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Opinión: Jesús Ojeda Guerrero

Referencias para una ruta de los puentes de Valladolid

Elaborado por Jesús Ojeda Guerrero, investigador en Ciencias Sociales

Miércoles 7 de mayo de 2014 · 2250 lecturas · rss article rubrique


Referencias para una ruta de los puentes de Valladolid
a iniciativa de la Asamblea Ciclista de Valladolid

Convocatoria para el 30 de marzo de 2014:
De puente a puente y pedaleo porque me lleva la corriente [1]

“Bolved el presuroso pensamiento
a las riberas del Pisuerga bellas,
Veréis que aumenta este rico cuento
claros ingenios con quien se honran ellas.
Ellas no solo, sino el firmamento,
do lucen las clarificas estrellas,
honrarse puede bien quando consigo
tenga allà los varones que aquí digo."

La Galatea, Miguel de Cervantes Saavedra (1585)

  • ¿Cuándo? El domingo, 30 de marzo de 2014
  • ¿Dónde? En la confluencia de la calle Santiago con la plaza Zorrilla
  • ¿A qué hora? A las 11:30 horas.
  • ¿Qué hay que llevar? la bici y si te vas a quedar a comer algo de comida/bebida

PRIMERA PARTE

  1. Puente de la Puerta del Campo en calle de Santiago
  2. El Puente Mayor. Leyendas sobre su construcción. El Ingenio de Zubiarre. El Palacio de la Ribera. La fábrica de Harinas La Perla
  3. Las inundaciones
  4. El Puente Colgante

SEGUNDA PARTE

  1. Puentes entre los barrios de la Rondilla/ La Victoria/ Puente Jardín: Puente Condesa Eylo (1999), Puente de Santa Teresa (2011) y Puente del Cabildo (1989)
  2. Puente del Poniente (1954)
  3. Puente de Isabel la Católica (1956)
  4. Puente de Juan de Austria (1990) y Pasarela del Museo de la Ciencia (2004)
  5. Puente de Arturo Eyries (1961) y puente de la Hispanidad (1999)
  • Pasarela de la Alcoholera (2012)
  • Puente de García Morato (1961)

PRIMERA PARTE

  1. Puente de la Puerta del Campo en calle de Santiago
  2. El Puente Mayor. Leyendas sobre su construcción. El Ingenio de Zubiarre. El Palacio de la Ribera. La fábrica de Harinas La Perla
  3. Las inundaciones
  4. El Puente Colgante

Introducción general

Con hermosas palabras para acercarse a la palabra puente, el escritor Gustavo Martín Garzo no duda de que en todas las lenguas del mundo debe este término tener cabida, “porque los seres humanos, en todas las épocas y lugares, han tenido que enfrentarse a obstáculos que tenían que salvar –arroyos, simas o vacíos-“ más aún desde nuestra condición de personas, “supone que aproximarse a los otros y establecer contactos y pactos…” supone “tender puentes, facilitar, hacer un esfuerzo por acercarse a la otra persona y reconciliarse con ella. De forma que, gracias a los puentes, salvamos ríos y barrancos, pero, también en sentido figurado, recibimos o vamos al encuentro de los demás” [2].

En la presentación de las Actas del Congreso “Los ríos y las ciudades” celebrado en Valladolid en abril de 1999 se afirma: “Las ciudades echaron sus raíces junto a ríos. Al principio, el embrión de ciudad defendía un vado antiguo o un puente medieval sobre el río y éste ofrecía una línea de protección a la ciudad. En consonancia con esta recíproca función, el núcleo urbano levantó fachadas cerradas al río y abiertas hacia el interior del caserío: la ciudad daba la espalada al río. Superada la función defensiva, las ciudades progresaron al compás de su compleja actividad mercantil, manufacturera, administrativa…y, en su crecimiento, bajaron hasta la ribera del río, cruzándolo en numerosos ejemplos. De frontera, los ríos se convirtieron en ejes urbanos y las ciudades fueron girando para asomarse a sus aguas con artefactos fluviales, nuevos puentes y paseos ribereños” [3], el catedrático de Historia de la Restauración, de la E.T.S de Universidad de Valladolid, Javier Rivera Blanco, en su ponencia El Pisuerga y Valladolid. Historia de una relación, define Valladolid (vallis toletum, valle de Aguas), ya que por la ciudad pasan el río Pisuerga y el río Esgueva, que antes de su canalización, en el siglo XIX, se extendía por varios ramales. Y afirma que “el río mayor estuvo abandonado y olvidado durante siglos y los Esguevas fueron siempre un simple colector” [4]. Llama la atención sobre las constantes riadas a lo largo de los siglos siendo las más graves y perjudiciales las de 1924 y 1936, haciendo especial mención al estudio de sobre las mismas [5]. Por tanto el Pisuerga y los Esguevas han competido por anegar calles con ventaja para el primero, pero no falto de rebeldía el segundo para constantemente hacerse presente con peligrosas crecidas, y transmisor de infecciones y de nada agradables olores [6].

FICHA PRIMERA

Calle Santiago (puente de la Puerta del Campo)

“A partir de finales del siglo XV y durante el XVI, la ciudad se extendió por esta zona y la Puerta del Campo se rodeó de edificios, fundamentalmente conventos. Según sostiene Martín González, la disposición triangular de éstos se debe a que los edificios se orientaron siguiendo la línea de los dos ríos que atravesaban la zona; el Pisuerga, por un lado, y uno de los ramales del río Esgueva, por otro. En el plano de Ventura Seco de 1738, se aprecian dos ramales del Esgueva, que pasaban por lo que hoy es el centro de la ciudad. Uno de ellos, el ramal norte, aproximadamente venía desde el Prado de la Magdalena y recorría las que hoy son Calle Sanz y Forés, Paraíso, Marqués del Duero, Calle Esgueva, Plaza de La Solanilla, calle Magaña, calle Echegaray, Arzobispo Gandásegui, Plaza de Portugalete, Plaza de la Libertad, Gallegos, Plaza de Cantarranas, debajo de Platerías, Conde Ansúrez, Plaza del Val, por delante de San Benito hacia la Plaza del Poniente, y desde ahí bajaba hasta el Pisuerga donde desembocaba.

Este ramal tenía un total de 12 puentes, siendo los principales: Molinos del Prado (de la Magdalena), Chirimias, Revilla, Cancelada, Mesón de Magaña (antes Veleros o Candeleros), Platería, S. Benito y Cárcel (Poniente).

“El otro, el ramal sur, aproximadamente discurría por Vadillos, seguía por Santa Lucía, luego llegaba a las Puertas de Tudela (plaza Circular), y luego iba por Pedro Lagasca, Panaderos, Dos de Mayo, Rastro, Miguel Iscar para cruzar la calle Santiago, Doctrinos y desembocar en el Pisuerga junto al puente "del Cubo".

Este ramal tenía puentes en: Puertas de Tudela, Herradores, Panaderos, Molinos del Rastro, Rastro, Arco del Campo Grande y Espolón Viejo” [7].

