Señor alcalde, señoras y señores concejales:

En este Pleno del Estado de la Ciudad debemos decirlo con claridad: Valladolid no avanza. Valladolid se frena. Valladolid retrocede. Y lo hace porque este equipo de gobierno ha convertido la gestión municipal en un ejercicio de parálisis, improvisación y falta de rumbo, que ya es imposible disimular.

  1. Vivienda: el mayor problema de la ciudad, el mayor abandono del gobierno

Valladolid ha alcanzado los precios de alquiler más altos de la última década, según datos publicados por portales inmobiliarios y entidades sociales. Mientras tanto:

  • Se ha abandonado el programa ALVA, pese a que funcionaba y pese a que el propio concejal reconoció su utilidad.
  • La empresa VIVA continúa sin proyectos nuevos de vivienda social.
  • No se ha puesto en marcha ni un solo programa alternativo para movilizar vivienda vacía.
  • Las entidades sociales alertan de un aumento de familias en riesgo de desahucio.
  • Y el Plan Municipal de vivienda y suelo recién aprobado es un trampantojo que no convence ni engaña a nadie sobre su escasa utilidad.

La vivienda es la principal preocupación de la ciudadanía en todas las encuestas, pero no lo es para este gobierno.

  1. Servicios sociales: listas de espera que se eternizan

Durante este último año, las demoras en servicios sociales se han hecho insostenibles: tramitaciones que tardan meses, falta de personal en centros municipales, y saturación en atención a mayores y dependientes.

  1. Movilidad: más tráfico, más caos, más contaminación

La llamada “movilidad de convivencia” se ha demostrado lo que ya advertimos: un eslogan vacío para justificar más espacio al coche y menos a la movilidad sostenible.

En este año hemos sufrido la eliminación o modificación de carriles bici, el aumento del tráfico en vías principales, retrasos constantes en AUVASA, especialmente en líneas periféricas, falta de inversión en flota y frecuencias, obras mal coordinadas que generan atascos y confusión.  Y un CAOS TOTAL en la implantación de la Zona de Bajas Emisiones.

Mientras otras ciudades avanzan hacia modelos sostenibles, Valladolid retrocede.

  1. Limpieza y mantenimiento: la ciudad está peor

La “gran campaña de limpieza” prometida en 2023 sigue sin aparecer.

Hay más quejas vecinales por suciedad en calles, parques y contenedores, el mantenimiento de aceras, alumbrado y mobiliario urbano acumula retrasos, y barrios enteros denuncian sensación de abandono.

No es percepción: es realidad diaria.

  1. Participación ciudadana: un retroceso democrático

Este gobierno ha vaciado de contenido la participación ciudadana, con menos espacios de debate, menos escucha, menos respeto hacia la representación vecinal.

En la mayor parte de los procesos, éstos se reducen a aportar información a hechos consumados y participar en procesos consultivos sin capacidad real de decisión.

La Carta Ciudadana dice que la participación implica incidir en las decisiones, no asistir como figurantes. Este mandato, la participación en Valladolid es decorativa.

  1. Presupuestos participativos: un incumplimiento flagrante

Este es el caso más grave: el actual proceso de Presupuestos Participativos deja mucho que desear; al decidirse la participación en las mesas de zona por sorteo, muchas de estas mesas se han reunido con 4 ó 5 personas, lo que deja la participación de vecinos y asociaciones por los suelos. Este procedimiento es un desprecio a la voluntad popular.

En conclusión: Valladolid merece más

La gestión municipal de este último año se caracteriza por la parálisis en proyectos clave, retrocesos en movilidad y participación, deterioro de los servicios públicos, y en resumen, desconexión con las necesidades reales de la ciudadanía.

Valladolid merece un gobierno que escuche, que planifique y que actúe. Les pedimos que rectifiquen, que devuelvan la participación a la ciudadanía y que prioricen los servicios públicos esenciales. No sigan defraudando a esta ciudad.

 

FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES VECINALES ANTONIO MACHADO