecución total de este paso, incluida la demolición, será de dos años, así que para el verano del 2012 los automóviles ya circularán bajo tierra si se cumplen las previsiones. Esta intervención llevará a eliminar el tránsito de vehículos en su totalidad en este tramo.
El proyecto recibido ayer en el Ayuntamiento de Valladolid no contempla todavía el túnel que sacará de la futura estación de trenes el tráfico de turismos. Discurrirá por la calle Mikado y conectará con el tronco del paso subterráneo de Arco de Ladrillo. Los planos del proyecto contemplan circulación secundaria en superficie, pero el grueso desaparecerá de este entorno, lo que permitirá crear una plaza estancial en este punto de la capital, ahora uno de los lugares más inhóspitos al soportar miles de coches al día.
EL PROYECTO
Demolición del viaducto: Los trabajos de desmontaje del viaducto de Arco de Ladrillo (235 metros) comenzarán en junio y se prolongarán durante tres meses aproximadamente. Se utilizará maquinaria de corte de hilo diamantado para despiezar el tablero en bloques de tres por dos metros y 30 toneladas de peso.
El túnel: Tendrá sentido único hacia el Paseo de Zorrilla y 780 metros de longitud. Encauzará bajo tierra el tráfico de vehículos procedentes de la Carretera de Madrid y los sacará en García Morato, a la altura del antiguo Hospital Militar. El paso tendrá un brazo con salida a la calle Puente Colgante. Por esta infraestructura circularán 20.000 vehículos cada día.

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