Unas notas sobre la puerta de Santiago:

“Es probable que la primera puerta, almenada y torreada, se mantuviera hasta mediados del siglo XVI. Al parecer, en ese momento se hizo una reforma en la zona que debió alcanzar también a la Puerta. Pudo ser una remodelación puramente urbanística de lugar, al que se dotaría de una mayor amplitud, o quizás se tratara de una transformación arquitectónica de la propia puerta, que perdería entonces su aspecto defensivo medieval. Según informaba un corregidor, en la segunda mitad del siglo XVI, no existía ya ninguna torre en la cerca”.

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Localización de la Puerta del Campo según el mapa de Diego Pérez (1787).

“La Puerta del Campo albergó durante un tiempo el patíbulo donde eran ejecutados los condenados tanto de la Inquisición como de la justicia ordinaria y militar. En el año 1506, fue colocada la horca en un lugar cercano a la entrada. Según Juan Agapito y Revilla, el campo se conoció con el nombre de la «hoguera» o el «brasero», por esta razón, en el siglo XIX pasó a denominarse Campo de la Feria, ya que allí eran quemados los herejes. Los Autos de Fe se trasladaron desde la Plaza Mayor hasta el lugar de la ejecución. Según el relato de Manuel Canesi con motivo de las ejecuciones era llevado al Campo Grande la imagen del Cristo del Perdón perteneciente a la Cofradía de la Pasión que era situado junto al patíbulo.

Uno de estos Autos solemnes fue el que se celebró el 21 de mayo de 1559. El principal acusado fue el doctor Agustín de Cazalla, sacerdote que había sido predicador en la Iglesia de Santiago y capellán del Emperador Carlos V. Cazalla que fue acusado de luteranismo y de haber arrastrado a varias personas a esa herejía fue juzgado junto con otros 31 reos. De estos, quince, entre ellos Cazalla, fueron condenados, mientras que el resto fueron reconciliados. Terminado el Auto de Fe, celebrado en la Plaza Mayor, los condenados, montados en mulas, atravesaron la calle de Santiago y cruzaron la Puerta del Campo, lugar donde se habían levantado quince hogueras. El doctor Cazalla, arrepentido, exhortó al pueblo que presenciaba el suplicio, a permanecer fieles a la iglesia y rechazar la herejía” [8]. Este es el proceso que narra Miguel Delibes en su novela El hereje y que a la entrada del parque se recuerda en una placa que forma parte de la llamada Ruta del Hereje:

“Desde lo alto del borrico, Cipriano divisó las hileras de palos, las cargas de leña, a la vera, las escaleras, las argollas para amarrar a los reos, las nerviosas idas y venidas de guardas y verdugos a pie”. Cipriano Salcedo el protagonista de El hereje de Miguel Delibes [9].

FICHA SEGUNDA

El Puente Mayor

La realidad de su construcción se sitúa hacia 1080 y en años sucesivos. El Pisuerga en esos momentos era frontera entre el reino de León y el incipiente condado de Castilla, siendo de los primeros asentamientos altomedievales de población en torno a los dos pasos del río con puentes, Cabezón y Simancas. Por lo que se hacía necesario uno nuevo.

En fechas reales el actual puente debe datar de los siglos XIII o XIV, lo que se ve por sus características estilísticas: arcos apuntados. En algún momento (quizás en el siglo XV) fue duplicada su anchura, como se aprecia en el intradós de los arcos, siendo en realidad dos puentes paralelos adosados.

“Imagen desde el agua de uno de los ojos del puente, en la que se aprecia el arco apuntado y la duplicación de anchura por el resalte en el intradós del arco” [10]. En la guerra de la independencia se convirtió en punto estratégico, pues era el único paso sobre el río de toda la ciudad… La estructura actual es una reconstrucción de 1866, según el proyecto de D. Mateo Benito, aunque fue derruido parcialmente en múltiples ocasiones bien por riadas o por guerras [11].

Leyendas sobre su construcción

Una de ellas nos habla de que fue una iniciativa de la esposa del conde Ánsurez, doña Eylo; estando ausente don Pedro, luchando contra los moros del reino de Sevilla a las órdenes de Alfonso VI, el que le concedería el señorío de Valladolid en 1073 por su lealtad y servicios. El propósito de la mujer era doble, sorprender a su marido con esta obra para mitigar el dolor que le iba a producir a su vuelta, el saber de la muerte del primogénito de ambos, Alfonso, y a su vez facilitar una vía de comunicación más próxima a su lugar de estancia, y no tenerse que trasladar a Simancas o a Cabezón [12].

Otra, la más conocida la que difundió María de Feijóo en 1872. El puente fue mandado construir por Doña Eylo, quien encomendó la tarea a un esclavo moro llamado Mohamed, que se enamoró de Zaida Fátima, también morisca. Los Condes no veían con buenos ojos los amores de Mohamed por Zaida por lo que el moro se vengó construyendo un puente tan estrecho, que no sirviera en caso de ataque. Cuando el Conde Ansúrez regresó a Valladolid y descubrió el engaño, ofreciéndose a reconstruirlo y ensancharlo con un peregrino que resultó ser D. Pedro de Moncada, Conde y Señor de Llobregat, que se casó más tarde con la bella Zaida tras la conversión de ella al cristianismo.

Otros elementos cercanos al Puente Mayor

El Ingenio de Zubiarre

Siglo XVII. Funcionamiento de un extraño e ingenioso artilugio que era capaz de subir el agua desde el río Pisuerga hasta el palacio del Duque de Lerma, suministrando agua fresca tanto al palacio como a sus huertas. El artífice de tal prodigio fue un tal Pedro de Zubiaurre, un marino vizcaíno del que no se conocen otras obras de ingeniería. No hay muchas noticias coetáneas, ni descripciones o grabados, pero seguramente fuera muy parecido en su funcionamiento a otro muy famoso construido en Toledo por el famoso Juanelo Turriano, del que si que hay numerosa documentación. No en vano, a este artilugio, situado muy cerca del actual edificio Duque de Lerma, se le conocía familiarmente como “el Juanelo”, en alusión al famoso ingenio de Toledo. El traslado de la corte a Madrid hizo que se abandonase y cayera en el olvido una tecnología que podría haber abastecido de agua a toda la ciudad en pleno S. XVII [13]. Una obra novelada que describe el impacto de este descubrimiento que “podría desnivelar de manera definitiva el prolongado enfrentamiento que protagonizan Inglaterra y España” la podemos disfrutar en el relato de Ignacio Martín Varona [14].

El Palacio de la Ribera

El palacio, fue construido en 1601 en el paraje conocido como Huerta del Rey [15]. Fue propiedad del Duque de Lerma hasta que cinco años después se lo vendió al Rey. El complejo era una casona de recreo y entretenimiento con unos feraces jardines y huertas, al más puro estilo de las antiguas villas romanas. Contaba, además con un cenador en el agua desde el que se podían ver pasar las galeras y góndolas reales.

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Grabado de Ventura Pérez (coloreado para una mejor comprensión) que representa la fiesta del “Despeño del toro”, en el que se aprecia la localización del palacio, la rampa, la torre-cenador y el ingenio hidráulico junto al Puente Mayor.

