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21 de Octubre, Viernes. 20 horas. Plaza de Fuente Dorada

Circulos de Silencio: Contra la indiferencia y el olvido...las personas primero

Miércoles 19 de octubre de 2016 · 275 lecturas · rss article rubrique


CONTRA LA INDIFERENCIA Y EL OLVIDO…LAS PERSONAS PRIMERO

Una vez más nos hemos reunido con nuestra denuncia en forma de círculos de silencio en Valladolid.

Durante estos meses las leyes contra las personas inmigrantes no han cerrado por vacaciones, los CIEs tampoco y las agresiones de la política europea contra los refugiados no han descansado. Lejos de esa utopía, la situación de personas refugiadas que huyen de las guerras de Oriente Medio, del hambre y de la violencia sigue siendo terrible e injusta. Los CIEs continúan privando de libertad y de condiciones dignas a personas que no han cometido ningún delito, y partidos políticos xenófobos comienzan a tener fuerza en varios países europeos. El miércoles 5 de octubre se compartía en las redes sociales que en las costas italianas se había producido un salvamento de 11.000 personas en 48 horas, y la muerte de otras 50, que se suman a las más de las 3.000 personas que han perdido la vida en el Mediterráneo durante estos meses de 2016. Sin embargo cuando comenté esta tragedia en la hora del café nadie sabía nada.

Esta realidad cada vez aparece menos en los telediarios y programas de actualidad. Nos hemos acostumbrado a jóvenes intentando saltar la valla de Melilla o a niños deambulando por el campo de refugiados como si fuera un fondo de pantalla al que nadie presta atención. Los gobiernos siguen sin saber (o querer) gestionar de forma eficaz y responsable con los derechos humanos esta situación. El mes de septiembre la cumbre de Naciones Unidas centrada en refugiados y migrantes parecía ser un rayo de esperanza, que concluyó con, buenas intenciones pero sin concretar acciones. Mientras tanto, el día a día nos demuestra que las leyes, por muy democráticas y legales que sean, se vuelven injustas cuando no están al servicio de las personas, cuando no se cuenta con una mirada humanitaria en su aplicación.

Donde sí encontramos cada día ese rayo de esperanza y la mirada humana es en muchas instituciones, asociaciones, voluntariado y ciudadanos que se esfuerzan y se dejan la piel para defender la vida y los derechos más elementales de las personas. Cada acogida, cada gesto de respeto y reconocimiento de la dignidad, cada ayuda que prestan es una lección a la indiferencia política.

Huyamos de esa indiferencia, no olvidemos que cada uno de nosotros podemos luchar por una sociedad más justa, más integradora, más abierta, más humana. No olvidemos que los migrantes y refugiados, antes que números son personas, rostros, nombres e historias. No olvidemos que las personas son primero.