Contactar | asociaciones | Mapa del sitio | Sitios Web | listas correo | webmail | Facebook | Twitter | Canal Youtube | cavecal | ceav | RSS

Portada del sitio > Movimiento vecinal > Ha fallecido Feliciano Escudero, fundador de la Asociación de Vecinos del (...)

Comunicado

Ha fallecido Feliciano Escudero, fundador de la Asociación de Vecinos del barrio Belén

Se le despide en el tantatorio El Salvador y el funeral será mañana domingo en la parroquia del barrio Belén

Sábado 22 de febrero de 2014 · 170 lecturas · rss article rubrique


COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN DE VECINOS "24 DE DICIEMBRE" DE BELÉN

Desde la A.V. 24 de Diciembre, del Barrio Belén, queremos comunicaros el
fallecimiento de nuestro amigo y vecino Feliciano Escudero.

Le despedimos en el tanatorio El Salvador (Camino del Cementerio, 21).

Se celebró una una misa en la parroquia de Belén (Calle Doce de Octubre, 22) a las 10 de la mañana el domingo 23 de febrero de 2014.


Asociación de Vecinos "24 de Diciembre" de Belén

VECINOS EXCELENTES.

FELICIANO ESCUDERO:

TODA UNA VIDA AL SERVICIO DEL BARRIO BELEN

En estas páginas de "Belén Pide Paso" hacemos una entrevista a Feliciano Escudero, fundador de la Asociación de Vecinos del Barrio allá por 1971. Desde entonces, siempre ha ocupado, de forma altruista y desinteresada, algún cargo de responsabilidad, al servicio de los intereses de todos los vecinos. Hombre bueno donde los haya... Tranquilo, sencillo, pacífico y dialogante, con un profundo espíritu de servicio a los demás: un vecino ejemplar con el que tenemos la fortuna de convivir a diario y con el que el Barrio tiene contraída una deuda impagable.

PREGUNTA: ¿Cuándo viniste al Barrio Belén?

RESPUESTA: Vine a vivir aquí en 1965, procedente del Barrio España, pero empecé a construir mi casa con mi cuñado en 1962. En aquella época todos nos metíamos a albañiles... No había dinero y no teníamos más remedio. Los sábados y los domingos, después de estar trabajando toda la semana, nos dedicábamos a eso. ..

P: ¿Cómo era el Barrio Belén en aquellos primeros años?

R: Se puede decir que entonces el Barrio Belén era una huerta. Yo tuve que quitar las remolachas de mi terreno para construir la casa. Había dos grandes fincas: una de José Gorgojo y otra del Sr. Tonino.

Los primeros vecinos vinieron por el año 50, más o menos. Compraban parcelas de unos 120 metros en torno a unas calles que estaban planteadas. Había como dos barriadas separadas por la finca de Tonino: una en torno a las calles Nacimiento y Nochebuena y otra en torno a Villancico y Aguinaldo.

Era un barrio tranquilo pero sin ningún servicio. Todos íbamos en bicicleta. Salíamos al centro de la ciudad por el caminillo que pasaba a través a través de la Granja de Los Moleros. La otra salida del barrio era por la Nueva del Carmen, que entonces estaba sin arreglar. Nos conocíamos todos, éramos buenos vecinos y nos ayudábamos los unos a los otros.

P: ¿Cuáles eran sus principales problemas?

R: El problema del saneamiento y el agua corriente. Al principio teníamos que coger el agua potable de una alcantarilla en la Nueva del Carmen, enfrente de la farmacia nueva, porque sólo llegaba hasta allí la acometida. Luego pusieron una fuente enfrente del bar Faro... Todas las casas tenían pozo de agua limpia y un "pozo negro" para las aguas residuales, pero éstas terminaban contaminando los pozos limpios. La gente se movió mucho para intentar solucionar aquella situación.

No había colegios públicos ni guarderías para los niños. Montamos un parvulario por cuenta del barrio en la C/ Nueva del Carmen. Se consiguió una maestra del MEC. El local lo arreglamos con el trabajo de los vecinos, y los materiales se pagaron con el dinero de la Asociación y una subvención que nos dio el Ayuntamiento. Por las tardes había voluntarios que daban clases para los jóvenes y una escuela de padres.

No había transporte público. Se empezó a pedir que los autobuses llegaran al barrio: primero el Nº 8, que terminaba en la C/ Madre de Dios. Se consiguió que llegara hasta el Faro.

Tampoco había alumbrado público, salvo alguna bombilla por ahí... Sin embargo no había problemas de marginación. Cada uno vivía de su trabajo, en la construcción en las fábricas... con sueldos pequeños, eso sí, pero se salía adelante...