Lo que son las cosas, para conocer nuestra propia historia hay que llegar hasta las estanterías de la Biblioteca Vaticana, donde se conserva un manuscrito, redactado en 1626 por el arquitecto Juan Gómez de Mora, que nos informa: “Tiene más el Rey en esta Ciudad una casa de campo que llaman la Ribera, que está fundada a la otra parte del río Pisuerga. Tiene buenos jardines y alamedas. Aquí solían hir los Reyes a merendar y goçar del río. Tiene dentro de sí una plaça para fiesta de toros, en que, en tiempo de Corte, se bieron algunas…”. El autor se refiere a un palacio de recreo remodelado por su tío, el arquitecto conquense Francisco de Mora, que hacia 1602 reconvirtió una sencilla casa campestre en un lujoso remanso de ocio y naturaleza para la familia de Felipe III el Piadoso, al modo de las villas renacentistas italianas.

El acondicionamiento de este palacio, su ubicación, su dotación y su doble función, agrícola y recreativa, se debieron a los intereses de don Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, que tres años antes había recibido del Rey el título de Duque de Lerma. Este ambicioso personaje del gobierno había conseguido influir en Felipe III para reponer la capitalidad de la Corte en Valladolid, decisión contraria a lo dispuesto por su padre Felipe II años antes. El de Lerma fue el primero en adquirir aquellos terrenos, que originariamente fueron conocidos como la Huerta del Duque.

Designada Valladolid en 1601 como Corte del reino de España, ciudad que presentaba un elegante centro urbano renovado veinticinco años antes, tras el gigantesco incendio de 1561, el Duque de Lerma se ganaba el favor del Rey presentándose en ella como anfitrión, actuando como vasallo fiel y trabajando en tres frentes constructivos. En efecto, al servicio de la corona este valido de Felipe III inició la construcción de un Palacio Real en la Corredera de San Pablo, tras comprar y ampliar el palacio que perteneciera a los descendientes de Francisco de los Cobos; adquirió el patronazgo y emprendió la reforma de la iglesia de San Pablo, a la que duplicó la altura de la nave y la fachada hasta adquirir su aspecto actual, con la idea de ser utilizada como capilla palatina en las ceremonias solemnes; puso a disposición real el Palacio de la Ribera, con su huerta, agua abundante y extensos jardines, planificada junto a un caudaloso río que no disponía en Madrid. Todos estos elementos favorecían el tipo de Corte deseada por las monarquías europeas y, más aún, por el pretencioso Duque de Lerma.

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Recreación del aspecto del palacio.

Los trabajos del nuevo palacio campestre, en la ya denominada Huerta del Rey, comenzaron en 1602 con la intención de establecer un contrapunto al Palacio Real. Allí los asuntos oficiales de estado, en éste, fiestas y relajación. Los trabajos se realizaron paralelamente en el palacio y la huerta. El edificio, acondicionado como ya se ha dicho por Francisco de Mora, con la posible colaboración de Diego de Praves, Juan de Nates y Bartolomé de la Calzada, estaba terminado en 1605, año en que nace en Valladolid el sucesor Felipe IV, ofreciendo todas las características de una casa de placer para el Rey y su valido, alejada del bullicio urbano y rodeada de frescor.

El Palacio de la Ribera estaba distribuido en dos partes, una orientada al norte del pabellón principal, que constituía uno de los lados de un patio cerrado con tres galerías con soportales, y otra orientada al sur, con una construcción formando un ángulo con el pabellón principal y un jardín adornado con parterres. En la intersección de los dos edificios se alzaba una torre rematada por un chapitel de plomo, desde la que se dominaba el río y los jardines. La entrada principal se abría hacia el Paseo del Prado (actual carretera de Salamanca). El palacio, perpendicular al río y al estilo clasicista de los Austrias, estaba ubicado en una zona alta a salvo de las temibles crecidas del cauce. En su fachada sur se abrían cinco puertas y veinte ventanas grandes, en la fachada norte treinta y cuatro ventanas y en la parte orientada al río tres balcones. En su interior tenía un zaguán, un oratorio, una escalera principal, cuatro aposentos en la planta noble y otros tres en la parte superior, todos ellos con los techos pintados, junto a otras dependencias y servicios.

Por su parte, el patio estaba acondicionado para permitir la celebración de corridas de toros, por lo que se ve, una afición atávica de la monarquía española, en las que se celebraba, por las condiciones de su emplazamiento (enfrente de la actual Playa del Pisuerga), la fiesta del “Despeño del toro”, en la que el animal era lanzado al río por una rampa engrasada colocada a tal efecto y después lanceado desde las góndolas para regocijo de los ciudadanos agolpados en la otra orilla.

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Escultura de Sansón matando a un filisteo, de Giambologna, en el Victoria & Albert Museum de Londres.

Sus dependencias albergaron el boato propio de una Corte barroca, destacando la colección de retratos reales de Pantoja de la Cruz y Rubens, junto a pinturas de los Carducho, Andrea del Sarto, Veronés, Tiziano, Basano, y hasta una obra de Rafael, según consta en el inventario del 15 de noviembre de 1607, conservado en el Archivo General de Palacio en Madrid. Precisamente Rubens pudo conocer personalmente las fiestas del palacio en 1603, cuando llegó a Valladolid como embajador del Duque de Mantua. Durante su estancia de varios meses pintó algunos retratos, como el del “Duque de Lerma a caballo”, hoy en el Museo del Prado, y obras como “Demócrito y Heráclito”, actualmente conservado en el Museo Nacional Colegio de San Gregorio, abominando del modo de pintar de los pintores de cámara del Rey.

Copiando la experiencia florentina de Vasari, que unió el centro de gobierno con la residencia palaciega mediante pasadizos que permitían a los gobernantes desplazarse sin riesgo de atentados, el Duque de Lerma, que ya había aplicado esa misma solución en su villa natal, dispuso una serie de pasadizos para enlazar el Palacio Real y el Palacio de la Ribera, cuyo recorrido se ajustaba a la actual calle de San Quirce, bordeando el palacio de los Condes de Benavente.

Para acceder al Palacio de la Ribera se construyeron en ambas orillas sendos embarcaderos. En el del palacio se levantaba una torre cuadrada de madera con una estancia superior a la que se accedía por escaleras y con ventanas cubiertas por celosías. Aparte de permitir el acceso a las embarcaciones, ya que el cruce al palacio se realizaba en barco, no a través del Puente Mayor, hacía las funciones de un cenador elevado sobre el nivel del agua, especialmente atractivo en tiempo de verano. Por otra parte, se estudiaron las posibilidades de hacer navegable el río hasta el Monasterio de Prado, incluso se planteó el continuar la navegación hasta Zamora, pero tras el retorno de la Corte a Madrid en 1606 estos planes fueron olvidados.

Junto al acondicionamiento del embarcadero, fue construido en las proximidades del Puente Mayor un ingenio hidráulico para subir el agua del Pisuerga a los jardines y cultivos de la Huerta. Con la aprobación y el regocijo del Ayuntamiento, y con la colaboración con el arquitecto Diego de Praves, la atrevida obra fue llevada a cabo por Pedro de Zubiaurre, que había actuado como espía de Felipe II en la corte inglesa, donde copió el ingenio experimentado por Peter Morris en las aguas del Támesis en Londres. Lo complejo de esta obra, totalmente novedosa en España, en la misma línea de la maquinaria que el cremonés Juanelo Turriano construyera para Carlos I en Toledo sobre las aguas del Tajo, hizo que los trabajos de estructura, norias, arcas de distribución y cañerías de plomo se prolongaran hasta 1618.

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Antigua puerta de la Huerta del Rey en el Monasterio de San Benito (Patio Herreriano).

Sobre las aguas del Pisuerga estuvieron en servicio un conjunto de galeras y góndolas que eran utilizadas tanto para cruzar el río como en los espectáculos de las fiestas. Destacaba la galera real “San Felipe”, así bautizada en honor del rey, dorada y pintada en color azul en 1602 por Santiago de las Cuevas. Ese mismo año, el pintor Bartolomé Carducho pintaba dos escudos reales en los estandartes de una nueva góndola, siendo Santiago Remesal otro pintor “maestro de galeras” que decoró las banderas y gallardetes de las embarcaciones, donde junto a motivos religiosos figuraban los emblemas reales y el escudo de Valladolid.

Fuentes y estatuas articulaban los ejes visuales de los paseos ajardinados siguiendo modelos tardo-renacentistas italianos, con especies botánicas muy seleccionadas que creaban un sugestivo paisaje al sur del palacio, donde se desarrollaba un extenso jardín con numerosos bancos, en cuyo fondo se levantaba una gran pajarera con aves exóticas.

La obra cumbre de estos espacios era la fuente que presidió el jardín principal de la Huerta del Rey, formada por un estanque y una gran taza coronada por el grupo escultórico de “Sansón matando a un filisteo”, obra maestra del escultor manierista Juan de Bolonia o Giambologna. La escultura procedía de la casa del embajador de Florencia, donde la compró el Duque de Lerma. Desgraciadamente, el año 1623 sería regalada por Felipe IV, junto a un cuadro de Veronés de este mismo palacio vallisoletano, al príncipe de Gales, futuro Carlos I de Inglaterra. Actualmente se conserva en elVictoria & Albert Museum de Londres, siendo una de la joyas del museo. Por otra parte, la taza de la fuente salió de Valladolid en 1653 para servir de base a la Fuente de Baco, en el Jardín de la Isla de Aranjuez, donde permanece hoy día.

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Aspecto actual de las ruinas.

La Corona se desinteresó con el tiempo del edificio, realizándose pequeñas obras durante las visitas de Felipe IV en 1660, para el que se organizaron fiestas de toros, y de Carlos II en 1690. El Palacio de la Ribera conoció su decadencia definitiva a partir del siglo XVIII, siendo desperdigadas sus obras de arte. En 1761 el arquitecto Ventura Rodríguez aconsejó su derribo y las edificaciones fueron paulatinamente demolidas para reaprovechar algunos de sus elementos en otros edificios de Valladolid.

Una puerta de la Huerta del Rey fue trasladada al monasterio de San Benito, hoy Museo Patio Herreriano, siendo durante muchos años uno de los pocos rastros tangibles en Valladolid de aquel enclave, cuyos restos desaparecieron totalmente a mediados del siglo XX entre la maleza, quedando el terreno arrasado, sin la mínima señal del esplendor de aquellos salones, fuentes y jardines, ni siquiera del ingenio hidráulico que remontaba las aguas del Pisuerga. Hoy día, como en el resto de la ciudad, sobre aquellos terrenos se levantan altas torres de viviendas que poco hacen recordar aquel privilegiado lugar de ocio y descanso.

En la actualidad, después de realizar tareas de desescombro y limpieza en la zona próxima al río, el Ayuntamiento ha recuperado dos largos muros de la cimentación, uno de piedra y otro de ladrillo, que permanecían prácticamente enterrados, así como una pequeña dependencia que estuvo perdida durante siglos. Para permitir el acceso a estos testimonios del pasado se ha abierto un pequeño camino que bordeando el río llega a los restos de aquella suntuosa residencia de recreo a orillas del Pisuerga [16].

La Fábrica de harinas La Perla

Al otro lado del Puente mayor en dirección a la carretera de Salamanca se hallaba, encima del Canal de Castilla en la desembocadura de éste, la fábrica harinera La Perla (actualmente rehabilitada como hotel) establecida por D. Lorenzo Semprún y Hnos. que se incendió en la madrugada del 5 de julio de 1912. “De esta primitiva fábrica se encuentra la reseña en el Diccionario de Pascual Madoz: "Fábrica establecida por los Sres. D. Lorenzo Semprún y Hnos., en el camino de Zaratán, sobre el arroyo de este nombre". Según una escritura de 1841 el Estado Español vendía esta fábrica a la Compañía del Canal de Castilla. Ya existía, pues en 1841. El mismo año del incendio (1912) D. Plácido Sánchez Repiso, solicita, como administrador de la compañía del Canal de Castilla, licencia para instalar una fábrica de harinas sobre el tercer salto del desagüe del Canal al Puente Mayor, a la izquierda de la Crta. de León, en el ángulo con la de Salamanca” [17].

El edificio fue rehabilitado y en la actualidad alberga el Hotel Marqués de la Ensenada, único de 5 estrellas de la ciudad.

FICHA TERCERA

Las inundaciones

La mañana del lunes 4 de febrero de 1636, se escuchaba un gran alboroto por la ciudad. ¡Un andalubio! ¡Un andalubio! La gente se echó a las calles para buscar refugio en los lugares más elevados de la ciudad, como la loma donde se ubica La Antigua o la Catedral. Las aguas de las Esguevas subían con fuerza, y el Pisuerga creció tanto y tan rápido, que en pocos minutos cubrió la totalidad del puente Mayor. La corriente del Pisuerga, que subía por San Pablo, se encontró con la corriente de las Esguevas, alcanzando el agua el primer piso de las casas de El Val, Platerías y la Rinconada. Se habían destruido 800 viviendas. Las aguas que subieron un metro a la altura del Convento de las Santa Teresa, donde existe una lápida que dice “Aquí llegó el Pisuerga en 4 de febrero de 1636. Alabado sea el Santísimo Sacramento”.

La Esgueva

No hay consenso en el origen de su nombre, ni el número ni el género: la o las Esguevas, el Esgueva o La Esgueva [18]. Sí conocimiento y vinculado al nombre de la villa [19] la : “Fueron los dos ramales en los que se dividían Las Esguevas, antes de desembocar en el río grande, los que vieron surgir en el siglo XI una aldea que respondía al nombre de Valleolit…” [20].

Las Esguevas fueron parte del núcleo urbano, por lo que algunos denominaron a la villa “Venecia castellana”, con un penosa consecuencia en su transcurrir, por ser lugar en curso de depósito de todo tipo de detritus, al convertir en cloacas. El arqueólogo y restaurador citado Miguel Ángel Martín comenta el pago de los vallisoletanos al río los “siglos de larguezas: carniceros, mataderos, tenerías, tintes, curtidores, todos usaban y pervertían sus aguas” [21]. También otros nos hablaran del frescor y agradable estancia en el Prado de la Magdalena en las noches de verano [22].

