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Fiestas de la Pilarica

Pregón de las fiestas 2015

Martes 13 de octubre de 2015 · 337 lecturas · rss article rubrique


PREGÓN A.V. PILARICA.

(Don Rafael y La Tía Juliana son los nombres de los gigantones del barrio)

NARRADOR. Que no duerma nadie. Sí, que no duerma nadie. Es momento de celebración, de fiesta compartida en Pilarica, en las plazas y calles del barrio. También en nuestros corazones.
(Aparece desde un lateral de la iglesia La Tía Juliana. Le cuelga una bufanda con la leyenda Unidos en la lucha. Se coloca en un lateral del estrado.)

LA TÍA JULIANA. Perdona joven. Perdona que te interrumpa. ¿No estaréis pensando comenzar la fiesta sin mí? Porque no me he perdido ni una sola fiesta desde que nací, y de eso hace muchos años. Casi no existía ni la Esgueva cuando pisé por vez primera las calles polvorientas del barrio. Ha sido ver a tanta gente en la plaza, terminar de colocarme la faja y salir de casa. Me va la marcha.
NARRADOR. Claro que no, tía Juliana. La fiesta sin usted no es fiesta.
(Aparece desde un lateral de la iglesia Don Rafael. Le cuelga una bufanda con la leyenda Unidos en la fiesta. Se coloca en el otro lateral del estrado.)

DON RAFAEL. Yo también me uno a la fiesta. Mil días de fiesta sumados a mil y un días de lucha no se olvidan fácilmente. Este año tenemos mucho que celebrar donde se mezclan sentimientos de alegría, furia y tristeza, unidos a historias de fuerza, coraje, dignidad … y tantas otras vivencias.

NARRADOR. Bienvenido a la fiesta Don Rafael. Pensé que , dada su edad, ya estaba usted recogido en la cama durmiendo o dándose una alegría con la Tía Juliana.

DON RAFAEL. No hijo, no. No estamos ninguno de los dos para semejantes afanes, pero sí disfrutamos cada uno con la presencia y el cariño del otro. Del mismo modo que quiero dar la bienvenida a esos niños y niñas nacidos en el barrio durante el presente año y que celebran sus primeras fiestas de Pilarica. Cito algunos nombres: Martín, María, Diego, Pilar y tantos otros que ya no recuerdo. A todos ellos, ¡bienvenidos al barrio, bienvenidos a la vida!

LA TÍA JULIANA. Dicen los poetas que estamos hechos de historias. Unas ya vividas por los que peinamos canas, otras por vivir en el caso de esos niños y niñas recién nacidos. Y si me permitís, me gustaría contaros una historia. Es de las cosas que mejor hacemos las abuelas.

NARRADOR. Faltaría más, Tía Juliana. Adelante, está usted en su casa y entre amigos.

LA TÍA JULIANA. Érase una vez una gran familia numerosa. Les gustaba volar libres como las gaviotas. Entre los hermanos siempre usaban el diminutivo: Javi, Marianín, Anita y otros más. Anita siempre aparecía de pastorcilla en la representación del nacimiento que hacían en el colegio. Javi prefería el papel de león en El libro de la Selva. Y Marianín siempre hacía de jefe. Ponía y quitaba actores según su gusto. Por eso le llamaban el boss, el capoo simplemente el puto jefe. Eran muy suyos y les encantaba hacer las cosas a lo grande. Los puentes que mandaban construir eran los más elevados del continente, se enorgullecían de ser los que más medallas ganaban en Europa en eso del deporte de la canasta y cuando el patriarca decía “un plato es un plato y un vaso es un vaso” siempre pensaban en el plato más grande y nadie les llevaba la contraria. Incluso repartían todos los negocios entre gente del clan: “Son de los nuestros”, decían, “mejor que nos lo llevemos nosotros que los otros”. Lo hacemos por el bien común.
Cierto día se les antojo comprarse un tren.

  • Que sea el más veloz- decían unos de la familia.
  • Que sea el más largo de Europa- decían otros. Y así fue como se compraron un AVE y lo llevaron por todas partes. Mucha gente estaba contenta. Rafael, ¿puedes continuar tú, que se me seca la garganta?

DON RAFAEL. Ecologistas ellos, se preocupaban también de que las plantas y animales no sufrieran daños por el tren. Hasta construyeron pasos por debajo de las vías para que pasara la fauna silvestre.
Un día les llega la noticia a Javi y a Anita de que hay unos animales muy raros que van a ser atropellados por su tren. Forman parte de una especia en peligro de extinción.

  • Son los Nadies. No merece la pena prestarles atención. Que se queden ahí encerrados en su reserva. Ni la humanidad ni la biodiversidad se van a ver alterados porque se extingan. Y decidieron ignorarlos. No cuentan, son nadie. Les partieron el ecosistema por la mitad y les aislaron en un gueto. Y ellos a lo suyo. Se gastaron un pastizal de dinero que no tenemos y se compraron el tren. Y os preguntaréis ¿cómo son esos seres que están en peligro de extinción? Los definió muy bien Eduardo Galeano en uno de sus poemas. Joven, ¿ te importaría leer la descripción de esos bichos raros? No me alcanza la vista y menos si es de noche.

