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Federación Vecinal de Valladolid Antonio Machado


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Opinión: Jesús Ojeda (El Norte de Castilla)

En el aniversario de la muerte de Mahatma Gandhi: "Los nombres de la paz en los espacios de la ciudad"

A principios de los años ochenta del siglo pasado, en el barrio vallisoletano de las Delicias, los que fueron terrenos militares dieron paso a nuevas calles, un instituto y un parque. Significativos hombres de paz dieron nombre a los lugares

Lunes 3 de junio de 2013 · 293 lecturas · rss article rubrique


Nota:

Este artículo le fue remitido por su autor el 3 de junio de 2013 a la Sra. Embajadora de Sudáfrica en España, Sra. Fikile Mugubane, con motivo de su visita a Valladolid en mayo de 2013 en interés de dar a conocer una parte de la intrahistoria de los colectivos vecinales de Valladolid que forma parte de la microhistoria de algunos nombres de las calles de la ciudad y en este caso del barrio Delicias y de cómo se llegan a ellos con el trabajo de las asociaciones vecinales de los barrios.

Asimismo, fue enviado al alcalde Javier León de la Riva, a la concejala Mercedes Cantalapiedra y a todos los componentes de la corporación municipal.

En una de las semanales reuniones de la Junta Directiva de la Asociación Familiar Delicias, allá por 1986, liberados del uso militar los terrenos de la parte posterior del cuartel Conde Ansúrez para parque de la Paz, construidas posteriormente las viviendas en la zona de Farnesio por la empresa de los hermanos Zarzuela, se dio desde el Ayuntamiento la posibilidad de sugerir nombres a las nuevas calles, y el debate en uno de los martes en el antiguo local de la Asociación de Padre Manjón nº 50 fue intenso, con aportaciones de nombres muy diversos, para al final derivar en relación a figuras que hubieran aportado un trabajo constante por la convivencia humana y por la paz en el mundo, el debate resulto enriquecedor porque se describieron las actuaciones de sus protagonistas hasta ingenuo y de cierta preocupación ortográfica (porque los nombres propuestos a algun@s les parecía de difícil escritura para el encabezamiento de los sobres: Óscar Arnulfo Romero, Nelson Mandela, Mahâtma Gandhi...

Una de las componentes de la junta directiva de la asociación hizo llegar el texto de solicitud esa misma noche al concejal socialista Valeriano Martín y el pleno del Ayuntamiento tuvo a bien aprobar los nombres.

Jesús Ojeda Guerero


Han pasado un buen número de años pero ahí están los nombres de calles, de parques y la presencia de esculturas, trayendo a la memoria el significado de lo que representan, y siendo testigos de lo que los protagonistas de la iniciativa quisieron visibilizar.

Convendría señalar en algunos momentos del diario vivir las microhistorias que han puesto nombre a las calles y a dichos espacios. Hay calles antiguas con nombres de personas (y nuevas también). Estamos a principios de los años ochenta del siglo pasado en el barrio vallisoletano de las Delicias. Una reactivación de la economía y del mercado inmobiliario ha revalorizado la posición relativa del barrio en la ciudad, ha hecho más atractiva la promoción de viviendas especialmente en la parte noroccidental del barrio. El interés por conseguir más zonas verdes que aliviasen la densidad de edificabilidad consolidada en la zona, se llegó a ejemplificar en negativo, como modelo de ocupación habitada en menos metros cuadrados construidos en la Europa occidental, el espacio que circunscriben las calles Embajadores-Arca Real y Hornija-General Shelly.

El esfuerzo reivindicativo de los vecinos, el trabajo de representación de los componentes de la Asociación Familiar Delicias y la voluntad del Ayuntamiento, presidido por Tomás Rodríguez Bolaños, por aprovechar la obligada reserva de suelo para dotaciones en un nuevo plan parcial, ayudaron desmilitarizar la zona. El cuartel Conde Ansúrez y el del Regimiento de Caballería Farnesio no fueron inicialmente incluidos en el Plan de Modernización del Ejército de Tierra (META), que suponía importantes transformaciones, ya que las entonces nueve regiones militares se reducirían a seis y los cuarteles desaparecerían progresivamente del espacio urbano, concentrándose en grandes instalaciones militares fuera de las concentraciones de población. El ’enemigo’ a vigilar no estaba ya en interior, sino de acuerdo con las directrices del Plan Estratégico Conjunto (PEC), ¡la amenaza más posible para España procedería del norte de África! Hubo asambleas y manifestaciones vecinales de protesta sobre el uso que se hacía de los terrenos aledaños, rodeados de alambre de espino, con prácticas militares, con pruebas continuas de tanquetas y sobre los ’paseos’ semanales por las calles del barrio de los convoyes militares. En reuniones tensas con los mandos militares de la VII Región militar y con representantes del Ministerio de Defensa, que en aquellos tiempos presidía Narcís Serra i Serra, los representantes vecinales y la concejalía de urbanismo del Ayuntamiento tuvieron que demostrar documentalmente que esos terrenos eran de propiedad particular y no del Ministerio, que si bien tras la guerra incivil del 36 habían sido cedidos para uso temporal como espacio militar, no eran de titularidad pública, ¡qué situación tan extraña, vecinos y Ayuntamiento reclamando la titularidad privada de unos terrenos!

Con la aprobación de un plan parcial para la zona en 1986, la empresa Sociedad Inmobiliaria Argales S.A. promovió la construcción de más doscientas viviendas, junto a otras tantas que impulsó la empresa Arca Real S.A. Los nombres de las calles, a propuesta de la junta directiva de la Asociación Familiar, se aprobaron por el pleno municipal del Ayuntamiento. Extraños nombres les parecían a algunos de los presentes la tarde-noche en que se elaboró el listado, e incluso de difícil escribir en los sobres de correos se comentaba: Óscar Arnulfo Romero, Nelson Mandela, Martín Lutero King, Mahatma Gandhi. Mientras tanto la cesión de suelo obligada hizo posible el actual Parque de la Paz, como se dejo escrito en forma de verso en la lápida original: «donde se unen la voluntad de unos vecinos y un Ayuntamiento, de terrenos militares a Parque de la Paz». Una negociación posterior entre los mismos interlocutores dio como resultado la permuta de un espacio militar para ubicar el IES Arca Real. El parque acoge desde 2001 una escultura de Gandhi donada por el Gobierno de la India, con una historia particular. El destino de la misma era un parque madrileño, depositada en un almacén un largo periodo de tiempo sin ser instalada, la gestión del actual alcalde vallisoletano Javier León de la Riva y de la dirección de la Casa de la India hicieron posible su nueva ubicación.

Recogía Anthony de Mello, jesuita revoltoso, contador de cuentos y meditador sorprendente, en uno de sus relatos cómo un maestro quería explicar que era partidario a la vez del aprendizaje como de la sabiduría.

"El aprendizaje -contestó cuando los discípulos le preguntaron- se adquiere leyendo libros o asistiendo a conferencias". -¿Y la sabiduría? "-Leyendo el libro que cada uno es". Y como si se le ocurriera de pronto, añadió: "Claro, que no es una tarea fácil en absoluto, porque cada minuto del día supone una nueva edición del libro...". Del paisaje humano que encierran estos nombres de calles que recuerdan a constructores de la paz cuánto hay que aprender.

Jesús Ojeda Guerrero
Profesor de Ciencias Sociales


Fuente: Texto: Jesús Ojeda Guerrero , Fotografía: Jesús Ferrero, El Norte de Castilla, 17-02-2011.