FICHA CUARTA

Puente Colgante

El puente de hierro fue el segundo puente que se construyó en Valladolid para cruzar el Pisuerga. El acuerdo municipal es de 1851; obra de los ingenieros Carlos Campuzano y Antonio Borregón. La instalación se inició en 1864 y la inauguración fue el 19 de abril de 1865. Su diseño es el de un arco del que cuelgan las traviesas de acero para sostener la plataforma. La obra en hierro con el sistema Bow String se realizó en los talleres de J.H. Ponter de Birmingham (Gran Bretaña) [23].

Anécdota y con nombres discutibles, se dice que por debajo de él pasó el aviador Pombo [24], otros hablan de que al autor de dicha hazaña fue García Morato [25].


SEGUNDA PARTE

Los otros puentes y un anecdotario previo

La ciudad de Valladolid cuenta con 11 puentes para vehículos sobre el Pisuerga. Dos de ellos se localizan en las rondas y son, precisamente, los más utilizados.

  1. Puentes entre los barrios de la Rondilla/ La Victoria/ Puente Jardín: Puente Condesa Eylo (1999), Puente de Santa Teresa (2011) y Puente del Cabildo (1989)
  2. Puente del Poniente (1954)
  3. Puente de Isabel la Católica (1956)
  4. Puente de Juan de Austria (1990) y Pasarela del Museo de la Ciencia (2004)
  5. Puente de Arturo Eyries (1961) y puente de la Hispanidad (1999)
  • Pasarela de la Alcoholera (2012)
  • Puente de García Morato (1961)

Anecdotario previo: Desembocadura de la Esgueva y la fábrica de luz

Desembocadura de la Esgueva

Según el relato de Mariano Cañas en El Norte de Castilla (5.11.2007):” En el nuevo cauce del río Esgueva, en su desembocadura al río Pisuerga en el barrio Linares, se ha construido un salto de agua. El Ayuntamiento acuerda (26-V-1924) su aprovechamiento con la construcción de una central hidroeléctrica para el alumbrado público. Según cálculos y estudios supone 172 caballos de fuerza aprovechable, que representan una renta anual de 40.000 pesetas, que se considera se están perdiendo inútilmente. La Dirección General de Obras Públicas autoriza la utilización de 2.000 litros de agua por segundo del río Esgueva. La edificación y obras necesarias para construir el embalse, así como la instalación de la maquinaria, tiene un presupuesto de 1.209.959,85 pesetas. También hay que adquirir un terreno colindante para ampliar el embalse hasta 21.000 m/3.

La Central Eléctrica del Esgueva se inaugura el 13 de marzo de 1932 y en ese momento se decide utilizar el embalse como piscina de natación y baños, para lo cual se colocan en la cámara del embalse cuatro escaleras y un trampolín para saltos. La entrada de agua a la central es cortada con motivo de la construcción del Polideportivo de la Rondilla, su rentabilidad es deficitaria, motivo para que el Ayuntamiento (23-III-1976) acuerde su cierre definitivo. La estructura primitiva se conserva y en el exterior parte de los artilugios mecánicos de regulación”.

La fábrica de luz

Jesús Anta describe en su blog: “Pocas ciudades tienen, dentro de su casco urbano, un paraje donde un río desemboca en otro. Valladolid, sí. Entre el barrio de Rondilla y el barrio España, el Esgueva, o la Esgueva, canalizado a principios del s. XX su antiguo cauce natural hacia este lugar, desemboca en el Pisuerga. La Esgueva domesticada vierte sus aguas con el ruido propio de una pequeña catarata de 7 metros de altura formada por unas escaleras gigantes, produciendo un sonido intenso, monótono y agradable: es “el salto” de la Esgueva. Hay en la desembocadura un conglomerado de canalillos y esclusas, y construcciones de hierro procedente de los Altos Hornos de Vizcaya que, en su momento, servían para producir luz con la que alumbrar algunas barriadas de la ciudad: la Central Eléctrica de Linares. Esta vieja construcción es más conocida como la “fábrica de la luz”, que se erigió hacia 1930.

Es necesario demorarse un buen rato para contemplar despacio y con tiempo todas las construcciones que en su día se levantaron en este enclave. Se trata de un punto en el que es preciso apreciar la convivencia entre lo construido por el ser humano, y lo que la naturaleza ha ido moldeando con el paso del tiempo: hay aquí una vegetación abundante, vigorosa, en la que no faltan higueras y “árboles del cielo” (ailantos). Se trata, sin duda, de uno de los lugares más singulares de la ciudad, tanto si lo contemplamos desde las esclusas de hierro sobre la Esgueva, como desde la misma orilla del Pisuerga, a la que habremos descendido por cualquiera de los dos lados del salto.

La fábrica de la luz se ha reconvertido, perdida por completo su original función, para dar cobijo a un complejo deportivo de piragüismo que, con el nombre de Narciso Suárez, rinde homenaje a un campeón internacional de ese deporte.

Todo el entorno de la desembocadura, salvada la vegetación más próxima a la misma, ha sido urbanizado en forma de jardines para crear zonas de esparcimiento y expansión: sea hacia el Soto de Medinilla -entre la Esgueva y el puente del Cabildo-; sea hacia el Puente Mayor pasando por el de Condesa Eylo. Los jardines y paseos que se extienden a uno y otro lado de la desembocadura, especialmente los que conducen hasta el puente Condesa Eylo, llamados Ribera de Castilla, son una amplia zona verde que da cumplimiento a la vieja reivindicación de los vecinos de la Rondilla, asfixiados de asfalto y estrecheces desde el nacimiento del barrio, producto de una de las especulaciones de suelo más brutales que ha conocido la ciudad, allá por los primeros sesenta” [26].

FICHA PRIMERA

Puentes en los barrios de la Rondilla/Victoria/Puente Jardín

Datos de uso de los puentes en Valladolid en 2011 [27] y reportajes fotográficos [28]

Puente Condesa Eylo (1999)

En plena trama urbana de la ciudad, une los barrios de Rondilla (Tirso de Molina), en la margen de la izquierda del río, y la Victoria (calle Manantial), en la margen derecha. Su nombre nos hace recordar a la esposa de Pedro Ansurez, doña Eylo Alfonso [29].

Descripción: Puente de planta en forma de “s”, con radios de 12m en el eje del tablero, ejecutado con losa continua. La cimentación se asienta en pilotes de dos metros de diámetro, empotrados en la capa de arcillas [30]. El puente ha incorporado en su calzada un carril bici para dar continuidad a un futuro enlace con el barrio de la Victoria hacia la zona del Cabildo.

Puente de Santa Teresa (2011)

Puente polémico por su construcción, ubicación y costes.

Descripción El espacio sobre el puente cuenta con dos carriles para el tráfico de vehículos cada uno, un carril bici, una acera de siete metros por el lado de aguas arriba. Unas jardineras separan el tráfico rodado del peatonal. El puente ha sido construido en hormigón y acero.

Desde el inicio de propuesta municipal, la Asociación Vecinal Rondilla junto con la Asociación Los Comuneros de la Victoria con el apoyo de la Federación de Asociaciones Vecinales “Antonio Machado” denunciaron “que el Ayuntamiento de Valladolid está llevando a cabo este proyecto de construcción del nuevo puente con ausencia total de participación, sin diálogo ni debate ciudadano alguno y sin que el proyecto cuente con la necesaria Declaración de Impacto Ambiental que hubiera exigido la preceptiva Exposición Pública del mismo, obligando una vez más a que los vecinos directamente afectados tengan que acudir a los Tribunales de Justicia para hacer valer sus derechos” [31].

La realidad es que el puente se inauguro con el nombre de “Santa Teresa” el 25 de marzo de 2011 poco antes de las elecciones municipales de mayo, con un coste final de mas de quince millones de euros.

Puente del Cabildo (1989)

Forma parte de la Ronda interior Norte para superar las aguas del Pisuerga, en realidad son dos puentes gemelos, desplazados dieciocho metros para adaptarse al estiaje.

Descripción: “La planta es de forma recta, y tiene cada puente tres vanos de canto variable... y constituyen la viga que apoya en dos pilas y dos estribos de cada uno de los dos puentes de hormigón, construidos por dovelas ejecutadas “in situ” por el sistema de avance sucesivo (dovela a dovela)” [32]. El agua pasa principalmente por el vano central y los pilares están colocados de perfil pensando en las crecidas del río.

FICHA SEGUNDA

Puente del Poniente, denominado también como Puente de Vicente Mortes, o de Gonzalez Regueral [33] (1954)

El Puente del Poniente tiene la función de mantener la unión entre el Paseo de Isabel la Católica y los Jardines del Poniente con la Avenida de Vicente Mortes en el barrio de Huerta del Rey [34]. Obra del ingeniero municipal Matías de Orbe [35].

Descripción. “Tres bellos arcos centrales de veinticinco metros y medio de luz, sobre el cauce en el la margen izquierda… sobre un acertado paseo sobre las riberas del Pisuerga, y otro tanto en la margen derecha… Tiene el honor de ser el tercer puente construido sobre el río… Los bordes de las pilastras, las pilas y los estribos quedan revestidos (el proyecto original no lo contemplaba), por una muy cuidada sillería de perfecta escuadría” [36].

FICHA TERCERA

Puente de José Luís Arrese [37] o del Cubo y también de Isabel la Católica (1956)

Situado junto a la Rosaleda "Francisco Sabadell". El Puente del Cubo, en su nombre habitual, o Puente de Isabel la Católica en su denominación oficial, es un puente sobre el río Pisuerga en el centro de la ciudad de Valladolid. Une el Paseo de Isabel la Católica y la Calle de San Ildefonso con la Avenida de José Luis Arrese en el Barrio de Huerta del Rey. Recibe el nombre popular de El Cubo de “otro puente anterior, existente aproximadamente en el mismo emplazamiento, pero sobre la desembocadura del ramal sur de la Esgueva. Desapareció a comienzos del siglo XX, al ser cubierto el cauce, pero su nombre, debido probablemente a que ese paraje se utilizaba como lavadero para la ropa y las mujeres transportaban allí la colada en cubos, ha permanecido aplicado al nuevo puente sobre el Pisuerga” [38].

Descripción. “Majestuoso vano formado por cuatro arcos de hormigón (nervios) paralelos entre sí. El espesor de los nervios de estos arcos es decrecientes hacia la clave… La rasante del tablero es ligeramente alomada, y se empotra en unos montantes verticales que los unen con los arcos.

Descripción. Construido en hormigón armado, tiene una longitud de 123 metros. Cuenta con cinco vanos, con el tablero sobre vigas prefabricadas de hormigón pretensazo, lanzadas y simplemente apoyadas en estribos y pilas de vano [39].

FICHA CUARTA

Puente Juan de Austria y pasarela del Museo de la Ciencia (1990)

De los años 80 del siglo XX, y la pasarela del Museo de la Ciencia, de 2004.

Descripción. Puente de hormigón con dos arcos paralelos inferiores a la rasante. El primero consta de dos arcos adosados pero independientes, sin conexión. Sus elementos principales -arco y tablero- se disocian en su recorrido, rompiendo con la estructura clásica de la época. Debe su nombre al proyecto de urbanización del que formaba parte, el Plan Especial de Reforma Interior Juan de Austria. Por su parte, la pasarela del Museo de la Ciencia, de carácter peatonal, es un camino de hormigón armado que sobrevuela los tres islotes del complejo ‘El Palero’. Se compone de cuatro tramos, uno que se integra en la propia estructura del museo que le da nombre, y otros tres construidos con celosía tubular. La base peatonal de madera tratada ha sido sustituida desacertadamente por placas de metal con incisiones que hacen imposible el tránsito con determinado calzado o el paso de animales de compañía. Un auténtico desafuero municipal [40].

FICHA QUINTA

Puente de Arturo Eyries o de la División Azul o de El Palero (1961)

Comunica el paseo de Zorrilla con el barrio de Arturo Eyries, construido por iniciativa privada, motivada por las obras de urbanización de la promotora Vista Verde.

Descripción La estructura está formada por tres vanos de vigas isostáticas (apoyadas de forma independiente), ligeramente alomado. “Actualmente está incluido en la trama viaria de la ciudad y pertenece al Ayuntamiento de Valladolid” [41].

Puente de la Hispanidad o puente de la Ronda Interior Sur o Atirantado (1999)

Da comunicación a los barrios de Parquesol y Covaresa. Obra de dos empresas constructoras Forrovial y Zarzuela, teniendo como jefe de obra al ingeniero de caminos Jose Antonio Gómez Izaguirre.

Descripción. “Es un puente de hormigón con dos enormes pórticos triangulares que son los que reparten los cables (diez de cada lado) en forma de arpa, cables que a su vez sujetan el tablero”. A destacar su iluminación como “símbolo” de entrada a Valladolid por la CN 620, representando majestuosamente el saber de la ingeniería del buen hacer sobre las aguas” [42]. Hubo también opiniones críticas sobre su aparatosidad innecesaria para el espacio sobre el que se proyectó.


Elaborado por Jesús Ojeda Guerrero, investigador en Ciencias Sociales

Edición: Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid.


[2MARTIN GARZO, GUSTAVO et Alii (2005) HOMENAJE al Pisuerga y sus diez puentes. Valladolid: Ed. Ayuntamiento de Valladolid, p.15.

[3ACTAS del Congreso “Los ríos y las ciudades, Valladolid 28 y 29 de abril de 1999 ”. Valladolid: Conferencia Regional del Agua, 1999 p.8.
Los versos de Francisco de Quevedo sobre la Esgueva en Alabanzas irónicas a Valladolid mudándose la corte de ella:
“Pero el misero Esguevilla /se corre y tiene vergüenza/ de que conviertan las coplas/ sus corrientes en correncias (diarreas)/ Mas necesaria es su agua que la del mismo Pisuerga/ pues, de puro necesaria, /públicamente es secreta…".
Disponible en la web: En la web: www.franciscodequevedo.org/index.php?option=com...‎ [Consulta el 20 de marzo de 2014].

