Nota de prensa, 16 de julio de 2026
La Federación de asociaciones vecinales Antonio Machado considera que existen acciones u omisiones que han impedido que el proceso de Presupuestos Participativos se desarrollara en condiciones óptimas.
Ayer miércoles 15 de julio terminó el plazo de votación de los presupuestos participativos. El proceso ha estado condicionado por la actitud del equipo de gobierno PP-VOX frente en relación a la participación ciudadana organizada, representada por las asociaciones, en especial las vecinales, y en concreto la Federación Antonio Machado, que forma parte del denominado “grupo motor”.
Consideramos que el no tener en cuenta las aportaciones realizadas por la federación al reglamento aprobado por el equipo de gobierno ha sido una de las causas que está perjudicando al proceso.
Por otro lado, la falta de una campaña de divulgación y formación previa al vecindario para explicar qué tipo de propuestas se podían incluir en el proceso, ha motivado que un número importantísimo, más de 200, pasaran a la fase de apoyos, para que posteriormente fueran suprimidas por no ajustarse a los criterios requeridos, causando la frustración de proponentes, votantes y generando descrédito en el proceso.
Como ejemplo, podemos poner las propuestas de mejoras en diversos centros escolares, presentadas por las AMPAS y apoyadas por la comunidad escolar, que tras la fase de apoyos fueron excluidas al no ser de competencia municipal.
Tampoco ha sido a nuestro entender acertada la forma de seleccionar las Mesas de Zona: previo a la fase de votación se realizó un sorteo entre todas las personas que habían manifestado su intención de participar en las mismas para seleccionar doce personas; en las reuniones se pudo comprobar que el compromiso de las personas así seleccionadas fue escaso, con una participación muy reducida, como consta en las actas de las reuniones y según manifestaciones de miembros de esta federación que asistieron participaron.
La priorización de las propuestas fue realizada en muchos de los casos según el criterio de tres, cuatro personas; siendo 12 el numero de personas miembro de cada mesa de zona según el reglamento, parece lógico pensar que no es una valoración muy representativa, y difícilmente puede garantizar el principio de consenso y solidaridad entre los barrios que siempre ha impregnado estos procesos.
Finalmente, en la fase de valoración por parte de los técnicos municipales de las propuestas priorizadas por las mesas de zona, y selección de las definitivas que han pasado a votación, debiera haber existido una mayor transparencia en cuanto a los motivos de su rechazo, y en todo caso una explicación a las Mesas de Zona y al Grupo Motor, especialmente cuando propuestas desestimadas por aquéllas han pasado a la fase de votación.
Mención aparte merece la consideración puramente testimonial respecto al Grupo Motor, formado por representantes de las dos Federaciones vecinales de Valladolid, al que no se ha tenido en cuenta ni se ha consultado en ninguna fase del proceso. Se ha desperdiciado de este modo la experiencia acumulada en los procesos anteriores, ya que éste ha sido el primer proceso tanto la concejalía como para la empresa encargada de su gestión y dinamización.
La Directiva de la Federación ha seguido con interés y preocupación el desarrollo del proceso. Consideramos que el proceso es tan importante o más que el resultado del mismo, puesto que constituye un ejercicio de debate para llegar a consensos, de conocimiento de la gestión municipal y el coste las inversiones, y de cohesión y solidaridad entre los barrios, y una vez terminado el periodo de votación nuestra valoración no puede ser positiva. Es necesario dar otra vuelta a la gestión de todo el proceso, y no cabe duda que se debería empezar por modificar el reglamento que lo regula.
