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IBI Viviendas

El valor catastral de los pisos sube el 32% en la región mientras su precio cae el 27%

El recibo medio del IBI se encareció en Castilla León de 144 a 182 euros entre 2008 y 2012

Domingo 6 de abril de 2014 · 94 lecturas · rss article rubrique


El valor catastral de una vivienda lo decide la Administración basándose en dos factores, el suelo y la construcción. Por un lado, determina cuál es el valor del suelo de acuerdo con las circunstancias urbanísticas que le afectan y, por el otro, establece el valor de la construcción según las condiciones del inmueble, su situación, uso, calidad, antigüedad, etc. El valor de mercado de una vivienda, huelga decirlo, es el precio al que esta se puede comprar y se decide casando la oferta y la demanda en un momento determinado.

Tradicionalmente, el valor castastral rondaba el 50% del valor de mercado. Sin embargo, en los últimos años, mientras el último se ha desplomado con estrépito en España, el primero se ha incrementado en una medida incluso mayor. El resultado es que la distancia entre uno y otro se ha estrechado; en algunos casos puede que incluso revertido.

La primera consecuencia práctica de todo esto es que el esfuerzo que deben hacer los propietarios para pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) –que viene fijado por el valor castastral– se ha vuelto insoportable para muchas familias que, de manera simultánea, han visto cómo el valor de sus casas se ha depreciado por culpa del estallido de una burbuja inmobiliaria que ellos no inflaron.

Los 3,10 millones de inmuebles que la Dirección General del Catastro tenía censados en Castilla y León en el año 2008 sumaban un valor catastral total de 81.252,32 millones de euros. Cinco años más tarde, en 2013, los 3,36 millones de viviendas de la región estaban valoradas por el organismo dependiente del Ministerio de Hacienda en 116.357,36 millones. El incremento medio del valor catastral de los inmuebles de la comunidad autónoma se sitúa en el 32,16%, con una media de 26.176,65 euros por vivienda en el inicio de la crisis y de 34.595,44 el año pasado.

De manera simultánea, el precio del metro cuadrado de la vivienda era en Castilla y León de 123 euros en 2008, según la estadística del Ministerio de Fomento. Al cierre de 2013 había caído hasta 89 euros / m2, lo que representa una bajada del 27,65%. Otras fuentes, como las tasadoras, sitúan la ’corrección’ por encima del 30%.

El sacrificio que la Administración, ajena a la realidad de lo que pasa en la calle, ha exigido al ciudadano-propietario-contribuyente ha repercutido positivamente en las arcas de la Hacienda Pública que, por suerte, también ’somos todos’, como decía el eslogan publicitario de 1977.

El impuesto que nunca pierde

Como consecuencia de la crisis, la recaudación que obtiene el Estado con los diferentes impuestos, tasas y tributos se ha visto afectada y, para contrarrestarla, prácticamente todos ellos han subido. La disminución que han sufrido los ingresos fiscales ha sido generalizada pero, como en los tebeos de Astérix, queda un punto irreductible que resiste contra viento y marea todas las adversidades. Se trata del IBI, que año tras año y catástrofe tras catástrofe proporciona al erario municipal mayor cantidad de ingresos que el anterior.

El PIB de Castilla y León, por ejemplo, ascendía en el año 2008, cuando la crisis empezaba a mostrar los colmillos, a 56.491 millones de euros. Cuatro años más tarde, había menguado hasta los 55.020 millones, es decir, el 2,6% menos. Paralelamente, la recaudación generada por el IBI en el conjunto de la comunidad autónoma pasaba de 418,4 millones de euros a 576,4 millones, el 37,7% más. Los datos están extraídos de la Dirección General del Catastro, dependiente del Ministerio de Hacienda, que están actualizados hasta el año 2012.

Sube la presión

Como consecuencia del empobrecimiento de la economía regional y del engrosamiento de la cuota líquida total del IBI, la presión fiscal de este impuesto ha ido incrementándose progresivamente. En concreto, ha pasado de representar el 0,74% del PIB regional, en 2008, a suponer el 1,05%, en 2012.

La presión fiscal que soportan los contribuyentes de la comunidad en lo que a este tributo se refiere no es, precisamente, de las más fuertes del panorama nacional. Los andaluces presentaban, en 2012, una relación entre el IBI y el PIB del 1,49% y los valencianos, del 1,42%. Castilla y león se situaba en el decimoprimer puesto de esta clasificación, que cerraban Navarra y el País Vasco, con el 0,54% y el 0,53%, respectivamente.

