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Campus de la Justicia en Grrón

«El aparcamiento del Campus de la Justicia será abierto a los usuarios y evitará ruidos»

Los planos para el solar de Girón prevén un estacionamiento independiente bajo el edificio principal

Lunes 21 de noviembre de 2011 · 97 lecturas · rss article rubrique


Entrevista a Primitivo González
Arquitecto y autordel proyecto del Complejo

La primera referencia a la necesidad de construir una Ciudad de la Justicia se remonta a 2001. Los juzgados de Angustias, inaugurados en 1995, se habían quedado pequeños. Aquella idea del entonces decano de los jueces, José Alberto Rodríguez Carretero, se cristalizó por fin el martes de la semana pasada. La casualidad, y su buen hacer, quiso que el proyecto elegido fuera el del arquitecto vallisoletano Primitivo González (Valladolid, 1951), el mismo que construyó las instalaciones de las calles Angustias y Torrecilla.

La experiencia es un grado y es de suponer que el Campus -así se llama ahora- no nacerá pequeño...

Nuestros proyectos se ajustan a unos programas que tenemos que cumplir. En aquel momento había un número de juzgados e, incluso, se hizo el edificio con alguna reserva y se amplió por Torrecilla con un edificio que no estaba previsto y que propusimos que se comprara. También es cierto que propusimos comprar otro edificio, pero hubo una crisis económica y no se pudo llegar a adquirir. Se hizo para las necesidades del momento, es cierto que los juzgados crecieron muy rápidamente y en muy poco tiempo se quedó obsoleto porque los espacios de reserva se cubrieron muy rápido, y al estar situado en el casco no tiene posibilidades de crecer.

¿Algo que no ocurrirá ahora?

El Campus está pensado muy ampliamente. Tendrán que pasar bastantes años para que se pueda llenar.

El término emblemático aparece asociado siempre a las nuevas construcciones, ¿lo será la suya?

El tema de crear edificios emblemáticos es un término un poco gastado. En estos momentos ya no se habla de ese tipo de cuestiones o se habla menos por la realidad económica. Lo más importante es que se haga una buena arquitectura, y dentro de esa buena arquitectura puede haber edificios que sean muy singulares o menos singulares. Muchas veces hay edificios singulares que luego funcionan realmente mal. Eso en estos momentos no tiene sentido, no es ético, por decirlo de alguna manera, lo que hay que hacer es edificios que respondan a las necesidades. Lo fundamental es que respondan a la ciudad y a los usuarios. Esta parcela y su situación -entre Girón, Huerta del Rey y Villa del Prado- permiten hacerlo.

Al ritmo del ministerio

¿Cómo será el futuro Campus?

Nuestro edificio principal es como una regleta eléctrica en la cual se enchufan los otros edificios ahora, después o en cualquier momento en función del tiempo y del presupuesto. Hemos tenido en cuenta que un edificio tiene que hacer ciudad.

Un edificio principal y cinco anexos, ¿cuánto tardaría en hacerse?

Digamos que la construcción siempre depende de los medios. Se podría construir en no mucho tiempo, pero, claro, todo depende de los medios económicos que haya y de si se contrata a varias empresas o no. Puede construirse muy rápidamente, pero nuestro proyecto está pensado para que se pueda construir muy rápidamente o muy lentamente. Esa sería su característica.

Y su funcionamiento...

Es, como he dicho, como una regleta eléctrica en la que se enchufan y ese primer edificio tiene que resolver todo: las instalaciones de climatización, la seguridad..., y el resto se van pinchando de alguna manera. Está claro que el primero es un edificio muy complejo y los otros son muy sencillos e, incluso, están pensados así para que pueda modificarse el uso, porque ese es un tema que hay que ver, ya que la Administración de Justicia está sometida a bastantes cambios y no sé si en estos momentos está claro el funcionamiento interno. Bien, pues nuestra idea es que las partes más complejas permanezcan y los otros edificios podrían plantearse de diversas maneras o como plantas libres y después se compartimentan en función de las necesidades.

¿Cómo se distribuirán los servicios básicos de los juzgados como las salas de vistas, el registro...?

Las zonas comunes para el público, que incluyen las salas de vistas, las de los detenidos, el registro..., están separadas en este primer edificio y a los otros, aunque también accede el público, acceden más los profesionales e, incluso, en algunas zonas serían privadas de uso muy restringido para los jueces. Esa graduación existe con un primer edificio público y el resto más privados. Está claro que sin el edificio principal no funcionarían los otros, pero del resto podría haber uno, dos o cuatro, es decir, que se podrían hacer los que se necesitaran.

¿Con qué fases sería operativo para que los 38 juzgados previstos inicialmente estén operativos?