P. ¿Cómo surgió la Asociación de Vecinos y por qué te decidiste a participar en ella?

R: La Asociación se montó en 1971 para que los vecinos nos pudiéramos reunir, porque entonces estaba prohibido. La promovieron los curas de la Pilarica, los Jesuitas: Ventura, Calzada, pero sobre todo Manuel González, que luego fue Teniente Alcalde de Valladolid. Se alquiló un local en la C/ Villancico que estaba en bruto. Después nos vinimos al Aula de Cultura, en la C/ Navidad. Al principio prácticamente todos los vecinos eran socios de la Asociación. La cuota era de tres duros al mes, y pagaba todo el mundo. Esos eran los únicos ingresos. Después la gente se fue descolgando a medida que se resolvían los principales problemas.

P: ¿Por qué te decidiste a participar en ella?

R: Yo veía que se necesitaba ayuda, porque había muchas necesidades. El primer Presidente fue Palomo, después Alejandro, y después fui yo, también participaba Cañibano, Pollino el pescadero, César el carnicero, y muchos otros... Pero cuando llegó la Democracia, hubo unos años en que me quedé prácticamente solo. A partir de 1977 vinieron los curas de la Parroquia de Belén y eso se notó...

P: ¿Cómo se puede mantener un compromiso como el que tú tienes con la Asociación de Vecinos, durante casi 35 años, sin caer en el cansancio, el desaliento o la decepción?

¿Has tenido en algún momento la tentación de arrojar la toalla?

R: No, porque siempre faltaban cosas por hacer. Le decía a la mujer: "cuando consiga esto lo dejo", pero siempre surgía algún problema nuevo: el arreglo de las calles, los desagües, los autobuses, el gas, el Tomillo, el soterramiento... Y había que buscar una solución, porque la gente ya no quiere movilizarse, y como no había nadie que te diera el relevo, pues tenías que seguir.

P: ¿Háblanos de los momentos buenos. Un recuerdo, una situación, un logro de la Asociación que te haya generado mayor satisfacción o alegría?

R: La Asociación de Vecinos ha forzado la mayor parte de las mejoras que se han conseguido en el barrio. Todo ha sido a base de luchar y reivindicar... Nada ha sido gratis. Todo a fuerza de presionar y movilizarse, y muchas horas en los despachos de los Concejales: la urbanización de la C/ Nochevieja, el acondicionamiento de la Esgueva, la instalación del gas, aunque fuera con muchas deficiencias... Recuerdo con especial satisfacción los viajes y excursiones en los que entonces se participaba mucho. Lo pasábamos muy bien, y la gente sabía agradecértelo.

P: ¿Qué balance haces del movimiento vecinal después de tantos años y de la Asociación de Vecinos de nuestro barrio en particular?

R: Ahora está mucho mejor que cuando empezamos. Por lo menos tenemos locales y te dejan reunirte. Al principio las asambleas estaban controladas por la policía secreta. Se ponían a tu lado y tenías que tener mucho cuidado con lo que decías. La libertad de expresión se ha conseguido gracias a la movilización vecinal, después de muchos años de lucha...

Nuestra Asociación funciona ahora mejor que entonces. La gente está más preparada y mejor compenetrada. Se abarcan más temas, pero el barrio se movilizaba más fácil antes que ahora.

Los vecinos de las casas molineras son los que realmente se identifican con el barrio. El reto de la Asociación es hacer participar también a la gente de los pisos.

P: ¿Un sueño que todavía esperas que se haga realidad en nuestro barrio?

R: Que nos quiten la vía del medio, que se pueda cruzar sin peligro, y no haya más muertes.

La vía es una frontera que ha impedido el desarrollo de esta parte de la ciudad y hay que darle una solución. Y también que nos quiten las vallas de la Universidad. Es una pena que esta gente no se haya compenetrado un poco más con el barrio. Van a su aire...

P: ¿Después de tantos años de trabajo desinteresado, de sacrificio, de servicio a los demás, te sientes compensado?

R: Sí, cuando me paseo por el barrio y recuerdas lo que era, y ves lo que es hoy en día...

Aunque la gente crea que las cosas han venido porque sí, yo sé el trabajo que ha costado. A mí me ha quitado muchas horas de mi tiempo, de mi familia y de mi casa, muchas horas en reuniones y por los despachos... Algunos días me he tenido que ir a trabajar sin comer, porque los temas se alargaban más de la cuenta... Pero no lo hacías porque nadie te lo agradeciera... Estas cosas las haces por tu propio convencimiento. No esperas que te lo agradezca nadie.


Más información: