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Opinión: Asunción Laso Prieto

"Ley General de Telecomunicaciones: jaque mate a la salud y derechos de los ciudadanos y ciudadanas "

¿Cuántos cánceres, enfermedades y muertes vamos a necesitar esta vez, para que como dice el investigador Olle Johansson, aprendamos de una vez a ser ciudadanos responsables y a tomar nota de las lecciones que nos da la vida?

Domingo 29 de junio de 2014 · 161 lecturas · rss article rubrique


6 de junio de 2014

La LGT aprobada el 28 de abril de 2014 por el PP con el apoyo de PSOE y CIU deja muy claro desde el primer momento cuál es su objetivo más importante que no es otro que servir de plataforma para que las operadoras de esta país castigado por una corrupción sistémica “consigan el máximo beneficio económico (Art. 3 de la LGT)

Esta Ley elaborada de diseño que otorga poder a las operadoras para expropiar la propiedad privada, parece haber sido escrita hasta la última coma por los propios operadores que han eliminado de un plumazo todo lo que les molestaba e impedía el desarrollo salvaje de su actividad empresarial. Su avaricia se ha llevado por delante derechos fundamentales como el derecho a la protección de la salud, la inviolabilidad del domicilio, el derecho a un medioambiente saludable y protegido por los poderes públicos y el derecho a decidir el lugar de residencia, además de dejar en el aire todo el articulado referente a los elementos comunes de la Ley de Propiedad Horizontal y la propia Ley de Consumo quedando subordinada la defensa de los consumidores y usuarios a los intereses de las operadoras defendidos por la Ley que se acaba de aprobar. (Ver art. 15 de la Ley de consumo)

El poder de expropiación ya lo tenían reconocido en la anterior Ley, pero no fue motivo de alarma por eso de que lo que no se conoce, no existe. En esta nueva Ley, este poder se ha puesto en valor debido a que las operadoras ya no necesitarán hacer ningún trámite para instalar una antena, ni pedir permisos o licencias, tampoco la medioambiental, necesaria al estar clasificada esta actividad como nociva, insalubre y peligrosa, una clasificación que quisieron liquidar las operadoras a nivel nacional buscando apoyos en los círculos políticos, como siempre, pero se encontraron con la sentencia del TSJ (2012) que además de declarar ilegales todas las antenas en los tejado, las calificaba de significativamente peligrosas para la salud. Esta LGT es infinitamente más efectiva para asegurar la expansión en todas las direcciones de su negocio.

El “golpe mortal a los derechos fundamentales” que han dado con esta Ley necesitaba el apoyo del gobierno (PP) y la oposición, uno para aprobarla y el otro para dar la imagen de que se ha hecho con el acuerdo de los partidos, un “gran trabajo” que tendrá seguramente su buena contrapartida cuando toque.

Dar el visto bueno a esta salvajada debería haber producido un duro rechazo por parte de los votantes de estos tres partidos mencionados mucho más duro que el que han tenido, y creo que eso hubiera sido posible, si Podemos, ya en la arena de la política hubiera detectado a tiempo esta otra corrupción que pisotea derechos y pone a los ciudadanos en una situación de peligro inadmisible por lo que de criminal tiene saber que estas radiaciones que emiten las antenas que utilizan estas empresas, han sido clasificadas por el Instituto de Investigación sobre el Cáncer (IARC) dependiente de la OMS como CANCERÍGENO tipo 2B, clasificación cuestionada por el grupo de científicos del BIOINITATIVE 2014 que demanda se clasifiquen estas radiaciones como CANCERÍGENO CONOCIDO 1 que es lo que corresponde a la vista de los estudios publicados.

Con el tabaco, el amianto o el DDT se necesitaron décadas para prohibir su uso, al menos en lugares públicos como es el caso del tabaco, ahora que la historia se repite, deberíamos reconocer que no hemos aprendido nada de estas experiencias. Nos queda claro por el hecho de que sean los ciudadanos y ciudadanas, las víctimas de nuevo de una corrupción política que pone en peligro seriamente sus vidas y especialmente la de los niños y adolescentes, los que asumimos la situación como inevitable cuando no lo es. ¿Cuántos cánceres, enfermedades y muertes vamos a necesitar esta vez, para que como dice el investigador Olle Johansson, aprendamos de una vez a ser ciudadanos responsables y a tomar nota de las lecciones que nos da la vida?

Asunción Laso Prieto

Presidenta de la Asociación Vallisoletana de Afectados por Antenas de Telecomunicaciones (AVAATE). Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales
Especialista en Salud y Medioambiente