NARRADOR. Con mucho gusto, Don Rafael.
Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día
llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer,
ni hoy, ni mañana, ni nunca,
ni en llovizna cae del cielo la buena suerte.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneros,
corriendo la liebre, muriendo la vida,
jodidos los nadies, jodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no practican religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no aplican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los nada,
los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Los nadies: los hijos de nadie...
Los nadies: los dueños de nada,
jodidos, jodidos, jodidos, jodidos...
Joder, menuda historia la de los nadies.

LA TÍA JULIANA. Ya me he recuperado. Sigo yo con la historia.
Resulta que los nadie tienen nombre, rostro, sentimientos. Habitan un ecosistema en la meseta castellana, a orillas del río Esgueva. Son los habitantes de Pilarica. Yo los conozco bien. Soy una de ellos. Somos personas. Y resulta que su historia, nuestra historia, describe la realidad mejor que la prima de riesgo o el PIB.

DON RAFAEL. Comenzamos a caminar hace muchas décadas, acaso sin saber a dónde ir, pero la realidad nos fue marcando el camino y estuvimos junto a los obreros de FASA y la construcción en las huelgas de los años 70.
Viviendo en Pilarica hemos escrito hermosos versos de amor y compartimos ilusiones con los vecinos.
El día amanece en Valladolid por Pilarica. Y dedicamos cada jornada a construir una realidad más justa y solidaria.
Soñamos con un mundo sin barreras y una ciudad de acogida para los refugiados que huyen de la guerra. Y mira si sabemos de barreras en esta zona de la ciudad.Tenemos una plaza que se llama Encuentro de los Pueblos.
Nosotros conocemos palabras que ellos ignoran: honradez, coraje, esfuerzo, solidaridad, dignidad. Están plantadas en cada rincón de la Pilarica. Están grabadas a fuego en cada metro de las vallas de la vía.

LA TÍA JULIANA. Nos han pisado muchas veces. Siempre nos hemos levantado apoyándonos unos en otros. No han sido capaces de quitarnos nuestra dignidad. No han podido socavar nuestra autoestima.
¡Que bravos e indómitos sois los nadies de Pilarica!

Nos hemos disfrazado y divertido cada martes de Carnaval y hemos bailado al son de la dulzaina muchas veces en esta plaza. Porque hemos aprendido a vivir sin odio. No podemos vivir felices con odio gran reserva en el corazón, pero tampoco nos arrugamos a la hora de reivindicar lo que creemos que es justo.
Compramos el periódico en el quisco de Marisa y Chari o en el de Paco. Acudimos a la farmacia de los Toranzo en busca de remedios para el cuerpo. Para los remedios del alma nos apoyamos unos en otros y repartimos vitamina I, la de la ilusión, y vitamina E, la de la esperanza. Compartimos experiencias en las tiendas y bares del barrio.

¡Que la fiesta no nos sorprenda con la cabeza baja y el corazón encogido. ! Dicen los cenizos y los gafes que los sueños se han ido y que nos dijeron adiós con un pañuelo desde la vía.

Pues yo veo sueños envueltos en metros y metros de pancartas. ¡Vamos a seguir soñando con una vía del ferrocarril soterrada!¡Vamos a doblegar el brazo y la voluntad de quienes nos mienten y engañan! Somos los nadies para ellos. Poco importa lo que piensen de nosotros. Sabemos quiénes somos y lo que valemos.

Nosotros sí somos honrados y no conocemos la palabra desánimo. Vamos a seguir con la lucha, juntos. Somos infinitos cuando luchamos por lo justo y nuestra lucha será infinita mientras duremos . Hagamos que los momentos duros se conviertan en días de magia. Algún día los patos de La Esgueva derrotarán a las gaviotas que tanto sufrimiento nos causan. Y colorín colorado , este cuento se ha acabado.

NARRADOR. Me estoy contagiando de la entereza y bravura de esta pareja de ancianos, os veo con caras alegres y ganas de celebrar la fiesta de la vida.
¡Que no duerma nadie.!
¡Que nada ni nadie empañe la alegría del corazón. Cantad, bailad. Gocemos juntos.!
¡Qué grandes somos los nadies!

¡¡¡ FELICES FIESTAS, PILARICA !!!!
Podemos terminar con una canción que todos conocemos. También podéis encender las bengalas o los móviles. Es el Canto a la libertad de José Antonio Labordeta. Nos quieren encerrar como se hace con los presos; como los animales en un zoológico; quieren aislarnos en la reserva, al igual que antaño hicieron con los indios. Por eso cantamos a la libertad. Por eso venceremos. Será al final, pero la victoria será y haremos que caiga de nuestro lado.

José Antonio Labordeta Canto a la libertad

Habrá un día en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra,
que ponga libertad.

Hermano aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.
Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.
Habrá un día en que todos …
Sonarán las campanas
desde los campanarios
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.
Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.
Habrá un día en que todos …
También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver
pero habrá que empujarla
para que pueda ser.
Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.
Habrá un día en que todos … (x2)