[4Op.cit.188. . A mayor abundamiento para el profesor Montenegro el término “Valladolid” es una forma de origen híbrido latino-celta que nos da coherencia al topónimo final, es el vocablo “Wallis-tolitum. “Vallis”, como raíz latina, “valle”; y “toletum” sustantivo celta “agua” (Cfr. MONTENEGRO DUQUE, ANTONIO.: “El origen céltico del nombre y lugar de Valladolid”, en Historia de Valladolid. I, Prehistoria y Edad Antigua: Ateneo de Valladolid. Valladolid, 1977). Otras interpretaciones probables si tomamos nombre junto a otras como lo que sugiere el gentilicio vallisoletano, que se cree que proviene de valle del sol o valle soleado; en la Edad Media era llamada Vallisoletum. Por último, también existe la teoría de Valladolid como contracción de valle de lid, lugar, por su llanura, donde se reunían los clanes y tribus prerromanos para sus enfrentamientos armados.
Disponible en la web: http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20131220081854AAec9iB [Consulta el 20 de marzo de 2014].

[5FERNÁNDEZ DEL HOYO, MARIA ANTONIA, (1986) Inundaciones, incendios y epidemias. Cuadernos Vallisoletanos: Ed. Caja de Ahorros Popular. Valladolid, pp. 12ss.

[6Cómo cuidaban su higiene los vallisoletanos y la relación con la Esgueva lo podemos leer en el trabajo de SANTO TOMAS PÉREZ, MAGDALENA, (2002) Los baños públicos en Valladolid. Agua, higiene y salud en el Valladolid medieval. Valladolid: Ayto. de Valladolid/Aguas de Valladolid, pp.55ss.

[7Disponible en la web: http://es.wikipedia.org/wiki/Campo_Grande_de_Valladolid [Consulta el 20 de marzo de 2014].

[9DELIBES, MIGUEL, (1998) El Hereje. Barcelona: Ed. Destino, colecc. Ancora y Delfín, Vol.827, p.492.

[10Bibliografía: MERINO BEATO, DOLORES (1989), Urbanismo y Arquitectura de Valladolid en los siglos XVII y XVIII. Valladolid, Ed. Ahíto de Valladolid SALADINA IGLESIAS ROUCO, L. (1978) Urbanismo y Arquitectura de Valladolid. Primera mitad del siglo XIX. Valladolid: Ed. Ayto de Valladolid.

[11“A finales del siglo XVII, el puente tenía diez ojos y como pretil una barandilla rematada con bolas. Las crecidas e inundaciones, así como el uso constante hicieron necesarias importantes reparaciones en numerosas ocasiones durante los siglos XVII y XVIII. En 1689, con motivo de la visita del rey Carlos II a la ciudad, se construyó un arco del triunfo a la entrada del puente por el lado del Barrio de la Victoria, arco demolido en el siglo XIX. En la otra boca del puente se elevaba el pequeño humilladero de San Sebastián, derribado durante la Guerra de la Independencia. También durante esa guerra, en 1812, se volaron dos arcos, por las tropas inglesas y por las francesas; que fueron reparados con estructuras de madera que, provisionales o poco sólidas, plantearon la conveniencia de rehacerlos en piedra, reconstrucción que se acuerda con el cantero vizcaíno Juan Yrure en 1825, definitivamente terminada en 1828. En 1886 se reformó el puente con profundidad, regularizándolo y construyendo el actual tablero, con lo que el puente perdió sus antiguos pretiles y su antiguo tablero con subida-bajada típico de los puentes medievales.”
Fuentes: http://glyphos.net/guiva/puentemayor.html
Disponible en la web: http://es.wikipedia.org/wiki/Puente_Mayor_de_Valladolid [Consulta el 20 de marzo de 2014].

[12Según el ilustre vallisoletano, gran conocedor de la historia de Valladolid, Narciso Alonso Cortes, el Conde Ansurez pasó “largo tiempo con el monarca en el destierro de Toledo, durante el cual Doña Eylo pudo realizar la obra”, cita que tomo del relato del periodista José Delfín Val, en HOMENAJE al Pisuerga y sus diez puentes. Op.cit. p.24.

[13Información completa de su estudio del profesor Nicolás Tapia. En http://ropdigital.ciccp.es/pdf/publico/1990/1990_junio_3292_03.pdf‎[Consulta el 27 de marzo de 2014].

[14MARTIN VARONA, IGNACIO, (2012) LA CORTE DE LOS INGENIOS. Palencia: Aruz Ediciones, 2013, 2ªed., especialmente el cap.VIII, pp151ss.

[15Definida como la Casa de placer del Duque de Lerma my de los Reyes de España en Valladolid, un estudio completo en PÉREZ GIL, JAVIER, (2002) EL PALACIO DE LA RIBERA, Recreo y boato en el Valladolid cortesano. Valladolid: Ayuntamiento de Valladolid. Especialmente las páginas dedicadas a la descripción del espacio y de las funciones, pp.87ss.

[16Tomado de: domuspucelae.blogspot.com/.../historias-de-valladolid-el-palacio-de.html‎ [Consulta el 27 de marzo de 2014]
ILUSTRACIONES: 1.- Grabado de Ventura Pérez (coloreado para una mejor comprensión) que representa la fiesta del “Despeño del toro”, en el que se aprecia la localización del palacio, la rampa, la torre-cenador y el ingenio hidráulico junto al Puente Mayor. 2.- Recreación del aspecto del palacio. 3.- Escultura de Sansón matando a un filisteo, de Giambologna, en el Victoria & Albert Museum de Londres. 4.- Antigua puerta de la Huerta del Rey en el Monasterio de San Benito (Patio Herreriano). 5.- Aspecto actual de las ruinas.

[17Tomado del blog: vallisoletvm.blogspot.com/2010/.../la-desaparecida-harinera-la-perla.htm.
La razón de su continuidad: “El Ayuntamiento en vista de esta petición concede licencia para reconstruir la fábrica "aunque la planta baja no tiene los 3,80 m. de altura que marca el artículo 432 de las ordenanzas". Posteriores dueños de la fábrica fueron: Fidel Recio, Antíoco Ubierna y su hijo político Emilio Calvo hasta el años 1940, en que la vendieron a la sociedad "Achirica y Cía, S. R. C.". En 1946 figura "Achirica Hermanos, S. R. C.". En 1961 "Achirica Hermanos, S.A.". Posteriores dueños fueron: Bernardo Achirica Gaminde, J. Luis Achirica Prieto (1977), y "Harinera La Perla S.A." en 1988. La fábrica de cerró sus puertas en 2006, ya que su estado de deterioro y el estar casi en el centro de la ciudad hacían que su rehabilitación para fábrica fuera casi imposible” Ibidem.

