Desde la Asociación de vecinos Pilarica queremos compartir una reflexión que creemos que muchas veces ha quedado en segundo plano dentro del debate sobre el desarrollo de nuestra ciudad.
Durante décadas hemos visto cómo Valladolid se moderniza y se dota de grandes infraestructuras que la sitúan en el mapa cultural, deportivo y económico. Museos, auditorios, grandes equipamientos deportivos… inversiones importantes que han contribuido a hacer de Valladolid una ciudad más atractiva para quienes viven aquí y para quienes nos visitan.

Sin embargo, ese crecimiento se ha producido manteniendo una realidad que todos conocemos: una ciudad dividida por la vía del tren. Durante años se nos habló de una “permeabilización amable” que, según se decía, debía servir para superar esa barrera histórica. Pero la realidad es que el llamado “muro” sigue ahí y, más allá de la infraestructura ferroviaria, lo que realmente se ha mantenido es un desequilibrio histórico entre zonas de la ciudad.

Las grandes inversiones municipales, por una razón u otra, han terminado concentrándose en la zona oeste de Valladolid. Mientras tanto, los barrios del este hemos visto cómo muchas de las promesas de reequilibrio urbano quedaban en el camino.
Por poner algunos ejemplos: en 2007 se inauguró el Centro Cultural Miguel Delibes junto al estadio José Zorrilla. En esos mismos años se construyó el pabellón Pilar Fernández Valderrama en Parque Alameda, adaptado para baloncesto en silla de ruedas. En 2011 se inauguró el polideportivo Lalo García en Parquesol y, también ese mismo año, la Cúpula del Milenio en Huerta del Rey.
Todas estas infraestructuras son positivas para la ciudad y nadie cuestiona su valor. Pero sí creemos que es legítimo preguntarnos si el desarrollo de Valladolid se está produciendo de forma equilibrada.
¿A dónde queremos llegar con todo esto?
Es sencillo: la zona este —y nuestro barrio en particular— dispone de suelo público y también tiene derecho a formar parte de los grandes proyectos de ciudad. Si una sala de conciertos puede construirse junto al estadio, muchas otras infraestructuras que Valladolid necesita también pueden y deben plantearse en este lado de la ciudad.
Los barrios del este también necesitan equipamientos públicos de ciudad.

Queremos escuelas municipales de música.Queremos instalaciones deportivas públicas de referencia.Queremos espacios culturales que dinamicen nuestros barrios.
¿Por qué no un gran polideportivo multiusos capaz de acoger competiciones y conciertos?¿Por qué no un centro de congresos que permita a Valladolid atraer grandes eventos vinculados a nuestras universidades y centros de investigación?

Equipamientos de este tipo no solo beneficiarían a los barrios del este, sino que contribuirían al desarrollo equilibrado de toda la ciudad.
Por eso traemos esta moción a la Federación. Porque creemos que la Federación de Asociaciones Vecinales debe ser una voz fuerte en defensa de un modelo de ciudad más justo y equilibrado.
Pedimos equilibrio.
Pedimos lo que corresponde.
La zona este también es Valladolid.Y ya es hora de que se note.
Solicitamos que la Federación Antonio Machado
1. Inste al Ayuntamiento de Valladolid a incorporar criterios de equilibrio territorial en la planificación de futuros equipamientos públicos de ciudad.
2. Defienda que los barrios situados en la zona este de Valladolid sean tenidos en cuenta como posibles ubicaciones para nuevas infraestructuras culturales, deportivas, educativas o congresuales de carácter público.
3. Solicite al Ayuntamiento la apertura de un proceso de diálogo con la Federación de Asociaciones Vecinales para estudiar qué equipamientos de ciudad podrían ubicarse en suelos públicos disponibles en la zona este.
4.Reafirme el compromiso del movimiento vecinal con un modelo de ciudad más equilibrado, cohesionado y justo para todos los barrios de Valladolid.

 

MOCIÓN LA ZONA ESTE, LA GRAN OLVIDADA EN PDF