El cuerpo principal y un brazo serían lo mínimo, aunque lo razonable quizás sería hacer más. Nosotros planteamos una primera fase en forma de ’L’ o de ’T’ y lo deseable sería ir uniendo uno o dos edificios. El promotor -el Ministerio de Justicia- tendrá que ser el que marque el ritmo. Lo primero sería el aparcamiento, el parque, el cuerpo principal y uno de los brazos.

Menos ruidos y menos coches

¿Todo ello giraría siempre en torno a ese cuerpo principal?

Claro. Y ahí hay otra pequeña operación. Nosotros planteamos retranquear un poco el edificio de la fachada que da a la calle Mieses para crear una plaza lineal y proponemos construir un aparcamiento subterráneo en ese frente, de tal manera que los coches no entren en el resto de la parcela y molesten lo menos posible a los vecinos.

¿Será un estacionamiento exclusivo para trabajadores o abierto?

También para los usuarios y, aunque es cierto que está relativamente cerca del centro, y que se puede ir andando, mucha gente irá en coche y se trata de que se pueda aparcar en un sitio cómodo e independiente del edificio. Puede ser un gran aparcamiento público en el que los funcionarios puedan aparcar a través de convenios y el público pueda hacerlo sin interferir en la circulación ni genera ruidos.

¿Habla de una mera propuesta o de algo que se va a hacer?

Hay que tener en cuenta que hemos reflexionado mucho sobre este tema y la propuesta tiene muchas cosas avanzadas, con independencia de lo que puedan plantear los usuarios o el ministerio. Pero, en principio, están resueltos bastantes problemas. Un edificio de juzgados es un edificio bastante complicado por las circulaciones y los accesos de las personas que lo usan.

¿Qué singularidades constructivas tendrá su futuro Campus?

El principal es un edificio relativamente cerrado hacia la zona del tráfico (Mieses), pero tiene toda una planta baja bastante acristalada para que de alguna manera tenga el presentimiento de los jardines interiores. La cota cero invitaría a crear esa relación con la zona de jardinería. Planteamos un edificio para que tenga una cierta holgura pero que tenga cierto carácter arquitectónico. Y, por otra parte, los otros edificios que se meten en el parque los vemos como bastante más acristalados y abiertos con una buena relación con los jardines.

¿Y qué tiene previsto para las salas de vistas? Nada que ver entiendo con las de Angustias y su conocido ’armario empotrado’...

Claro, pero dentro de los metros que tenemos. Y también dentro de la privacidad que tiene que haber, porque las salas tienen que estar acústicamente cerradas, no puedes ver a la gente que hay dentro, es decir, que hay cuestiones... Es cierto que planteamos que las salas de vistas tengan en parte iluminación natural. El proyecto permite resolver bien todo ese tipo de cuestiones.

¿Es consciente de que la crisis quizás retrase la construcción?

Por supuesto. Yo entiendo que la construcción está mal, y realmente una preocupación es que el tejido productivo del sector se puede perder, y lo digo en dos sentidos: en España hay arquitectos muy capaces, y muchos de ellos están saliendo al extranjero, y luego en el sector de la construcción también hay gente muy preparada como carpinteros, colocadores de pladur, albañiles. Y eso se puede perder. Por eso es importante que las administraciones, aunque está claro que tienen que ahorrar por todos los sitios, de alguna manera establezcan unos mínimos para mantener ese nivel de actividad.

Pero su Campus tiene un presupuesto inicial de 37 millones...

Lo importante es construir edificios que sean rentables para que se pueda invertir bien el poco dinero que hay. Lo que también supone un problema hoy en día es la bajada de los precios en los concursos públicos porque es difícil creer que se puedan hacer determinadas cosas a mitad de precio. Entiendo que habría que regularlo para mantener unos criterios de calidad.

El plan prevé un gran pinar y una calle junto a la residencia

El proyecto seleccionado para la construcción del Campus de la Justicia se denomina ’7.000 pinos’. ¿Su significado? El arquitecto Primitivo González aclara que se trata de una referencia a un proyecto de Joseph Beuys, que planteó en 1982 una intervención artística en una ciudad alemana que permitió que se plantarán 7.000 robles. «En la ladera que da a la parcela del Campus ya hay pinos y creemos que sería bonito hacer un plantación potente y crear un pinar que se introdujera en nuestro edificio, dado que se trata de un árbol muy característico», explica el autor del proyecto.

El arquitecto vallisoletano considera que la construcción del parque debe ir en paralelo al inicio de la obras en el solar del Barrio Girón. «La residencia Cardenal Marcelo que está detrás tiene una zona verde bastante bonita y proponemos, por un lado, que se ponga una valla transparente y, por otro, que se abra la calle que separa las dos parcelas para que sea peatonal», concluye el creador de la idea.


Fuente: Texto: J. Sanz, Fotografía, El Norte de Castilla, 21-11-2011.