Sin datos todavía de 2013, la comparación entre los recibos del IBI de 2008 y de 2012 muestra también un encarecimiento significativo, en este caso prácticamente idéntico a la devaluación experimentada por el precio de la vivienda. Los destinatarios de los 3,16 millones de recibos emitidos por el Catastro en 2012 en la comunidad autónoma hubieron de abonar una media de 182,14 euros, lo que comparado con los 144,44 euros de 2008 (para 2,89 millones de recibos), da como resultado una subida del 26,13%.

Salvados por el IBI

La Federación Española de Municipios y Provincias alardeó la pasada semana de la «esencial» aportación de los ayuntamientos a que el conjunto del Estado haya logrado «embridar» el déficit público, al lograr un superávit del 0,41%.

El 90% de las entidades locales de España (7.300), finalizaron 2013 con superávit en sus cuentas, según anunció el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. A ello contribuyeron de forma determinante los préstamos estatales del plan de pago a proveedores, pero no fueron en absoluto ajenos los jugosos ingresos que proporciona el IBI.

El presupuesto del Ayuntamiento de Valladolid correspondiente al año pasado, por ejemplo, desvela que casi uno de cada cuatro euros de sus ingresos (71 millones de los 245 previstos) procede del impuesto sobre la propiedad de la vivienda.

Los vallisoletanos, con una cuota líquida de 115,3 millones de euros, son los castellanos y leoneses que más pagan por este concepto, seguidos de los leoneses, con 112,8 millones y los burgaleses, con 90,8 millones. Les siguen los empadronados en Salamanca (74,6 millones), Ávila (37,6), Segovia (37,1), Palencia (31,0) y Zamora (30,9). Soria cierra la lista con 17,5 millones.

El mayor incremento interanual (2012/2011) por provincias lo experimentó también Valladolid, de nada menos que el 14%. La que menos fue Zamora, con el 4,7%.

La compraventa de viviendas ha caído a mínimos en los últimos años, creando el consiguiente agujero en la recaudación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales que gestionan las comunidades autónomas. La Junta de Castilla y León, por ejemplo, recaudó por este concepto más de 670 millones en el año 2007, mientras que en 2013, aún sin cerrar, la cantidad rondará los 150 millones. Mientras tanto el IBI, que no grava ninguna actividad, sino que recae sobre la mera propiedad en un país donde la vivienda es considerada la mejor forma de ahorro posible –el 83% de los españoles son dueños de su casa–, es un valor seguro.

La gestión, liquidación y recaudación del IBI corresponde a los ayuntamientos, si bien el valor catastral, fijado por Hacienda, constituye la base imponible de este tributo. Los municipios determinan los tipos impositivos y pueden establecer determinados beneficios fiscales, para familias numerosas, por ejemplo, todo lo cual conforma la cuota del impuesto. El tipo impositivo es, como mínimo, del 0,4% y tiene el 1,1% como tope máximo.

Los expertos toman nota

La comisión de expertos que ha elaborado la propuesta de reforma fiscal que ahora estudia el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, propone acercar el valor catastral a los precios reales –sostiene que ahora representan menos del 50% del valor de mercado– y actualizarlos automáticamente cada año y no cada década como ahora.

En la actualidad, la tributación del IBI no es homogénea ni equitativa porque el valor catastral varía mucho en función de si se actualizó antes, durante o después del ’boom’ inmobiliario. Los sabios que capitanea el economista Manuel Lagares creen que habría que elevar la base imponible del impuesto y aplicar un gravamen «algo inferior al 1%». El resultado sería un notable incremento de la presión fiscal del IBI. A cambio, proponen eliminar el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, que grava la compraventa de casas de segunda mano. También sugieren que los ingresos del IBI se repartan entre los ayuntamientos y el Estado.

Valor Catastral y Valor de Mercado:

  • 2008. El valor catastral total de los inmuebles de Castilla y León ascendía a 81.252,32 millones de euros.
    • Valor medio. Las viviendas de la región tenían un valor catastral medio de 26.176 euros.
    • Recibos. A 144,44 euros ascendía el recibo medio del IBI en Castilla y León. Precio de la vivienda. El metro cuadrado costaba una media de 123 euros en la comunidad.
  • 2013. El valor catastral total de los inmuebles de Castilla y León se situaba en 116.357,36 millones de euros.
    • Valor medio. Las viviendas de la región tenían un valor catastral medio de 34.595 euros.
    • Recibos. El recibo medio del IBI en Castilla y León era de 182,14 euros. Precio de la vivienda. El metro cuadrado costaba una media de 89 euros en la región.

Fuente: Texto: Ángel Blanco, El Norte de Castilla, 06-04-2014.