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Federación Vecinal de Valladolid Antonio Machado


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Simancas

Las riberas del Pisuerga en Simancas están abandonadas tres años después de su arreglo que costó 2,3 millones de euros

La inversión en la zona se elevó a casi 2,3 millones de euros

Viernes 20 de julio de 2012 · 65 lecturas · rss article rubrique


Este domingo se cumplen tres años y dos meses de la inauguración de las riberas del Pisuerga en el entorno de la Villa de Simancas. El acto llegó con la protocolaria firma, el 22 de mayo de 2009, del acta de recepción y entrega al uso público de las obras de rehabilitación en la zona, acto en el que participaron el entonces Presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero y de la Sociedad Estatal Aguas del Duero, Antonio Gato, y el Alcalde de la localidad, Miguel Rodríguez.

Supuso también la finalización de un proyecto que arrancó en diciembre de 2007 con unos objetivos definidos sobre la idea de la recuperación ambiental de las márgenes del río, desde la presa de La Flecha hasta la desembocadura en el Duero.

Esta actuación nació al amparo del Plan de Restauración Hidrológica y que, a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), financió la ejecución de las obras en un 70 %. La Junta de Castilla y León aportó el 20 % y el Ayuntamiento de Simancas el 10 % restante, hasta completar un presupuesto de 2.280.000 €. Hoy, pasado este tiempo, las orillas del río en el término municipal de la villa de las siete manos muestran su cara más amarga. Se observan múltiples árboles secos y maleza, la cual se ha adueñado de buena parte de la superficie recuperada. Además, en el césped, dentro de lo que era el antiguo camping junto a la margen izquierda del Pisuerga, el color amarillo predomina por la falta de riego.

Sin solución a la vista

Desde el departamento de Urbanismo y Medio Ambiente del consistorio simanquino no se da respuesta alguna. La concejal del área, Isabel Zurro, tiene el móvil oficial apagado; y el alcalde, Miguel Rodríguez, comenta que la situación «es mejorable» y achaca la misma a la rotura de la bomba de riego –de la que está pendiente su reparación–,aunque la visualización directa del entorno da a entender que no es cuestión de unos días de carencia de agua.

El edil no descarta una partida económica de unas caninas arcas municipales para reconducir el estado de abandono que presenta esta zona tan emblemática de la localidad, principalmente a ambos lados del puente medieval y junto a la antigua fábrica de harina, y que conllevó en su momento un desembolso de casi 2.3 millones.

Aquel caluroso día de primavera se dieron cita las tres administraciones responsables de la restauración ambiental. Caprichos del destino, resulta que de los políticos que visitaron la localidad en 2009, ninguno, salvo el alcalde de Simancas, Miguel Rodríguez, permanece en los cargos que ocupaban hace tres años. Así, Antonio Gato, otrora presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), cesó en sus obligaciones de manera forzosa tras el cambio de gobierno del pasado otoño; la antigua vicepresidenta y consejera de Medio Ambiente de la Junta, María Jesús Ruiz, abandonó el gobierno regional después de los comicios autonómicos de 2011 y, relegada a sus orígenes, abandera la corriente crítica del PP soriano; o el pretérito presidente de la Diputación provincial de Valladolid, Ramiro Ruiz Medrano, institución que aunque no intervino en la financiación del proyecto quiso con su presencia respaldar a uno de los importantes municipios de la provincia, hoy está al frente de la delegación del gobierno en Castilla y León.

En un panel informativo, en el día de los fastos de mayo de 2009, se mostraban el antes y el después de las riberas del río sobre las que se efectuaron las reformas. Hoy, tras treinta y ocho hojas del calendario arrancadas, más parece haber retornado al antes, eso sí, habiéndose dejado en el camino 2.280.000 euros.


Fuente: Texto y Fotografía: Javier Hernando, El Norte de Castilla, 20-07-2012.