[18Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Río_Esgueva [Consulta el 27 de marzo de 2014]
“En la época medieval, según el profesor Guillermo Tejada Álamo, se le conoció al principio con nombres como "Auseva", "Acseva", "Aguseva"...; hidrónimos prerromanos procedentes seguramente del Norte de la Península con el significado de "acs- o aqs-", "aus-"...= agua-s + "eva" = curso o corriente de agua o el río de...-( tal vez como parte concretante de la parte general, la 1ª raiz). Después se le llamaría como en la actualidad, Esgueva - (seguramente de Eskeva), y el cambio al nombre actual pudo venir, en principio, por la fonética en el habla: De "Acs/"Ecs-eva" se pasó poco a poco a "Esq-eva", asociándolo a algún significado... Tradicionalmente se le ha traducido como "canal o cloaca"...; "río de aguas sucias o río negro"...; "río truchero o salmonero..."; "río de las encinas"...; sin embargo podríamos añadir dos explicaciones más sobre el origen de este nombre: Una, sería un nombre tomado del latín como escaeva, con el significado de río dañino, traidor, etc., seguramente debido a sus desbordamientos, que tanto podían perjudicar a la agricultura, como a los poblados, sobre todo con las tormentas de verano; y dos, a partir de la raiz prerromana, o indoeuropea, esk- -(también en la palabra latina)- con los significados de dividido o cortado en dos... o también dañino y peligroso, que también la encontramos en griego y latín, como negro u oscuro; más la segunda raiz o sufijo, eva=el río o la corriente de agua, que nos daría los significados de: río dividido en dos ramales - como al parecer se encontraba a su paso por la ciudad de Valladolid antes de su encauzamiento y desvío- ( y también en su nacimiento), río canalizado - como quedó después del desvío a su cauce actual en la ciudad de Valladolid-, río oscuro o negro -por el color de sus aguas a su paso por Valladolid-, o río dañino, funesto o traidor... -seguramente debido a los desbordamientos anuales, sobre todo veraniegos, que tanto daño podían hacer en las tierras de su vega, como en los poblados, a lo largo de casi todo su curso. Cualquiera de estos significados sería aceptable, aunque,si nos fijamos en el uso de la raiz esk-, vemos que casi siempre aparece relacionada con dividido, o partido... en dos, lo cual nos explicaría también su 2º género gramatical actual, la, que se podría explicar como herencia de un neutro plural: "illa" flúmina esqueva; sin olvidar tampoco, a partir de la misma raiz, la posibilidad también de "río oscuro o de aguas oscuras", por el color de sus aguas en algunas épocas del año a su paso por la ciudad de Valladolid, que junto al río encauzado pudo dar lugar al significado popular, y luego de la R.A.E., de sinónimo de alcantarilla o cloaca.

[19Así el título de la obra de la gran especialista en la historia medieval de la ciudad: RUCQUOI, ADELINE, (1983) VALLADOLID EN LA EDAD MEDIA. LA VILLA DEL ESGUEVA. Valladolid: FMC. Ayto de Valladolid. 119 pp.

[20MARTIN MONTES, Miguel Ángel (2005), Historias de Valladolid: Ayto de Valladolid, p.239.

[21Op.cit.p.240: “¿Cuál sería el grado de transformación de las Esguevas que hasta los mas prestigiosos literatos del Siglo de Oro español arremetieron contra él? Quevedo le meciona en alguno de sus sonetos tachándole de "mísero" y de "secreta" (cloaca). El mismo Góngora, que aunque su lenguaje era siempre hermético, cuando define al río Esgueva resulta de los más diáfano: “¿Qué lleva el señor Esgueva? Lleva no patos reales…/…sino el noble palomino/nacido en nobles pañales…/…Lleva…/…/ fruta que es toda de cuesco y de madura, amarilla”, refiriéndose a los reales nacimientos ocurridos en la corte vallisoletana a principios del siglo XVII”.

[23Fuente: TORRECILLA HERNÁNDEZ, LUÍS, (1999) Valladolid. Con ojos distintos. Adivinanzas y poesías para conocer de forma divertida, entretenida y simpática tu ciudad. Valladolid: Ayto de Valladolid, p.46 y 94. Comentado con igual contenido en MARTÍN VAQUERO, RUBEN D.L., VARAS DE LA ROSA, ANTONIO, (2002) Diccionario curioso e ilustrado de Valladolid. Madrid: Ediciones Témpora, p.294.

[24Relación de su trayectoria disponible en la web:
elpais.com/diario/1985/12/06/agenda/502671602_850215.htm [Consulta el 27 de marzo de 2014].

[25Relación de su trayectoria disponible en la web: http://es.wikipedia.org/wiki/Joaquín_García-Morato [Consulta el 27 de marzo de 2014].

[26Fuentes:

[27En : http://www.vecinosvalladolid.org/spip.php?article5933 [Consulta el 28 de marzo de 2014].

[28Y de sus características: http://valladolidmonumental.blogspot.com.es/2013/02/los-puentes-del-pisuerga.html [Consulta el 28 de marzo de 2014].

[29Ver en: http://es.wikipedia.org/wiki/Eylo_Alfonso [Consulta el 28 de marzo de 2014].

[30Descripción realizada por Jose Mª Fraile en MARTIN GARZO, GUSTAVO et Alii (2005) HOMENAJE al Pisuerga y sus diez puentes. Valladolid: Ed. Ayuntamiento de Valladolid, pp. 103s.

[31En: http://www.vecinosvalladolid.org/spip.php?article4718 [Consulta el 28 de marzo de 2014].

[32Jose Mª Fraile en MARTIN GARZO, GUSTAVO et Alii (2005) HOMENAJE al Pisuerga y sus diez puentes. Op.cit. p.101.

[33Nombres consultados en :

[34Ver en: http://vallisoletvm.blogspot.com.es/2012/01/el-puente-del-poniente.html [Consulta el 28 de marzo de 2014].

[35Descrito en: http://www.info.valladolid.es/blog/prueba/ [Consulta el 28 de marzo de 2014].

[36Jose Mª Fraile en MARTIN GARZO, GUSTAVO et Alii (2005) HOMENAJE al Pisuerga y sus diez puentes. Op.cit. p.110.

[37En: http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Luis_Arrese [Consulta el 28 de marzo de 2014]. El Plan General de Valladolid redactado por César Cort contenía la previsión de tres nuevos puentes sobre el Pisuerga, puesto que la expansión planeada de la ciudad a la margen derecha del río lo imponía: los dos históricos (el Puente Mayor y el Colgante) no habrían resultado conexión suficiente para ese propósito. Estos puentes habrían de emplazarse: Frente a los jardines del Poniente (puente del Poniente); En prolongación de la Calle de los Doctrinos (puente del Cubo); y en prolongación de la Calle de García Morato (puente de García Morato).

[38En: http://www.info.valladolid.es/blog/prueba/ [Consulta el 28 de marzo de 2014].

[39Jose Mª Fraile en MARTIN GARZO, GUSTAVO et Alii (2005) HOMENAJE al Pisuerga y sus diez puentes. Op.cit. p.118.

[40Fuentes:

[41Jose Mª Fraile en MARTIN GARZO, GUSTAVO et Alii (2005) HOMENAJE al Pisuerga y sus diez puentes. Op.cit. p.128.

[42Jose Mª Fraile en MARTIN GARZO, GUSTAVO et Alii (2005) HOMENAJE al Pisuerga y sus diez puentes. Op.cit. p.129.